Es un programa lleno de medidas concretas y poco discurso y que está en la línea de lo que se ha venido trabajando estos últimos 4 años, Os iba a soltar un rollo sobre las virtudes de nuestro programa, pero creo que voy a centrarme en destacaros algunas de las medidas concretas porque hablan por sí solas.

Cuando hablamos de hacer política y políticas públicas, hablamos de garantizar derechos de la ciudadanía, por eso hemos concebido nuestro programa electoral como una carta de derechos.

Hemos contemplado los siguientes derechos:

A una economía fuerte, a un empleo digno y a ingresos suficientes.

A la vivienda.

A una buena salud.

A ser cuidados.

A una educación pública y de calidad.

A un mundo rural vivo.

A la protección y disfrute de nuestro medio ambiente.

A una Cantabria feminista, igualitaria y libre de violencias.

A la cultura y a la protección del patrimonio.

A la Memoria.

A la justicia.

A una sociedad intercultural y solidaria.

Al bienestar animal.

A la participación social y política

Y a una gestión pública responsable.

Y para avanzar en la garantía de estos derechos hemos propuesto diversas políticas públicas, y os cuento algunas brevemente porque las considero relevantes:

Los datos del INE y del ICANE nos dicen que hoy en día, y pese a la lectura interesada de estos mismos datos que hacen quienes nos han traído hasta esta situación, 1 de cada 4 personas de Cantabria vive en riesgo de pobreza o exclusión social.

Y que un 16% de las personas trabajadoras de Cantabria, son pobres.

La temporalidad y la precariedad laboral es la tónica general del empleo en nuestra tierra: 1 de cada 3 contratos firmados en Cantabria en 2018 fue de menos de 7 días. Y 1 de cada 2, de menos de 30.

Por ello, vamos a trabajar para garantizar el derecho de la ciudadanía de Cantabria a tener una economía fuerte y sostenible, un empleo digno e ingresos suficientes. Y sabemos que para ello es necesario abordar, en serio y no como han venido haciendo hasta ahora, un cambio de modelo productivo.

A nosotras no nos da miedo hablar de bioeconomía, de turismo sostenible, de tecnología en sectores clave en los que ya tenemos una base de partida como la biotecnología sanitaria, las energías renovables, la tecnología hidráulica, las TICs aplicadas a entornos habitables inteligentes, la nanotecnología o el patrimonio histórico y cultural.

Y esto hay que hacerlo sin abandonar nuestros sectores ya consolidados como la automoción y la metalquímica apoyando su modernización competitiva y ayudándoles a introducir tecnología y conocimiento que les permitan ser cada vez más sostenibles. De ahí que también sea esencial el desarrollo de un Plan Autonómico de I+D+i que nos sitúe, al final de la legislatura, en 3% de gasto en relación al PIB que exige la Unión Europea.

Y todo ello debe ir acompañado de un Plan de Estabilización y Promoción Laboral para investigadores de alta cualificación, que nos permita retener y recuperar todo el talento que ha emigrado gracias a las malas políticas desarrolladas hasta ahora.

Pero no nos olvidamos tampoco de las personas autónomas ni de las Pymes, que son la base de nuestra economía. Por eso, contando con ellas, vamos a desarrollar un Plan de Apoyo a Pymes y Autónomos.  Vamos a reducir la demora en el pago a proveedores, que está en torno a los 3 meses, a los menos de 30 días que establece la Ley, para facilitar que, sobre todo los que tienen problemas de liquidez, participen de forma más activa en los contratos públicos.

Y es que nosotros apostamos por la contratación pública estratégica. Es decir, aquella que se utiliza para implementar políticas públicas. Políticas en materia ambiental, social, ética, económica, de innovación y de promoción de las pymes. Por eso hemos introducido, a lo largo de todo el programa y como garantía para la consecución de los derechos, el uso de las cláusulas sociales en la contratación pública.

