Raised by Wolves no es una serie de robots, ni de disparos láser, ni de venganzas, ni de revanchas. No, no es eso, y si buscas este tipo de emociones saldrás defraudado. Por que la cosa va por otro lado, va de los eternos conflictos de la humanidad que se recrean en un contexto de ciencia ficción en el guión de Aaron Guzikowski. En los escombros de la civilización.

«Criados por lobos» será lo peor para algunos o la delicia para otros con mucha razón en los dos casos, porque no hay forma de encontrar un personaje con el que identificarse, no hay un “bueno” o un “malo”, ni un héroe o un villano. El personaje Madre, interpretado por Amanda Collin así es, simplemente contradictorio, como todos los personajes.

Lo cual hace que empatizar sea difícil. Esto te a va a enfadar si eres de los que buscas desahogarte y entretenerte. Aquí no hay forma porque cada personaje acaba mostrando sus excesos y sus patetismos.

En este sentido de un retrato de una humanidad rota y en conflicto la serie va creciendo, no decae ni un ápice. Es más: mejora, no sucede nada que supongas, ni nada que preveas, ni mucho menos algo que te gustaría que pasara. Todo dentro de la coherencia y la verosimilitud de una serie producida por el gran Ridley Scott.

Simplemente es una de los mejores relatos de ciencia ficción en forma de serie. Si te gusta Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Robert Silverberg y sobre todo si te gusta Philip José Farmer esta es tu serie

Hay que decir que es una serie muy difícil de entender porque son todo claves simbólicas, acertijos y mensajes implícitos. Lo cual hace que sea complejo digerirla. Hay algo que me recuerda mucho a El Mundo del Río de Philip José Farmer (trilogía de ciencia ficción que os recomiendo).

Todo lo que va a pasar va a ser errático e imprevisible. Esto es lo paradójico, propio de los grandes del género de la ciencia ficción clasica, distópica y fantástica, pero con toques modernos de Ridley Scott. De este modo no sucederá nada que desees, ni nada que parezca que pudiera suceder. Esto será irritante o estimulante, dependiendo de tú flexibilidad para rellenar los huecos.

No es una cuestión de que si te gusta eres inteligente y si no eres un burro, o viceversa; si no que la cuestión es que te apetezca entrar en una espiral de acertijos.

No sé si estas claves te van a animar a verla, pero puedo ir más lejos -sin desvelar nada- para desanimarte. Por ejemplo, la construcción de los personajes es errática porqué su comportamiento llega a cambiar radicalmente según las circunstancias. Lo cual hace que no sea constante, por parte del espectador, la capacidad de empatizar con ellos, de modo que no te puedes identificar debido a que muestra sus lados oscuros, logrando un retrato muy completo, donde salen sus rasgos patéticos, abominables o admirables de cada personaje. Algo muy humano, no hay héroes o villanos.

El tono de incógnita se mantiene y al final te quedas desconcertado dado que no hay nada claro, sólo lo que supongas, todo queda implícito. Por esto he visto opiniones muy negativas sobre este aspecto (que comprendo), personalmente a mi me ha gustado mucho. Quedan muchas ganas de ver la segunda temporada. Donde creo que se resolverá la incógnita sobre si el guionista, Aaron Guzikowski, a jugado todo a un farol, a una treta, o si realmente hay algo de esencia en la trama.

Supongo que la balanza se resolverá en la segunda temporada para bien o para mal. ¿Definitivamente me uniré al ejército de “odiadores” de la serie o seguiré defendiéndola a capa y espada? ¿Quién sabe?

Hemos aguantado tempos lentos y al llegar a un final sin respuestas definitivas parece que estemos ante la obra de un estafador o la de un prestidigitador, entre el engaño y el truco. O como si el propio guionista desconociera su propia respuesta o prefiriera no arriesgarse a dar una solución definitiva, que no estuviera a la altura de un desarrollo tan arriesgado y audaz.

No obstante, si lo piensas bien sí se aclara que el embarazo de madre no fue con su creador, si no que fue un engaño. Esto queda claro porqué Madre consternada decide destruir su propia creación.

Se resuelve que Marcus se vuelve definitivamente loco desorientado por las voces.

Se entiende que hay dos voces distintas, la del Creador de Madre y Padre que se manifiesta a través de un virus informático, y por otro lado la «voz susurrante» del planeta, vinculada quizá con esas apariciones o con los humanos involucionados. La voz del bien y del mal bíblica, el yin y el yang de la filosofía oriental o en definitiva los eternos opuestos. O, finalmente, el eterno retorno nietzscheano que llega a través de la profecía (Mitraíca y prehistórica, por decirlo así)

Se resuelve que a pesar de todo la única forma de sobrevivir es superar las diferencias y ayudarse, de modo que la mujer de Marcus, representada por la actriz Niamh Algar , decide ayudar a Madre. Resolviendo un conflicto inicial muy grave.

Pero también se desvela que las voces susurrantes oscuras, que llevan a la locura, no respetan los secretos en el momento en que Paul irritado dispara a su falsa madre, al saber que es una impostora.

Queda claro que había una profecía inscrita en las cuevas donde se visualizaba posiblemente a unos humanoides que resolverían la resurrección de esa figura como de serpiente, que a mi me recuerda a una anguila.

Hay cosas difícil de admitir. Reconozco que el que la nave atraviese el planeta es excesivo y que el bicho crezca tan rápido no tiene explicación, a no ser que sea una visión del futuro.

En cualquier caso la serie me ha gustado extremadamente pero su sabor final es agridulce.

Patxi Ávarez Gonzalo