García: “El Gobierno está dando palos de ciego en la gestión del lobo”. La diputada de Cs pregunta sobre los “criterios científicos” que ha seguido el Ejecutivo para determinar el número de ejemplares que habitan en la región, un dato esencial para concretar las medidas del Plan de Gestión del Lobo

 “El Gobierno está dando palos de cielo en la gestión del lobo porque no existen datos fidedignos acerca del número de lobos que habitan en la región”. Así lo ha manifestado la diputada de Ciudadanos (Cs) en el Parlamento de Cantabria, Marta García, que ha preguntado a la Consejería de Ganadería sobre los “criterios científicos” en los que se ha basado para determinar el número de ejemplares que existen en Cantabria.

“Los daños causados por los lobos son uno de los problemas más acuciantes que sufren nuestros ganaderos,  y que se está convirtiendo en un potencial peligro para los habitantes de estas zonas”, ha aseverado la diputada, que ha alertado de que la presencia de estos animales es cada vez mayor en núcleos habitados e, incluso, en zonas costeras.  Ante estas circunstancias, asegura, “el control poblacional de las especies salvajes resulta de suma importancia, pero el primer paso para esta cuestión tan importante es conocer exactamente cuántos lobos viven en nuestra región”.

Un dato que, en opinión de la diputada, es desconocido por el Gobierno. “Es del todo sorprendente que hace pocos meses el Ejecutivo reconociera que no disponía de datos fidedignos acerca del número de lobos que se hallaban en Cantabria y que, sin embargo, en fechas recientes se afirma con rotundidad en base a “indicios” que se encuentra un total de 15 manadas”.

“Desconocemos por completo qué indicios son los que llevan a esta afirmación y si se trata de una cantidad estimada o de si realmente, como debiera de hacerse, se ha realizado un estudio pormenorizado del número de manadas que viven en Cantabria”, asevera. García ha recordado que “las consecuencias de partir de una cantidad errónea pueden provocar que, a posteriori, todas las acciones que se lleven a cabo resulten del todo inútil”.

“El medio rural convive con la naturaleza y la fauna salvaje y es preciso garantizar una correcta convivencia que permita la supervivencia de ambos mundos”, ha indicado.