Cantabria no es ajena a la gran improvisación y protocolo de la ocurrencia que se está desarrollando en toda España.

En el inicio de la vacunación, tras realizar un publicitario ensayo general, antes que llegaran las vacunas, colocó a la región en el vagón de cola en la inyección de las vacunas y del todo está preparado se paso a no se ponen vacunas. Mientras tanto el Presidente de Cantabria exigía que se pusieran todas las vacunas que se habían recibido.

Tras la ocurrencia de realizar la vacunación de los internos de la prisión del Dueso, sin haber completado ninguno de los 4 grupos prioritarios marcados en el protocolo que definió el gobierno central. El oscuro cese de la Directora General de Salud Pública, los vaivenes de medidas, la baja realización de test de antígenos y pcr, el Sars Cov » sigue galopando a sus anchas por la región.

Mientras dependientes, inmunodeprimidos y mayores de 60 años esperan impacientes la llamada para que una dosis de la vacuna pueda evitarles la enfermedad y la muerte, el colectivo de los internos de la prisión del Dueso en Santoña han sido inmunizados.

Contraviniendo el protocolo establecido se ha vacunado a todo el personal del Hospital de Valcecilla antes que a muchos mayores que siguen muriendo cada día en Cantabria. Este martes otros tres muertos en la región, dos mujeres de 77 y de 102 años y un hombre de 94, en una jornada en la que sigue siendo muy elevada la presión hospitalaria por los pacientes ingresados con covid.

El desprecio que por los mayores, dependientes e inmunodeprimidos se está realizando por parte del Gobierno de Cantabria es una total falta de respeto y una clara alteración del protocolo.

Cantabria se ha visto abocada a reprogramar su plan de vacunación frente al Covid-19 y priorizar durante esta semana y la que viene la administración de las segundas dosis en todas las residencias de mayores para completar su inmunización.

Además, se terminará de administrar la primera dosis a los profesionales del Servicio Cántabro de Salud (SCS) que restan por vacunar. Para ello, se utilizarán las 500 dosis de la vacuna de Moderna recibidas la semana pasada y un número similar de las vacunas que Pfizer suministró ayer. El resto se destinarán íntegramente para inocular segundas dosis.

Los recientes problemas de suministro de la vacuna de Pfizer, sirven ahora de excusa para reducir el número de dosis y la previsión es retomar la vacunación general a principios de febrero. De hecho, la semana que viene, Cantabria recibirá 800 dosis más de la vacuna de Moderna. Una cifra que se irá incrementando progresivamente, ya que la primera semana de febrero está previsto recibir otras 1.900 unidades más.

Según el director general de Salud Pública, Reinhard Wallmann, los problemas de logística de la principal empresa suministradora hasta el momento “trastocan los planes de vacunación”. “Recibir la mitad de las vacunas prevista –ha explicado- nos obliga a ajustar la estrategia de vacunación para garantizar la vacunación completa de la población más vulnerable, las personas mayores institucionalizadas”. Mientras tanto las personas mayores «no institucionalizadas» esperan impacientes viendo como se a elegido vacunar antes a los jóvenes reclusos de Santoña.

Ahora mismo, ha insistido el titular de Salud Pública, hay que priorizar, pero esperamos desplegar con normalidad la vacunación con la vacuna de Moderna en las próximas semanas.

No acabo de entender este caos en el Sistema Cántabro de Salud. El SCS desarrolla un protocolo perfecto en la vacunación de la gripe, priorizando a los mayores de 60 años, con llamadas telefónicas que dan citas para los centros de salud. Claro está que estas campañas de gripe no están en manos de antojos e improvisaciones políticas sino que siguen la directriz de los intereses sanitarios de la población que ahora parecen haber sido aparcados.

Juan Ruiz Contreras