See es espectáculo. He aquí una de las primeras cartas de presentación de la plataforma de “streaming” “Apple TV”, con “Aquaman” de protagonista.

Se nota que la han cuidado mucho. Desde la misma cabecera, representando la ecolocación (ver con sonidos) de elementos de una distopía que pronto reconoceremos. Me encanta cuando en una serie diseñan algo así, señal de que lo que vamos a ver está, cuanto menos, bien trabajado.

La primera impresión positiva es con el diseño de producción, que es realmente bueno. La construcción de este mundo postapocalíptico ciego está muy cuidada, aunque en cierto modo no me termina de resultar creíble del todo que pueden tener toda esa artesanía, armamento y ropas sin ver tres en un burro. Quizás unas construcciones con menor simetría y peor acabado, habrían sido más convincentes. Pero eso es una opinión mía, que en realidad no tiene demasiada importancia.

De hecho, solo por ver la ambientación ya merece la pena seguirla. Recuerda a otras películas como “Mad Max” (con menos recargamiento), o al grandioso juego “Horizon: Zero dawn” (aunque no tenga muchos puntos más en común con él más allá de la creación de un modo de vida adaptado a un nuevo mundo).

Pero ¿qué tal la historia?

Como en todo buen título del género, no hay reglas y la Humanidad se sigue llevando tan mal como siempre. El planteamiento sirve de base para contarnos un relato con cierta épica, y muy similar al género fantástico medieval, con guerras tribales y el típico viaje. No deja de ser, en el fondo, una historia de aventuras y supervivencia en plena naturaleza, pero donde el mayor peligro, como suele suceder es el enemigo humano.

La fotografía y paisajes que podemos ver de este mundo son una auténtica pasada.
Jason Momoa encaja muy bien como héroe bruto, tal y como ya demostró en ese remake de Conan que gustó tan poco. Son muy curiosos los combates y enfrentamientos basados en el sonido y el tacto. Es algo verdaderamente original que les ha quedado muy bien. Se nota que se han estrujado un poco los sesos pensando en cómo serían las cosas en un mundo lleno de cegatos.

Entre el resto de personajes, me quedo con la reina loca Kane. Es la típica ególatra dictadora con un punto de psicopatía, a la que le suceden cosas que le hacen cambiar. La actriz Sylvia Hoeks lo hace realmente bien, construyendo un papel interesante y que evoluciona a lo largo de la serie.

Además de los peligros que esta familia padece en su viaje a ciegas, aprecio cierta filosofía social aplicable perfectamente a nuestro mundo actual. Trata del miedo colectivo al cambio, así como del valor de los libros como herramienta de persistencia del conocimiento, incluso aunque la tecnología se haya ido al garete.

El ritmo es adecuado. No es una serie frenética, pero intercala bien el drama, la política y la aventura. El piloto es bastante más potente que la mitad de 1a temporada, como suele pasar en muchas series. El sexto episodio “Seda”, es el más flojo, y aún así ofrece una estupenda secuencia en ese túnel donde va a parar la familia.

Con todo lo dicho, no llega a ser tan lenta para aburrir. Además, ¿qué son ocho episodios para los que somos aficionados a las series? Se pasan muy rápido.

La segunda temporada sube el listón todavía más. No solo es muy acertado el fichaje de Dave Bautista y el resto de nuevos personajes, sino que se nota que se han esforzado todavía más en la recreación de este mundo post-apocalíptico en el diseño de los decorados. Las tramas se vuelven más dinámicas e interesantes. Hasta la nueva cabecera es digna de mención. Básicamente, la serie ha mejorado y de esta forma le subo la nota.

Desgraciadamente, aunque sea bastante buena solo por el hecho de venir de AppleTV y no ser de otra plataforma más conocoda….., la serie no está haciendo demasiado ruido, por lo menos en España.

Desde aquí animo a todos los aficionados a las series. ¡Tenéis que ver «See»! Valga la redundancia.

Apple nos brinda esta serie de su producción la que por lo visto apunta a un espectador mucho más exigente que el que se puede encontrar mirando bodrios de Neflix (Juego del calamar…aparte).

Patxi Ávarez Gonzalo