El Ministerio de Fomento implantará nuevos sistemas de iluminación en las carreteras cántabras afectadas por el apagón desde 2010, como medida para garantizar la seguridad y visibilidad  de conductores y peatones.

Así lo han señalado fuentes del Ministerio de Fomento a pregunta de la diputada cántabra de Unidos Podemos-En Comú Podem- En Marea, Rosana Alonso,  sobre  las previsiones acerca de la revisión de la Orden 36/2015 de 24 de febrero y los criterios a aplicar en la iluminación de carreteras a cielo abierto y túneles.

 

El Ministerio se ha comprometido a la implantación de nuevos sistemas de iluminación, como leds, que garantizarán la adecuada iluminación de los puntos más conflictivos. Además, a través de ellos se propone reducir la factura lumínica estatal. Sin embargo, desde el departamento ministerial no se ha precisado la fecha de implatación de estas medidas, al estar sujetas a disponibilidad presupuestaria.

 

Además, desde Fomento se ha asegurado que se analizarán cada uno de los puntos ya que en principio no está previsto que se iluminen todos aquellos que lo estaban antes de la entrada en vigor de la Orden 36/2015 de 24 de febrero,  pese a que la situación económica es mejor. Según Fomento “no hay dinero para mantener los niveles de alumbrado anteriores”.

 

La diputada Rosana Alonso ha recordado que desde 2010, año en que el ministro de Fomento José Blanco  tomó la medida de proceder al apagado de la iluminación de centenares de enlaces de autovías y autopistas en España, toda la red de carreteras de Cantabria se vio afectada,  ya que a diferencia de otras comunidades, en Cantabria las vías de alta capacidad pertenecen al Estado. Una situación que no se produce en autonomías con vías de gran capacidad cuya titularidad es de la comunidad autónoma, como Asturias o Euskadi.

 

La medida tomada por el Gobierno socialista y refrendada posteriormente por el popular con la Orden 36/2015 que exige un mínimo de 60.000 vehículos diarios aplicables a todo el territorio, no hizo más que empeorar la situación en Cantabria, donde no se ha tenido en cuenta el peligro que representa la escasez de iluminación en zonas de alta pluviosidad.

 

Como señala Alonso, con la llegada del otoño y la reducción de las horas de luz es cuando más incidencia tiene el apagón lumínico, que afecta a enblaces como Los Tánagos, Laredo,  Sierrapando, Reinosa, Los Corrales,  Las Fraguas o  Comillas, por citar algunos ajemplos; así como la seguridad de miles de personas que circulan por  carriles de  aceleración y vías urbanas donde no sólo circulan vehículos si no también peatones y ciclistas.

 

La diputada señaló que si bien la medida se tomó en un contexto de ahorro energético, los sistemas de iluminación han mejorado notablemente, reduciendo el consumo por unidad lumínica.