La sociedad de los EEUU no solo alberga el mayor número de criminales sentenciados a muerte en el mundo, el mayor número de ciudadanos armados del mundo y en estos momentos el mayor número de afectados por la Covid 19 y fallecidos del mundo, sino que sus ciudadanos siguen practicando el matrimonio infantil. Una aberración que en la mente de los norteamericanos está aceptado mientras sus políticos republicanos y demócratas lo aceptan.

Los casos de matrimonio infantil, principalmente con niñas, suman y siguen en los Estados Unidos, porque a día de hoy siguen siendo legales. … Desde el año 2014 al 2016, según la encuesta oficial de la Oficina del Censo, cerca de 57.800 menores de 15 a 17 años contrajeron matrimonio.

Más de 13.000 menores casadas legalmente cada año, a veces con sus violadores.

Captura de vídeo de un matrimonio infantil simulado con actores en Nueva York, como parte de una campaña de concienciación, realizada en 2016, en la que se grabaron las reacciones de los transeúntes.

Solo uno de los 50 estados del país prohíbe sin excepciones el matrimonio a menores de 18 años.

Dawn Tyree tenía 13 años cuando empezó a sufrir acoso sexual por parte de un amigo de su familia. Un año después, como resultado de esas violaciones, se quedó embarazada. La reacción de sus padres, en lugar de presentar una denuncia ante la Policía, fue obligarla a casarse con su violador, que entonces tenía 33 años. Dawn, cuya historia contaba esta semana en The New York Times el columnista Nicholas Kristof, se convirtió así en una más de las miles de niñas y menores de edad que son obligadas a casarse cada año en Estados Unidos para evitar situaciones que sus padres, pertenecientes a menudo a sectores muy conservadores o religiosos, no están dispuestos a asumir ni a consentir, como el tener hijos fuera del matrimonio, o el aborto.

Otro caso que tuvo una gran repercusión en EE UU es el de Sherry Johnson, una mujer de Florida obligada a casarse. también con su violador, cuando tenía tan solo once años de edad. Johnson fue violada por primera vez a los ocho años, se quedó embarazada a los diez, y contrajo matrimonio poco después. Actualmente tiene cerca de 60 años y es una de las mayores activistas en contra del matrimonio infantil en el país norteamericano.

Unchained At Last (sin cadenas al fin), una organización que lucha contra el matrimonio infantil en Estados Unidos, calcula que desde el año 2000 se han celebrado en este país alrededor de 240.000 matrimonios en los que una de las partes, la mujer, en la inmensa mayoría (87%) de los casos, era menor de edad. El dato (más de 13.000 matrimonios infantiles al año) no es oficial, ya que muchos estados no facilitan cifras. De acuerdo con los números ofrecidos por los 38 estados que sí lo hacen, entre 2000 y 2018 se registraron 167.000 enlaces de este tipo, y entre 2014 y 2016 unos 57.800 menores de entre 15 y 17 años contrajeron matrimonio, según estadísticas de la encuesta oficial de la Oficina del Censo que recogía en febrero pasado un reportaje publicado en El Español. Este último sondeo, no obstante, no incluye edades inferiores, a pesar de que se han detectado casos a partir de los diez años de edad.

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