Se disparan los ciclistas que se sienten vulnerables al circular por Barcelona

CARLA MERCADER

La bicicleta per Barcelona.

La sensación de vulnerabilidad de los usuarios de la bicicleta ha crecido en el último año en la capital catalana, hasta el punto de que ya son más de la mitad los que dicen sentirse inseguros al circular por la ciudad, según un estudio que ha presentado este jueves el RACC, que concreta que son el 55% de los entrevistados, 22 puntos más que en 2018 (33%).

El informe, que lleva por título ‘2º Barómetro RACC del Ciclista Urbano en Barcelona’ y que analiza, por segundo año consecutivo, los hábitos y la opinión de quienes van en bici, atribuye este aumento de la percepción de peligro al fin de la moratoria que permitía a las bicicletas desplazarse por las aceras de menos de cinco metros de ancho, que obliga a usar más la calzada. «Los vehículos a motor generan inseguridad al ciclista», ha apuntado, en este sentido, Marc Figuls, el coordinador del estudio.

Ha señalado, asimismo, que en relación a la seguridad y la infraestructura en la ciudad, el aspecto que peor valoran los usuarios de la bicicleta es precisamente que ya no pueden usar las aceras si no tienen más de cinco metros de anchura. El 46% suspende esta prohibición, mientras que un 34% le da un aprobado y el 20%, un excelente.

El informe muestra, por otro lado, que la presencia en los carriles bici de vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, se ha multiplicado por cuatro en relación a 2018 -esta cifra se extrae de la observación de nueve vías para ciclistas, por donde en 2018 circulaban una media de 537 VMP en seis horas y este año lo hacen 2.236-. Sin embargo, solo un 18% de los encuestados considera que este nuevo modo de transporte genera inseguridad, un porcentaje reducido si se compara con el que obtiene el coche (54%), el camión (53%), la furgoneta (49%) o la moto (44%), y que solo está por encima del que obtienen los peatones (16%), otras bicicletas (5%) y el tranvía (4%).

Otros aspectos que señala el estudio son que el 45% de los ciclistas desconoce la normativa de circulación para bicis, por lo que recomienda al Ayuntamiento hacer campañas informativas, y que los accidentes de estos vehículos crecieron un 103% entre 2010 y 2018 -de 387 a 786-, mucho más que los desplazamientos diarios, que se incrementaron un 78,2% -de 106.521 a 189.787-. No obstante, refleja que de 2017 a 2018 los siniestros bajaron de 871 a 786, un 9,8%, y que los usuarios de la bicicleta muertos y heridos graves son pocos (16 en 2017 y 15 en 2018).

En cuanto a los encuestados que afirman que les han multado alguna vez, el barómetro muestra que han crecido este año, pues son el 14%, cinco puntos más que el año pasado (9%). Sin embargo, el 73% está a favor de sancionar en caso de infracciones. Algunas, señalan los datos, han aumentado, como el uso del teléfono móvil mientras se pedalea (un 18% de las personas consultadas dicen utilizarlo, ocho puntos más que en 2018) o de auriculares (dicen llevarlos el 34%, frente al 24% de 2018).

Asimismo, han subido los ciclistas que aseguran que les han robado la bici alguna vez, del 7% en 2018 al 9% en 2019, y los que dicen haber sido víctimas de sustracciones de alguno de los componentes del vehículo, del 11% al 15%. En relación a esta constatación, el estudio apunta que solo un 24% deja la bicicleta en la calle por la noche, mientras que el 73% se la lleva a casa y el 3% la aparca en un parking de pago. También señala que cuando se pregunta a quienes no usan habitualmente la bici cual es el principal motivo para no hacerlo, la respuesta que más se repite es que estacionar en la vía pública no es seguro (56%). Además, refleja que los aparcamientos gratuitos en U son el segundo aspecto peor valorado en cuanto a infraestructuras y seguridad, solo por detrás de la prohibición de circular por aceras de menos de cinco metros.

A diario, 68.000 personas se desplazan en bicicleta por Barcelona, lo que supone un aumento del 8% respecto a 2018. La mayoría pertenecen a «grupos de edad jóvenes» y el 70% trabaja. El 57%, antes de pasarse a la bici, utilizaba el transporte público, mientras que el 26% iba a pie y el 13% circulaba en vehículo privado motorizado. La rapidez es el motivo que más encuestados señalan para usar este vehículo (47%), seguido de los beneficios que comporta para la salud (40%).

En cifras

3,3% de desplazamientos se hacen a diario en bicicleta en Barcelona. La mayoría se realizan en transporte público (34,4%) o andando (47,6%).

2,8 es el promedio de viajes en bicicleta que hace al día un usuarios de este vehículo. Cuando no existe carril bici, el 64% circula por la calzada.

65% de las personas de entre 16 y 20 años afirma que utiliza auriculares mientras pedalea. Su uso es más común entre los ciclistas más jóvenes.

40% de los adultos va en bici con casco, aunque no es obligatorio para los mayores de 16 años. Supone un aumento de cinco puntos respecto a 2018.

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Author: CARLA MERCADER