Tampoco nos hemos olvidado de nuestro medio rural. Porque queremos un medio rural vivo y una alimentación saludable para nuestra ciudadanía vamos a favorecer nuevas redes de distribución y comercialización de la producción local autóctona y ecológica y vamos a impulsar la compra pública saludable y sostenible. Creemos que solo es posible si se apuesta realmente por la bioeconomía sostenible y circular al servicio de la sociedad, el medio ambiente y la economía. En Europa ya hay informes que hablan del enorme potencial en lo que se refiere a los empleos verdes, en especial en zonas rurales y costeras. Y Cantabria tiene los ingredientes necesarios para ir poniendo en marcha poco a poco esta forma de producir recursos, sin agotarlos y aprovechándolos al máximo en todas sus formas. Y esto nos lleva de vuelta a lo que he comentado hace un rato. Hay que apostar por la innovación y la tecnología.

No quiero aburriros con todo el contenido del programa, simplemente añadiré algunas cuestiones más que considero importantes. Por ejemplo, no puedo dejar de hablar de los sistemas de educación y sanidad.

Vamos a abordar la infrafinanciación, que es crónica ya, de nuestro Servicio Cántabro de Salud, que este año acumulara otros 242 millones de euros de deuda. Por eso creemos fundamental impulsar un pacto político, sindical y social por una financiación que garantice la suficiencia financiera de nuestro sistema público de salud y el pago de su deuda acumulada. Consideramos que esto es fundamental para poder garantizar una sanidad pública y de calidad.

Tenemos la convicción de que la educación pública es un pilar básico del estado de bienestar. Y, por eso, invertir en educación es invertir en el futuro de Cantabria. Es una inversión que revierte en la sociedad de múltiples maneras. Por eso vamos a cumplir con el Acuerdo por la Educación aumentando la financiación mínima al 5% del PIB en 8 años, y en otros 8, alcanzar el 7%.

También entendemos que el sector de la dependencia es un sector estratégico. No basta con invertir más dinero, si luego nos quedamos a la cola en cuanto a la atención se refiere. Vamos a desarrollar un sistema de recogida de datos y evaluación que nos muestre los perfiles de las personas dependientes y el impacto de las prestaciones. Una mayor eficiencia se traduce, sin duda, en mejores cuidados y en empleo de calidad.

Sabemos también que la RSB se ha convertido, con la precarización de nuestro mercado laboral, en una trampa de pobreza. Y por ello durante esta pasada legislatura hemos defendido la compatibilización de la ayuda con el empleo, hasta el SMI y así lo vamos a seguir defendiendo.

En el acuerdo de investidura ya llevábamos esta propuesta, sin embargo ni PRC ni PSOE hicieron nada por cumplir con esta medida con la que se habían comprometido. Sobretodo el PSOE que votó en contra incluso de que se debatiera en sede Parlamentaria la Reforma de la Ley de Servicios Sociales que llevamos al Parlamento y que modificaba la renta social básica en aquellas cuestiones que previamente el PRC había aceptado.

Así que cuatro años después, seguimos exactamente igual. Pero no por ello tenemos menos ganas de seguir defendiéndolo.

Sabemos que lo que proponemos, no solo es necesario sino que también es posible.

Otra novedad que trae nuestra renta básica es que, dada la precariedad en la que viven muchas personas jubiladas, con rentas que AHORA están por debajo del salario mínimo, vamos a reconocerles el derecho a percibir esta renta aunque no tengan dependientes a cargo.

Estas son solo algunas propuestas que esbozan la Cantabria que queremos y que ya estamos construyendo. La Cantabria que vamos a hacer entre todos y todas. Con el esfuerzo y la inteligencia de las gentes de nuestra tierra.

El resto del programa podéis consultarlo en

www.cantabria.podemos.info/programa

Reitero mis agradecimientos por acudir a esta convocatoria. Muchísimas gracias a todas.