No matarás es un thriller español que se estrenó en 2020 en plena pandemia (lo que ya es digno de elogio), protagonizado por Mario Casas y que ha cosechado críticas bastante positivas. Tenía ganas de hincarle el diente a esta propuesta, y por fin lo he hecho, no pudiendo negar mi ligera decepción ante un irregular thriller que va de menos a más, pero que no deja de ser otro más, por mucho que haya elementos muy rescatables.

Uno de ellos es la labor del director, que imprime un ritmo vertiginoso por las calles de Barcelona, en un viaje sin retorno en el cual se ve involucrado el pobre protagonista. También me fascina la banda sonora, que le queda como anillo al dedo al estilo del film e otorga fuerza a las escenas más tensas de la película. Por lo que, técnicamente, poco que reprochar. Y hablando de aspectos positivos, tenemos a un eficiente Mario Casas demostrando que sí es buen actor, ya que últimamente está cerrando muchas bocas, alejado por fin de ese personaje canalla y forra carpetas en el que se le había etiquetado, dejando bien claro que tiene otros registros, como el que nos ocupa. Atención a sus miradas y a su evolución en la cinta.

Dicho todo esto, ¿cuál es el gran problema del film? Su guion, cortesía de tres responsables (esto…), uno de ellos el propio director, y que no resulta demasiado inspirado ni original, ya que cuando termina la rocambolesca historia (con un primer plano innecesariamente largo) te queda un sentimiento agridulce, como que han pasado cosas pero no han sido lo suficientemente inspiradas para justificar que estemos ante algo realmente memorable.

Al contrario que otras voces, no tengo nada en contra de la primera media hora, ya que no aburre y sirve de introducción a lo que está por venir. Y es que estamos ante una propuesta cocinada a fuego lento, hasta que todo salta por los aires de forma irremediable con un giro inesperado (aunque con ese título, obviamente algo va a pasar). Sobra decir que, cuando todo explota, se capta la atención del espectador, pero sus responsables son incapaces de mantener el ritmo, con un clímax también muy intenso, pero insuficiente para negar que la película no deja de ser otra más, eso sí, muy bien dirigida, interpretada y con una banda sonora espléndida.

No creo que sea una mala película, pero me ha dejado bastante insatisfecho, no sabiendo muy bien qué querían contarnos realmente los autores del libreto, y en la que solamente se pueden destacar dos escenas, rodadas con pulso firme, y que te mantienen en tensión, pero la hora restante no está a la altura de las circunstancias, en un conjunto tan irregular como insustancial. Una pena, aunque si te gustan los thrillers tensos, es tu película.