Mare of Easttown es de esas series que consiguen mantener al espectador en vilo, desde el primer hasta el último capítulo. Se las apaña para situar y presentar a los distintos personajes de la trama al espectador, de una forma rápida pero sin caer en algo apresurado. Es una miniserie que está realmente bien construida narrativamente y eso es algo que se nota nada más comenzar a verla. Pese a no ser un gran amante del género policiaco y de crimen, he de decir que esta serie ha conseguido mantenerme pegado a la pantalla como ninguna otra serie en lo que va de año. A diferencia de otros intentos fallidos que ha tenido HBO en esta temporada como fue el caso de “The Undoing”, aquí los giros de guion tienen cierto sentido y lógica.

Hablaba antes que encontraba a Mare of Easttown como una serie con mayores aspiraciones, que la de ser otra ficción más del género. En ese sentido y salvando las distancias porque tampoco entra como tal en dicho género, me recuerda a otras producciones como “Big Little Lies”. Me recuerda a esta serie en concreto no por la trama en sí, sino por los temas que intenta abordar a lo largo de sus capítulos.

Kate Winslet vuelve a ofrecernos una grandiosa interpretación (para variar), superando las altas expectativas que uno tiene al principio. No necesita impregnar a sus personajes de un melodrama desmedido o tirar de una expresividad actoral forzada y superficial. Desde la sutileza y la gran inteligencia que demuestra constantemente a la hora de abordar a sus personajes, Kate Winslet consigue en Mare of Easttown ser tremendamente expresiva de una forma austera; es decir, el hecho de que a veces en el mundo de la interpretación, menos es más. El personaje de la policía Mare Sheehan, se ve dotada de un trasfondo y complejidad narrativa maravillosa; es sin duda, uno de esos personajes que cualquier actor moriría por dar vida en algún momento de su carrera.

Hay una dualidad en el personaje de Kate Winslet, que me resulta totalmente hipnótica y fascinante de ver como espectador. Por un lado demuestra ser una mujer fuerte e independiente, pero por otro lado tampoco tiene reparos en mostrar su lado más vulnerable. Puede sonar evidente y quizás lo es, pero pocas veces en la ficción se llega a indagar en el mundo interior de un personaje femenino de mediana edad. Parece que el retrato y representación que se hace de ciertos arquetipos de mujeres, tienen que estar dotados de una resiliencia ante todo. Esta serie se atreve a visibilizar que es totalmente normal sentirse a veces pérdida y frágil como persona; en ese sentido, no tengo nada que objetar de cómo está construido el personaje principal y el resto de protagonistas.

El aspecto que considero más fascinante de Mare of Easttown, tiene que ver con el retrato y visibilización que hace de la salud mental y de la violencia doméstica. A partir del pasado del personaje de Kate Winslet y de sus respectivos vínculos familiares, podemos ver un retrato muy honesto y desgarrador sobre temas tabúes como el suicidio. El hecho de que esta serie se haya atrevido a tocar temas tan delicados en lo referido a la salud mental, me parece que es algo digno de aplaudir. La relación de Mare Sheehan y su hijo es algo vital, que es clave para entender el desarrollo del personaje del nieto de Mare.

El trato de la salud mental y el retrato que hace de la familia disfuncional de la protagonista, me parece que está muy bien llevado a lo largo de toda la trama. Hay muchas preguntas abiertas en ese sentido, acerca del papel que desempeña cada uno en este entorno familiar. ¿Qué es ser una buena madre? ¿Cómo puedo evitar cometer los mismos errores del pasado? Son algunas de las preguntas a las que tendrá que hacer frente el personaje de Kate Winslet. No obstante, estos dilemas también acabaran por plantearse de distinta manera, en el resto de personajes de la serie.

Mare of Easttown es una de las grandes propuestas por parte de HBO para este año. Una miniserie tremendamente adictiva, con una construcción narrativa de la trama y de sus personajes impecable. Kate Winslet hace una interpretación excepcional en el papel de Mare Sheehan, demostrándonos una vez más que es una de las mejores actrices de su generación. También es interesante el trato y la conversación que abre esta miniserie, acerca de la salud mental y la violencia doméstica. Sin duda una de las mejores series del 2021 y que dará mucho de qué hablar.

Patxi Álvarez Gonzalo