Si se pusieran a pensar las razones por las que visitarían la capital de Italia, seguramente cuando creyesen que han acabado siempre se les ocurriría algún motivo más. Y es que Roma es la única ciudad del mundo que tiene en su interior un estado extranjero: el Vaticano. Pero no es en lo único que es única, porque qué les van a contar de una urbe de tres mil años de historia, que acumula la mayor concentración de bienes arquitectónicos e históricos del mundo, y su centro delimitado por las murallas aurelianas es la máxima expresión del patrimonio histórico, cultural y artístico del mundo occidental europeo. Junto a las propiedades extraterritoriales de la Santa Sede y la Basílica de San Pablo Extramuros, fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en el año 1980.  

En fin, qué les vamos a contar. Tienen que ir. Actividades que realizar durante su visita a Roma no les van a faltar.

No hay que buscar más, su solo nombre es una razón para visitarla.

Porque en ningún otro lugar encontrarán una ciudad eterna, porque eso es lo que es Roma. Su hicieran un breve, porque da para mucho, repaso por su historia entenderían porqué el nombre la define en toda su esencia. Es una ciudad que parece estar desde siempre y que permanecerá cuando vaya pasando el tiempo, que para ella parece haberse detenido o simplemente ser algo más que para ella no existe. En sus calles, siempre llenas de vida con sus sonidos, olores, rebosantes del tipismo de la vitalidad continua, se contemplan los vestigios de los milenios de historia que en ella dejaron su huella.

Las actividades a realizar yendo de turismo son innumerables, basta para ello visitar la agenda para 2018, por no mencionar los encantadores y cada vez más en desuso, y gratis de momento al menos,  paseos por sus calles. Es la mejor manera de conectar y vivir la ciudad. Toda ella es un monumento, para los amantes de los mismos, hasta el punto de que tratar de verlos en una visita es imposible. Al menos en un viaje de unos cuantos días. Habría que limitarse a aquellos monumentos que no pueden perderse, los imprescindibles, dejando para siguientes viajes el resto.

Pero Roma es también gastronomía. Quién no ha oído hablar de ella, de sus platos típicos, en cualquier ocasión la mencionan, prensa, en las películas, por no hablar de algún italiano que nos hable de las bondades de su cocina. Y dentro de este mundo de sabores habría que destacar los helados cuya fama traspasa fronteras. No pueden dejar de ir, de comer y probar todo lo que la cocina y repostería de Roma les ofrece. Entren en Expedia.es  y decídanse. Caerán en la tentación.