Mi orgullo nacional no tiene nada que ver con himnos ni banderas. Tampoco con ejércitos, armas ni batallas.

Mi orgullo nacional solo tiene que ver con el sistema de bienestar y salud, que hemos construido, y las culturas que nos define como comunidad. Una comunidad que atrae cada año a mas de 80 millones de turistas que vienen buscando nuestra calidad de vida. Una calidad de vida que hemos conseguido construir entre todos y asombra al mundo, mas que a los propios nativos.

A la vez siento auténtica vergüenza nacional por la mayoría de la clase política. Siempre enzarzados en sus luchas políticas e ideológicas. Si durante siglos hemos vivido bajo las imposiciones de tronos, espadas, cruces y caciques, ahora lo hacemos bajo la ineptitud de administradores de segunda como hemos podido constatar con la última sentencia del Tribunal Supremo que anula una Orden basándose en una ley ya inexistente…

La aprobación por el gobierno de Pedro Sánchez  del Real Decreto-ley 7/2018, de 27 de julio, sobre el acceso universal al Sistema Nacional de Salud supuso la recuperación de la universalidad dentro del Sistema Nacional de Salud. Un orgullo para todas las personas de buena voluntad y espíritu solidario con la humanidad.

La orden de Cantabria, SAN/38/2015, ahora anulada por el Tribunal Supremo, ha permitido cubrir en nuestra Comunidad Autónoma la asistencia sanitaria a todos aquéllos residentes en Cantabria que fueron excluidos de la misma, por los recortes realizados en base a la crisis económica.

Su anulación no tiene repercusión asistencial real y al basarse la sentencia en una las normas de una Ley ya derogada, puros fuegos fatuos y pérdida de tiempo. Perdida de tiempo y recursos que solo la administración puede asumir. Una burocrácia administrativa de república bananera.

Me parece una auténtica estupidez la perdida de tiempo y recursos del Tribunal Supremo.

Sostenibilidad del sistema de salud

Ciertamente hoy nadie sabe como hacer sostenible, en el tiempo, nuestro actual sistema de salud como nos indicaba Galo Peralta en la entrevista que ofrecimos a través de ELPORTALUCODELASALUD.COM, pero es tarea de todos no perder los derechos que en España hemos obtenido las clases populares.

Que la sanidad sea pública, gratuita y universal, es uno de los principales valores que avalan mi orgullo nacional.

Ciertamente habrá que rediseñar las estructuras del Estado, con el objetivo que blindar el Sistema Sanitario para que siga ofreciéndose la asistencia con el actual nivel de calidad y en forma universal.