Si la primera y fascinante «No Respires» suponía ser una notable oda a la tensión y el suspense llevado al cine, «No Respires 2» deja constancia de ser una digna secuela. Tratando de seguir los pasos del éxito de su predecesora, la cinta busca plasmar el estilo de la primera bajo el amparo de una historia más discurrida y un formato menos asfixiante que se reitera en el género gore y la violencia.

No respires 2 se olvida por completo de los acontecimientos sucedidos en la primera película y ofrece una historia que funciona independiente de esta.

El uruguayo Fede Álvarez deja los mandos de la secuela de la exitosa “No Respires” a su paisano Rodo Sayagues (“Posesión Infernal”) con quien coescribe el magnífico guión de este inquietante thriller de terror.

Aquí, el personaje del ciego funciona más como un antihéroe con más sombras que luces (nunca mejor dicho por lo de la invidencia) que en la primera película donde nunca lo vi como el malo a pesar de que estaba claro que bueno no era. Quienes invadían un hogar eran los otros. El ciego se defendía. Lo que se encontraban dentro y que demostraba que este no era un ejemplo para la sociedad no disculpaba dicha invasión pues no entraban para salvar a nadie si no para robar.

Como ya dije en esta es más antihéroe. La invasion hogareña en esta ocasión ya tiene motivos más criminales y el ciego tiene a alguien a quien proteger.

En películas como esta hay que obviar que el personaje principal sea como una especie de Superman (La definición correcta sería una mezcla entre Daredevil, Zatoichi y el Rutger Hauer de Furia ciega) con el don de la ubicuidad y una fuerza sobrehumana.

Stephen Lang, como si del Rutger Hauer de “Furia Ciega” (1990) se tratara, vuelve a encarnar al peligroso exNavy Seal ciego que ya vimos en 2016, y esta vez se hace acompañar por su preadolescente hija interpretada por la joven Madelyn Grace, que casi eclipsa al resto del reparto con su excelente trabajo.

Lang, que aquí llena la pantalla con su mera presencia y sin apenas diálogo, lleva décadas demostrando lo que sabe hacer ante las cámaras en obras maestras como “Tombstone” o “Avatar”. En este drama también lleva a cabo labores de productor ejecutivo.

El personaje de la niña (cada vez hay mejores niños actores y menos insoportables que no te provoquen deseos de llamar a Herodes) es una maravilla y es una excelente compañera del personaje principal. Además tiene y es participe de alguna escena de lo más gore y a mi, estas cosas, me conmueven.

Norman -el ciego- se tendrá que enfrentar a sus fantasmas del pasado, sufriendo (y haciendo sufrir) casi desde el primer minuto de los 98 que dura el largometraje. Acción, suspense, miedo y hasta algo de gore inundan este filme al que la crítica profesional lo trata especialmente mal, pero que no defraudará a todo amante del género de terror con giro de guión incluido.

En resumen: Dadme acción inverosímil, un ciego inmortal, perros lazarillos a su pesar y gore familiar y babeo solo.

PatxiI Álvarez @patxosovic