La Dirección General de la Policía y UNICEF España presentan un proyecto para prevenir la violencia en los centros educativos

El proyecto va en línea con los objetivos de la recientemente aprobada Ley de Protección a la Infancia frente a la Violencia

  • En Cantabria, los delegados de Participación Ciudadana de Santander y Torrelavega imparten charlas a la comunidad educativa para prevenir y erradicar la violencia en las aulas. Actualmente las charlas presenciales están restringidas a casos excepcionales por la situación pandémica

La Dirección General de la Policía y UNICEF España han presentado el día 25 de este mes el proyecto Entornos Protectores de la Infancia, cuyo objetivo es desarrollar iniciativas para prevenir la violencia, proteger a los menores y crear entornos protectores para la infancia (espacios donde se respeten los derechos de la infancia y se promueva un ambiente protector a todos los niveles: físico, psicológico y social).

Este proyecto se va a desarrollar en centros escolares desde el curso 2021-2022, y su primera intervención se realizará en el primer ciclo de educación primaria (con escolares de 6 a 8 años) a través del cuento El club de los secretos.

“El objetivo de este cuento y del resto de material que presentamos hoy es hacerles conscientes de que hay malos secretos que no deben guardarse para sí, y de que a su alrededor hay adultos que les pueden ayudar: sus profesores, sus padres, sus pediatras, sus policías. Estamos hablando de generar confianza”, ha señalado el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras.

Por su parte, el presidente de UNICEF España, Gustavo Suárez Pertierra, ha destacado que, “con esta iniciativa, ambas entidades quieren seguir contribuyendo a aumentar el bienestar integral de los niños y niñas de nuestro país. Somos conscientes de que las consecuencias de la pandemia pueden erosionarlo. Como se ha demostrado, la escuela ofrece un ámbito protector insustituible y, además de estar libre de violencia, debe estar organizada para responder ante cualquier situación que ocurra, tanto dentro como fuera de sus recintos”. “La prevención sigue siendo fundamental y enseñarles a saber a pedir ayuda desde edades tempranas es una de las claves”, ha añadido.

14.000 intervenciones dirigidas a 300.000 menores en un año

Además del cuento, se contará con más material educativo para el aula, una formación para los delegados del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos (plan en el que se enmarca este proyecto) y la intervención de estos delegados en los centros educativos que lo soliciten.

Gracias a este proyecto, se espera realizar alrededor de 14.000 intervenciones en las aulas durante el curso 2021-2022, dirigidas a aproximadamente 300.000 menores. Este es el primer paso para una colaboración más amplia, que prevé realizar acciones conjuntas de sensibilización y prevención de la violencia en la infancia y la adolescencia; protección de la infancia en el ámbito digital; y atención integral a las víctimas, en el marco de la recién aprobada Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia.

En Cantabria 

El Plan Director está coordinado desde el área de Alta Inspección de Educación, de la Delegación del Gobierno de Cantabria. La Policía Nacional desde que se implementó la Instrucción 7/2013 de la Secretaría de Estado de Seguridad, trabaja de forma permanente la prevención, para responder de manera coordinada y eficaz las cuestiones relacionadas con la seguridad de menores y jóvenes en centros escolares y su entorno.

El Plan ofrece a los centros y a la comunidad educativa, además de acceso a un experto policial e incremento de presencia policial en centros educativos y sus entornos, reuniones y charlas sobre diversa temática entre ellas el acoso escolar u otro tipo de violencia en las aulas. 

Los agentes especializados, pertenecientes a las  Delegaciones de Participación Ciudadana de Santander y Torrelavega,  conciencian a los escolares sobre la importancia de frenar estas conductas en las aulas, potenciando la labor preventiva-educativa de los profesores para implicar a todos en la lucha contra la violencia en las aulas. Igualmente dotan a los escolares y docentes de las herramientas necesarias para detectar y solucionar este problema, con el objetivo de poder erradicarlo.