Durante mucho tiempo, los vibradores han liderado el terreno de la satisfacción sexual femenina. Antes, el uso de estos juguetes era mal visto por una sociedad que satanizaba el hecho de que las mujeres suplieran por su propia cuenta sus necesidades íntimas.

Afortunadamente ya hay una aceptación más amplia sobre este tema y hoy en día un porcentaje importante de mujeres entre 18 y 60 años usan los vibradores en sus encuentros sexuales a solas o con sus parejas.

Las opciones que existen en el mercado son muy grandes y variadas (De pila, manuales, grandes, medianos, pequeños, con o sin sabor, realistas, fantasiosos…) hay vibradores para todos los gustos y  sin importar el que se escoja cumplirá con su función principal, la estimulación de las zonas erógenas del cuerpo, ocasionando grandes oleadas de placer que tienen como resultado el tan deseado orgasmo.

¿Primera vez?

Aunque no se necesita una maestría o un doctorado para escoger un vibrador, si se incursiona por primera vez en esta práctica, es necesario tener algunas consideraciones en función de que la experiencia sea agradable y no se convierta en una situación traumática.

Lo primero a tener en cuenta es el tamaño. Si bien algunas veces las fantasías femeninas giran en torno a un hombre musculoso bien dotado, cuando es la primera vez que se usa un vibrador, es recomendable dejar estas pretensiones para otra ocasión y escoger un tamaño un poco más realista o tradicional.

Los sexólogos recomiendan vibradores que tienen texturas que se asemejan a la piel humana. Hay algunos que hasta tienen venas, lo que le otorga un sentido más real a la experiencia.

Un punto importante a tener en cuenta es que si bien, en estado de excitación la vagina suele lubricar por sí misma, nunca está de más usar un lubricante artificial para facilitar la penetración con el vibrador y eliminar así cualquier fricción no deseada.

Los primerizos, por pena  o miedo a ser juzgados, suelen acudir a un Sex Shop Online para comprar su vibrador. Esta es una decisión de cada uno, sea yendo a un local o vía online, lo importante es estar seguro y bien informado sobre el producto para hacer una compra inteligente y satisfactoria.

Hay mucho de donde escoger

Sea o no la primera vez que se use uno, existen diversos tipos de donde escoger en el momento de comprar vibradores. Su principal variación radica en su funcionalidad. Por ejemplo:

  1. Los clásicos, el diseño tradicional, recto sin mayores detalles. Estos son los que suelen recomendarse como primer vibrador. Su tamaño es estándar y no solo se usan para la penetración vaginal, sino también sirven para la anal.
  2. Los que tienen forma de conejito. Uno de los favoritos en este mercado porque tienen doble uso. No solo sirven para estimular el punto G, sino que también sus “orejitas de conejo” sirven para estimular el clítoris al mismo tiempo.
  3. Para el punto G. Este vibrador es de uso exclusivo para la estimulación de esta importante zona dentro de la vagina. Gracias a su curvatura y cabeza pronunciada en el momento de la penetración puede alcanzar con facilidad esa área, dando pie a orgasmos fuertes.
  4. Masajeadores de clítoris. Como su nombre lo indica, su estimulación del clítoris viene de su capacidad para dar masajes en el clítoris y la vagina.
  5. Vibradores para parejas, unjuguete que puede darle un giro interesante a los encuentros de pareja. Este vibrador ofrece satisfacción para ambos al mismo tiempo.

Su forma es semejante a la de una U, pero con un extremo delgado y el otro grueso. El lado delgado se introduce en la vagina y llega a estimular el punto G, mientras que la parte gruesa que genera las vibraciones queda fuera, a la altura del clítoris.

  1. Los mini. Que su tamaño no te engañe. Aunque es un modelo compacto y muy discreto, este vibrador es potente. Este tipo de juguetes también se usan para estimular todas las zonas erógenas externas de la mujer y del hombre.
  2. Por último, pero no menos importante, están los vibradores anales. Su diseño no es completamente liso, tiene curvas pronunciadas que asemejan bolas que permiten ir experimentando con la longitud que se desee introducir en la cavidad anal. Con estos, se puede llegar a estimular el recto y el punto P.

Un punto a destacar de todos estos tipos de vibradores es que cada uno cuenta con varias velocidades de vibración para ir experimentando y probando con distintos niveles de placer. Además, son silenciosos, se pueden sumergir en el agua  y usan baterías recargables, lo que significa un ahorro significativo para el bolsillo.

Sin tabú, solo placer

Decidir usar un vibrador, bien sea para satisfacción personal o para disfrutar en pareja, es una práctica que debe hacerse dejando de lado cualquier prejuicio, miedo o pudor que pueda existir.

Es una práctica que, cualquiera sea el escenario, de acuerdo al Director del Centro de Promoción de la Salud Sexual de la Universidad de Indiana, Debby Herbenick, mejora la función sexual femenina, promueve una salud sexual positiva, el conocimiento del cuerpo y mayor compenetración con la pareja.

Cuando se ha tenido un día agotador o el quehacer diario comienza a hacer mella en los ánimos, el vibrador es una buena opción para liberar tensiones, relajarse, disfrutar y pasar un rato íntimo placentero.