El proyecto de ley, que será remitido al Parlamento para su aprobación, reconoce sus nuevos límites, define un área socioeconómica de influencia y establece la creación de un nuevo Patronato

El Consejo de Gobierno aprobará esta semana, a iniciativa de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el proyecto de ley de declaración del Parque Natural de las Dunas de Liencres y Costa Quebrada para remitirlo posteriormente al Parlamento regional para su aprobación, lo que supondrá la ampliación de este espacio natural protegido mediante el establecimiento de nuevos límites, la definición de un área socioeconómica de influencia y la creación de un nuevo Patronato como órgano de participación pública.

El consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, ha mostrado su satisfacción por la decisión del Consejo de Gobierno de sacar adelante un documento que culmina un largo proceso de ampliación que contribuirá a la protección adecuada de este territorio mediante la adopción de una serie de medidas que mejorarán su desarrollo sostenible.

Así, se ha referido a la restauración de los espacios degradados y la recuperación de los hábitats y especies característicos de la zona; la promoción del conocimiento y la conservación de su geomorfología y sus paisajes; el fomento del uso y disfrute públicos, y los aprovechamientos tradicionales que, como la ganadería, son compatibles con los objetivos del nuevo Parque Natural.

Además de dotarle de una figura legal y ampliar sus límites, el consejero ha explicado que esta declaración supone definir al Parque con un área de influencia socioeconómica compuesta por una superficie íntegra de los municipios que aportan terreno a este espacio natural protegido.

«Se trata de compensar socioeconómicamente a las poblaciones afectadas por la declaración mediante su inclusión en el régimen de subvenciones y ayudas públicas que se están establecidas para la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria», ha indicado Blanco, en clara alusión a los municipios de Miengo, Piélagos y Santa Cruz de Bezana.

Precisamente, otra de las novedades que trae consigo esta declaración es la creación de un nuevo Patronato que recoja, no sólo la representación de esos tres ayuntamientos, sino también de toda la diversidad de actividades como la ganadería o el turismo, además de las organizaciones que promueven la sensibilización ambiental en el ámbito territorial del nuevo Parque Natural de las Dunas de Liencres y Costa Quebrada.

«Un hito más»

Para el titular de Medio Ambiente, «esta declaración es un hito más en la historia de la conservación de la naturaleza de Cantabria con el que pretendemos seguir contribuyendo al mantenimiento de los procesos, del patrimonio natural y la diversidad genética de las poblaciones de flora y fauna, así como la utilización ordenada de los recursos naturales con el objetivo de garantizar su aprovechamiento sostenible».

Un «paso muy importante» que ha sido fruto de la alta participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones y de los sectores sociales, institucionales y económicos interesados, así como la permanente colaboración y coordinación que han mantenido las diferentes administraciones públicas competentes a la hora de elaborar y ejecutar las políticas tendentes a la conservación de su medio natural y recursos naturales.

También ha elogiado la contribución al desarrollo socioeconómico de los municipios que aportan territorio a los espacios naturales protegidos y la colaboración prestada por los propietarios y el resto de titulares de derechos a la hora de conservar los espacios de relevancia ambiental.

«Los espacios naturales protegidos se conciben en un principio como instrumentos para la protección de la diversidad biológica y paisajística y los recursos naturales asociados, pero en una visión más integral deben ser también valores añadidos para los habitantes de las zonas protegidas y para la sociedad en general, así como herramientas activas en la mejora de su calidad de vida», ha opinado Blanco.

De igual forma, ha considerado que este nuevo Parque Natural es «toda una declaración de intenciones» del compromiso de su departamento de consolidar y desarrollar la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria con la puesta en marcha de actuaciones e instrumentos de planificación, gestión, uso público y desarrollo sostenible, así como de impulso decidido de la participación de la sociedad en la conservación de dichos espacios.

Finalmente, ha agradecido a los gestores y a todo el personal que ha venido trabajando en el Parque, así como a los técnicos, administrativos, agentes del medio natural y cuadrillas forestales que hacen que este Parque sea «una auténtica joya del patrimonio natural de Cantabria».

Largo proceso de ampliación

El proceso de creación del nuevo parque natural de las Dunas de Liencres y Costa Quebrada culmina un largo proceso que comenzó en 1986 con la declaración como Parque Natural de las Dunas de Liencres, con una extensión de 194,55 hectáreas que limitaba la protección al sistema dunar situado en la desembocadura del río Pas, las playas de Valdearenas y Canallave y los pinares de Liencres.

Posteriormente, en aplicación de la legislación europea, las Dunas de Liencres y el Estuario del Pas fueron declarados como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), con una extensión de 544,21 hectáreas que incluía a su vez la totalidad del Parque Natural y se extendía a la franja costera que abarca desde la Punta del Águila en Miengo hasta el límite entre los municipios de Santa Cruz de Bezana y Santander.

Una delimitación que respondía a la presencia de hábitat de importancia a escala europea que era obligado preservar, por lo que el LIC pasó a ser calificado como Zona Especial de Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000, cuando se aprobó en 2017 su Plan Marco de Gestión.

Teniendo en cuenta la propia normativa ambiental, el Gobierno regional decidió unificar la gestión de dichos espacios con el fin de garantizar la conservación de los hábitats más sensibles y ordenar de un modo más sostenible el desarrollo de la actividad humana, tanto de ocio como productiva, dentro del ámbito territorial del Parque.

El Ejecutivo regional inició en 2006 el proceso de elaboración y aprobación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de las Dunas de Liencres, Estuario del Pas y Costa Quebrada, con una extensión de más de 1.750 hectáreas que permitió la zonificación del Parque de acuerdo a los valores naturales a proteger y una mejor organización de la actividad a desarrollar en cada una de esas zonas.

Tras años de estudio y una intensa participación ciudadana, en 2017 se aprobó el Plan de Ordenación que incluye la propuesta de declaración del nuevo espacio protegido cuya tramitación legal se inicia esta semana con la figura de Parque Natural de las Dunas de Liencres y Costa Quebrada y con la que se pone en valor, tal y como recuerda el consejero, «dos de sus principales valores: el sistema dunar y la línea acantilada que a lo largo de los milenios ha ido conformándose como la maravilla geológica que es hoy en día».