Los trabajos de remodelación al que está sometido el hospital municipal Elvira Echavarría, del municipio de Guerra, mantiene enfrentados a parte del personal de salud que labora en el centro asistencial con el director del establecimiento sanitario, por las incomodidades en que realizan sus labores.

Médicos denunciaron, a través de las redes sociales, que trabajan en condiciones infrahumanas y que hay carencia de medicamentos básicos, como el Fendramín, Dramidón, Dipirona, furosemida, mascarilla de nebulización y soluciones salinas (suero), lo que confirmó la enfermera Katherin Castro, representante del Sindicato Nacional de Trabajadores de Enfermería (Sinatrae).

El director del establecimiento de Salud, Omar Marte, atribuye las denuncias a que los colaboradores quieren que se cierre el centro asistencial hasta que se concluyan los trabajos, pero dijo que eso es imposible que ocurra, porque es el único hospital de todo el municipio.

Reporteros de Diario Libre visitaron el centro de salud y observaron los trabajos de ampliación y construcción de casi todas las áreas que se realizan en el establecimiento de salud, las incomodidades que eso genera, por el cierre de algunos departamentos, como la cocina, la lavandería, los quirófanos, baños y otras.

También se vio abastecido de medicamentos, tanto en el área de la farmacia, como la de almacén.

Castro dijo que en el área de emergencia solo hay dos camillas, que no se les está suministrando alimentos al personal que trabaja en el centro de salud y que hasta el agua de tomar les llegó a faltar.

Contó que pronto se va a trabajar en el interior de la emergencia y que se pretende colocar a los pacientes que allí lleguen en el área de radiografía, donde no hay ventilación y donde llegan varios casos diferentes, por lo que se pueden contaminar entre ellos.

“Aquí hay un caos, ahora fue que nos pusieron agua, no teníamos ni para lavarnos las manos ni para tomar”, dijo Castro.

Sobre la suspensión de la comida contó que la explicación que le dio el director Marte es que no tienen dinero para comprar los alimentos, sin embargo, el director alega que es porque el área está intervenida.

De hecho, donde fueron movidos los utensilios y electrodomésticos, se pudo ver que el refrigerador estaba conectado y que contenía huevos y otros alimentos.

La situación de precariedad, a decir de la enfermera, siempre ha existido, pero se ha ido agravando a partir de febrero cuando se reiniciaron los trabajos de reparación.

Este lunes en horas de la mañana la gerente del área de salud Santo Domingo Este Municipal, que abarca Guerra y Boca Chica, Yolanda Valerio, estuvo en el establecimiento verificando los trabajos y las denuncias publicadas en la red.

Sobre el particular, el director del hospital negó la versión y asegura en el caso de los medicamentos, Programa de Medicamentos Esenciales/Central de Apoyo Logístico (Promese/Cal) los envía cada mes y puede ser que uno u otro escaseen en algún momento.

Sobre los que se mencionan más arriba, dijo que muchos de esos están descontinuados, entre éstos, la Dipirona, porque provoca efectos secundarios y que está contraindicado a pacientes con dengue o febriles.

El Dramidón dijo que hace un tiempo salió del mercado. Asegura que quienes hacen la denuncia lo saben, pero que quieren “sacar las cosas por los moños”, porque el personal quiere que cierren el hospital.

Explicó que ese es de los pocos hospitales que les suministra comida a sus empleados y que lo hace porque es una zona rural y muchos de los empleados devengan salarios bajos.

“Cuando las enfermeras quieren montarse un show, le puedes dar la comida y no se la comen y llama la sindicalista y les hacen fotos, para después socializarlas”, comentó el doctor Marte.

Exhorta al personal a ser solidario y a entender que están en un proceso complicado y que el hospital no puede comprar nada si no es a través de un proveedor del Estado.

Actualmente, el hospital es intervenido en las áreas de la cocina, los 12 quirófanos, la morgue, la parte administrativa, lavandería, se les está agregando baños a los seis consultorios y en el área de almacén. Se construyen dos sistemas para el tratamiento de las aguas y dos locales, uno para los pacientes con tuberculosis y otra para los de VIH.

Las enfermeras dijeron que no había oxígenos ni mascarilla para nebulizar, pero DL pudo constatar la disponibilidad de estos productos y, de acuerdo con el director, tienen más de una semana, en el caso de los tanques de oxígeno, y del último dijo que nunca ha faltado.

A pesar de los trabajos, las consultas se mantienen en sus dos tandas y el servicio de laboratorio y sonografía. También, se habilitó un quirófano para cirugías de emergencias, una sala de parto y dos salas para internamiento.

En el registro de asistencia mensual se contaron 7, 287 consultas y 4,158 análisis clínicos en el pasado mes de agosto. El 40% de esos servicios lo reciben extranjeras.

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