Pedro Casares asegura que “lo lógico y razonable” es que se produzca un debate sobre las propuestas de calles, que sea previo a la elección “a criterio del equipo de gobierno”, y que cuente con la participación de vecinos, oposición y expertos. El portavoz socialista pide que antes de finalizar la legislatura en 2019 se haya borrado del callejero de Santander “cualquier recuerdo de represión y dolor que produjo la Guerra Civil y la Dictadura”

 

El portavoz municipal del PSOE, Pedro Casares, defiende que para el cambio de nombres de calles se cuente con la participación de los santanderinos.

 

Casares considera que la forma en la que se deciden en la actualidad estos cambios de denominación “adolece” de ser un verdadero proceso de participación “como debería producirse en una institución como el Ayuntamiento”.

 

Calle Alcázar de Toledo

 

En este sentido, el líder de los socialistas asegura que el PSOE está a favor de la propuesta que los vecinos van a realizar a la Alcaldesa de que la calle pase a denominarse “del Parlamento” porque cumple los criterios de la ley “y encarna los valores democráticos que estos cambios deben conllevar”. “Como mínimo es una propuesta que debe estudiarse”, afirma.

 

El portavoz del PSOE explica que el Grupo Municipal Socialista votó a favor de cambiar la calle Alcázar de Toledo por Cuesta de las Ánimas en el Pleno del Ayuntamiento el pasado 31 de agosto de 2017 “porque urge dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica”.  Además su votación era conjunta con otras dos calles, la de División Azul y Columna Sagardía por calle de La Secada y calle de Las Rederas respectivamente.

 

Sin embargo, como recuerda Casares, los socialistas criticamos en el Pleno la forma y el procedimiento en el que se establece el cambio de denominación de estas calles de la ciudad, “al que echamos en falta más participación y más transparencia”.

 

A su vez, el concejal socialista considera que “lo lógico y razonable” es que se produzca un debate sobre las propuestas, que sea previo a la elección “a criterio del equipo de gobierno”. Y que en ella cuente con las propuestas de los vecinos y las consideraciones de los grupos municipales y los expertos con los que cuenta la comisión de Acción Cultural y Promoción Educativa para el análisis del cambio de calles.

 

“Los vecinos de las calles cuyo nombre debe ser cambiado como establece la Ley deben de poder participar en el proceso e implicarse en la búsqueda del nuevo nombre que tendrá su calle” explica el edil.

 

Compromiso antes de finalizar la legislatura

 

Por último, Pedro Casares pide que antes de finalizar la legislatura en 2019 se haya borrado del callejero de Santander “cualquier recuerdo de represión y dolor que produjo la Guerra Civil y la Dictadura”. “Es una cuestión solo de voluntad política de acelerar el proceso, los plazos y dar así cumplimiento definitivo a la ley” subraya.

 

El portavoz del PSOE denuncia que diez años después de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, el Ayuntamiento no ha realizado “con rapidez” los cambios en el callejero “y en 2017 seguimos inmersos en un proceso largo que no acaba de dilucidarse”. “Santander merece que sus calles tengan cuanto antes un nombre digno, que reconcilie a esta ciudad con el pasado, y que se pongan en marcha las medidas necesarias para el cumplimiento de las exigencias de la ley de Memoria Histórica al completo” concluye.

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