¿Por qué votar nulo? (1)

Vocación de Libertad

He venido escribiendo en torno al voto nulo para
el próximo ejercicio electoral, buscando, siempre con la mente y el corazón, la
razón y los sentimientos; abiertos para aportar algunos criterios que considero
pueden ser de valor para tomar una decisión diferente en esta cita con el país
que quiero para mis hijos y nietos hacia el futuro. Usar la Democracia en todo
el sentido de su significado.

Aclaro, no es mi intención, convencer a nadie;
es simplemente aportar de mi vida, mi experiencia y valoración de lo vivido,
así como lo que también alcanzo a ver en el entorno, de manera que, los
argumentos sobre los cuales fundamento mi decisión de votar nulo, sean
objetivos y concretos en la dimensión de la experiencia empírica y racional.

En resumen he dicho antes que, el voto nulo es
controversial: “Desde mi personal punto de vista, sólo el hecho de ser
controversial, hace del “voto nulo” una idea con valor…”

Con respecto a nosotros los ciudadanos, he
agregado que: “Hasta aquí, no importa cuál sea su convicción al respecto,
lo importante es que podamos discernir y usar esta herramienta democrática del
poder del “voto nulo”, como una forma también de expresar nuestro rechazo al
modelo de partidos políticos existentes dentro del marco del Sistema
Democrático…” 
Ser consecuentes con el rechazo que expresamos hacia los
partidos políticos y su liderazgo es ser responsable.

He externado el inmenso valor que veo en el voto
nulo, así: “…se trata de que, por primera vez en la historia del país,
le estamos dando al acto de “votar nulo” del ciudadano, el valor de expresión
democrática que también recoge esta acción…;” 

Por primera vez en la historia, podemos dejar de
votar solamente por el menos malo, para votar en contra de todas las opciones
que se han seleccionado tanto por los grupos partidarios, quienes no merecen
nuestra confianza, como por los que las cortes con sus jueces y magistrados en
las distintas instancias nos ha dejado. Pregúntese: ¿Qué tan democrático
estamos siendo, si además nuestros jueces y magistrados a criterio de muchos
doctores en leyes, están pasando por encima de las leyes?

Debería bastarnos recordar que con excepción de
la elección del Licenciado Vinicio Cerezo Arévalo, primer Presidente de esta
nueva oportunidad de hacer Democracia en el país, todos los demás han sido
votados de la misma manera: lo menos malo de las propuestas a nuestro
alcance.

El resultado: lo tenemos hoy.  Un país
que vive con un Estado fallido, porque no ha cumplido con los ciudadanos y esta
cooptado orgánica y territorialmente por el crimen organizado. ¿No le llama la
atención la incautación de droga en grandes volúmenes sin que atrapen a nadie o
donde la población protege jets y avionetas de los delincuentes?

Hoy, concurren al evento electoral y esto ha
sido evidente para todos, no solamente los partidos políticos en donde en
algunos ya van insertos candidatos en las diferentes esferas de poder, tanto
local como nacionalmente, miembros activos y/o financiados por el crimen
organizado. NO tengo que repetir lo que ya ha sido ampliamente divulgado.

Las mafias, también concurren en forma directa y
con candidatos propios. Conspicuos elementos de cuya trayectoria de relación
con el crimen organizado se ha sabido, han sido incluidos oficialmente como
candidatos a algún puesto de elección popular por el TSE a nivel del poder
local como del Congreso de la República.

Basta saber que del total de municipalidades
legalmente en competencia, hay 271 cuyos alcaldes aspiran a reelección y de
éstas, por lo menos se cuentan 50 que van como candidato único, es decir que no
hay competencia electoral ninguna. NO hay que ser muy imaginativo para inferir
que es lo que pueda estar provocando estas circunstancias: 79.7% van a
reelección y 50 son candidatos únicos de sus municipios.

Por otra parte, ¿quién le dice a usted que la
ambición de poder no puede ser una mala consejera? y que, aquellos partidos
políticos aspirantes a capturar los votos de quienes han quedado fuera –en esa
siempre, simpleza de pensamiento nuestro-, asediados por la falta de financiamiento,
no pueden ya haber caído en manos de uno que otro seductor financista de
proveniencia no muy aconsejable, pero que vestido de piel de oveja, este
buscando afianzar su posición para controlar el poder. ¡Dudas! ¿Por qué no?

He de decir que veo este proceso electoral, no
como un fin en sí mismo, sino como una etapa más de la construcción de nuestra
democracia republicana y constitucional, con la particularidad de que en estas
elecciones, por la participación activa y visible del crimen organizado, la
decisión no está en torno al partido político o fórmula de nuestra preferencia,
sino en torno a terminar de entregar el país a esas mafias o buscar una salida
que rescate nuestro deseo de vivir en el marco de libertades que permitan
avanzar en condiciones más humanas y vitales para una democracia republicana y
constitucional.

Estas elecciones deben tener una perspectiva de
más largo alcance, puesto que amenazan las condiciones de vida hacia un
totalitarismo futuro o hacia conservar y profundizar nuestras libertades.
¿Queremos vernos como Nicaragua o Venezuela?, o como ¿Chile o Costa Rica?

Usted decide.

TEXTO PARA COLUMNISTA

Lea más del autor: http://elsiglo.com.gt/2019/05/22/nuestro-putativo-proceso-electoral/

La entrada ¿Por qué votar nulo? (1) se publicó primero en El Siglo Guatemala.

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Author: Juan F. Callejas Vargas