Una lección de vida es lo que se vivió el pasado domingo 29 en el tablao flamenco Cardamomo de Madrid. El primer pase estaba previsto a las 18:00 de la tarde cuando una serie de anulaciones de última hora, debido a posibles positivos en covid-19, dejó en cuatro personas el número total  de asistentes, precipitando una decisión inevitable por parte de la sala, la cancelación del espectáculo. Sin embargo, justo en el último momento, cuando ya se iba a anunciar la suspensión, la directora artística, Laura Abadía, vio cómo entraban los únicos cuatro asistentes,  entre los cuales caminaban tímidamente dos niñas vestidas de flamencas, que al parecer  esperaban ilusionadas desde hacía días ese momento.

Al ver su mirada y sus vestidos Laura  conmovida le pidió al director de la sala y a los músicos que continuarán y finalmente todos decidieron seguir adelante con la función sólo para ellas.

Curiosamente, la entrega de los artistas  fue incluso mayor que la realizada frente a anteriores audiencias repletas de espectadores.

El amor al arte flamenco en los ojos de esas dos pequeñas, desencadenaron un momento  mágico en el tablao flamenco Cardamomo.

El espectáculo fue presentado para ellas y  desarrollado únicamente para ellas, entre las lágrimas emocionadas de todos los asistentes. 

Nunca, antes de la pandemia, se había llevado a cabo un espectáculo para menos personas de  las que había en el escenario, no obstante algo parece habernos cambiado.

Quizás a partir de  ahora seamos un poco mejores de lo que éramos y podamos recuperar valores que antes,  posiblemente, habíamos distraído.

Quizás comencemos a valorar más, pequeñas cosas, como  hicieron nuestros mayores tras sufrir guerras, crisis y otro tipo de calamidades.

Probablemente,  esta sea una demostración más, de que lo sucedido en los últimos meses no caerá en saco roto,  porque ahora nos damos cuenta de que éramos felices pero no lo sabíamos. Esperemos que las  lágrimas de emoción disfrutadas en ese escenario flamenco de Madrid, sean un anticipo de un  mundo mejor.