Mi radio, tu radio, nuestra radio. Cuando en Llerena volvía del colegio siempre encontraba a mi madre acompañada por unas voces extrañas que salían de aquel viejo TELEFUNKEN que aún me acompaña en mi salón, como objeto decorativo.

En la tarde aparecían unos personajes entrañables que eran parte de la familia. Aquellos guiones de las novelas teatralizas… Cumbres borrascosas, Simplemente Maria… capítulo 1635… aquellos malos tan malos… aquellas pobres almas maltratadas… las radionovelas de Radio Sevilla Cadena SER que mal llegaban a nuestro receptor de Onda Media con un ruido de fondo que, a veces, teníamos que mover levemente el dial para reencontrar el mejor sonido… Los Porreta, Matilde Perico y Periquín…

Luego en la noche Radio Pirenaica en la Onda Larga nos contaba todo lo que en España estaba pasando y nunca se sabía que pasaba.

Con la llegada del transistor la radio ya venía siempre conmigo. Recuerdo como vibraba en las retrasnsmisiones de los partidos de mi Atleti, cuando los partidos se veían por la radio y digo bien se veía pues los reporteros narraban con todo detalle por donde circulaba el balón en cada momento y el uyyyyyy final que era la alternativa al goooolllll.

Y con el transistor en la cama Ustedes son Formidables, SuperGarcía y El Loco de la Colina me convirtieron en noctámbulo irremediable…

Cuando en Bilbao, en 1983 accedí al micrófono, algo cambió en mi. Ya como locutor y directivo creamos una nueva fórmula radiofónica que impactó de tal manera que en la UPV se convirtió en objeto de estudio.

Una radio musical e informativa que apostaba exclusivamente por música en español. En los años 80 seguíamos viviendo la invasión de la cultura anglosajona que, gracias al poderoso marketing de las multinacionales del disco, a base de talonario, habían relegado al olvido la música española, cubana, argentina, chilena, mejicana y en general toda la música interpretada en español.

El inglés era lo guay, lo moderno y nuestra música en español era denostada entre los pretendidamente modernos y progresistas… afortunadamente nosotros aglutinamos la resistencia y provocamos que naciera una gran cadena de música en español que engendro a otras.

Apostamos por lo mas cercano, por dar visibilidad y al mundo rural y la difusión de nuestras tradiciones

La misma fórmula traje a Cantabria. En abril de 1997 comenzamos las emisiones de la primera programación netamente cántabra desde Santander. Radio Rabel supuso una auténtica revolución que dio paso a Radio Altamira y Onda Cantabria. En 1998 comenzamos a realizar nuestras primeras emisiones en internet.

En la actualidad, y desde Santiago de Cuba, sigo realizando una emisión diaria de nuestra música en español. Radio Sonera, una emisora de radio on line puede sintonizarse a través de www.radiosonera.com