LORENA GAMARRA

Sánchez y Rivera

El PSOE ha pasado de lanzar guiños a Ciudadanos a presionar directamente al partido de Albert Rivera para que «reconsidere» su estrategia y levante el cordón sanitario al PSOE en lugar de «apoyarse en la ultraderecha», en referencia a Vox.

Ha sido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha pronunciado estas palabras desde Bruselas este martes, donde se ha reunido con el resto de líderes europeos para tratar la renovación de la cúpula de la UE.

El líder del Ejecutivo ha enviado un mensaje a la formación de Albert Rivera, en el que ha asegurado que «lo que no se entiende en Europa es que un partido que se autodefine como liberal se apoye en la ultraderecha para conformar gobiernos». La prioridad, ha señalado, debe ser garantizar la estabilidad de las instituciones, y eso pasa, a su juicio, por dejar gobernar al PSOE, que ganó en las elecciones municipales, autonómicas y europeas.

El líder socialista se ha expresado de esta forma después de que Ciudadanos haya enfriado la posibilidad de negociar con los socialistas en las comunidades donde han resultado ganadores como Madrid, Castilla y León, Murcia o Aragón.

El comité de pactos creado por la formación naranja tras los comicios del 26 de mayo se ha reunido este martes por primera vez para estudiar los distintos escenarios y, aunque con cautela, el secretario general, José Manuel Villegas, ha avanzado que «lo normal es llegar a acuerdos con el PP». Si bien no ha descartado posibles negociaciones con los socialistas, ha puesto una condición básica: que los barones «renieguen» del ‘sanchismo’ y, sobre todo, de su política territorial.

Apoyo al 155

«Cuando tengamos un acuerdo, vamos a pedir una coherencia con la unión e igualdad de todos los españoles, eso va a implicar renegar de las políticas de Sánchez de pacto con los populistas y los separatistas«, ha incidido Villegas. Esto incluye un compromiso con la aplicación del 155.

Aunque no ha querido nombrar en qué comunidades puede darse este supuesto, los socialistas ganaron tanto en la Comunidad de Madrid como en Aragón, Castilla y León y la Región de Murcia. No obstante, los líderes del PSOE en estos dos últimos territorios, Luis Tudanca y Diego Conesa, respectivamente, son reconocidos sanchistas, al igual que Ángel Gabilondo, a quien Ciudadanos ya ha vetado.

Por su parte, el aragonés Javier Lambán ha mostrado en varias ocasiones sus discrepancias con la dirección nacional en cuanto a política territorial y se ha desmarcado de Ferraz con respecto al diálogo con las formaciones independentistas.

Ciudadanos sí ha excluido de estas negociaciones a la formación de Santiago Abascal, cuyos escaños también son necesarios para formar gobiernos autonómicos y municipales. Contradiciendo las palabras de la portavoz nacional, Inés Arrimadas, que solo un día antes aseguraba que no había vetos en ese comité negociador -refiriéndose al PSOE y a Vox-, Villegas ha enfriado esta posibilidad y ha dejado clara su intención de repetir con el partido de Abascal la fórmula andaluza y contar con su apoyo sin entrar en acuerdos con ellos.

En cualquier caso, las negociaciones serán largas, como ha anunciado el secretario general de Ciudadanos, y se estudiarán «caso por caso» en comisiones territoriales que se crearán en cada autonomía y municipio donde la formación naranja sea llave. Estas guiarán las negociaciones, pero estarán en coordinación con la comisión nacional.

En los próximos días, Villegas, como miembro de ese comité de negociación, mantendrá conversaciones con el PSOE y con el PP para establecer los «cauces de diálogo» que se seguirán en este proceso de negociación.

La voluntad de Ciudadanos es entrar en Gobiernos autonómicos y municipales y no descarta, incluso, liderar alguno de ellos, como ha apuntado Villegas, que tampoco ha descartado la posibilidad de apoyar alguno «desde fuera» sin entrar en el Ejecutivo. «Habrá que ver en cada territorio cuáles son las circunstancias».

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Author: LORENA GAMARRA