Mitos: la carne tiene hormonas y antibióticos

RAQUEL LEMOS

Pollo con jeringuilla

La alimentación se encuentra rodeada de diferentes mitos que generan muchas dudas entre los consumidores. Todo esto es fruto de la gran conciencia y preocupación que se ha ido gestando durante los últimos años sobre lo que comemos. Sin embargo, los mitos que se han difundido han provocado que se observe con ciertas sospechas alimentos como la carne. Pero ¿qué hay de cierto en que la carne tiene hormonas y antibióticos?

El problema de que este mito se difundiera lo tuvo la Organización de las Naciones Unidas (ONU) mediante una afirmación en sus redes sociales que tuvo un gran impacto «la carne tiene hormonas y antibióticos». Esta se empezó a compartir y a llegar a muchas personas que, debido al reconocimiento que tiene la ONU, no dudaron en la veracidad de lo que habían publicado. Sin embargo, no era cierto.

La EFSA sobre la carne con antibióticos

La Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA) es una agencia de la Unión Europea que publica en su página web los análisis que realiza en las diferentes granjas. Su objetivo es verificar la calidad de la carne y descubrir si se están realizando malas prácticas con hormonas y antibióticos que puedan poner en riesgo la salud de las personas.

Solo en un porcentaje muy pequeño pueden encontrarse con carne que tiene hormonas y antibióticos, pero es bastante reducido y se le logra poner solución tomando las medidas necesarias contra las empresas que llevan a cabo estas acciones. Por lo tanto, aunque como bien señala la EFSA «las preocupaciones más frecuentemente citadas son ‘residuos de antibióticos, hormonas o esteroides en la carne'» la carne no tiene hormonas ni antibióticos.

¿Qué dice la OMS sobre el uso de antibióticos? La Organización Mundial de la Salud (OMS) no desestima el uso de antibióticos en el sector agrícola. Sin embargo, existen una serie de pautas que deben cumplirse y que son las siguientes:

  • Los antibióticos siempre deben suministrarse bajo la supervisión de un profesional de la veterinaria. Son casos muy excepcionales, ya que para evitar el uso de antibióticos se vacuna a los animales.
  • Estos medicamentos nunca deben ser utilizados en las granjas en animales que están totalmente sanos para estimular su crecimiento o como método de prevención de enfermedades. Recordemos que, para esto, ya están las vacunas.
  • Para evitar el uso de antibióticos lo máximo posible se recomienda, también, fomentar la seguridad biológica en las granjas. Esto se logra teniendo en cuenta ciertas medidas de higiene y bienestar para los animales. El objetivo es prevenir infecciones.

Con todo, podemos concluir que la afirmación de que la carne tiene hormonas y antibióticos no es cierta. Los análisis que realiza la EFSA así lo afirman, dado que hay un control estricto que se lleva a cabo en todos los eslabones de producción para que la carne que llega al consumidor sea de gran calidad. Una carne repleta de hormonas y antibióticos pondría en riesgo su salud. Por eso, su uso siempre debe estar bajo un estricto control veterinario.

Ir a la fuente
Author: RAQUEL LEMOS