Manifiesto contra la pobreza

“En nuestra undécima Semana contra la Pobreza nos unimos a la ciudadanía mundial que sale a las calles para mostrar el rechazo colectivo a las políticas que generan pobreza, desigualdad y destrucción del medio ambiente. En Cantabria, en Europa y en el resto del mundo, mostramos además nuestro rechazo a los tratados de libre comercio e inversión que se están negociando a espaldas de la población con el único propósito de beneficiar a las élites políticas y económicas.

Cantabria se sitúa como la tercera Comunidad Autónoma con mayor crecimiento  de su tasa de riesgo de pobreza y exclusión social en el período 2009-2013. El 13% de la población de nuestra comunidad, 75.000 personas, están en situación de pobreza. El 5%, cerca de 30.000 personas, están en situación de pobreza severa. Otras 75.000 personas están en situación de riesgo.

En el Estado español 1 de cada 5 personas se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión. Somos el segundo país de la UE con más pobreza infantil. La desigualdad no ha cesado de aumentar: en plena crisis, el número de personas millonarias ha aumentado un 13%, lo que nos convierte en el segundo país más desigual de toda Europa.

Además, a escala mundial, 1 de cada 9 personas carece de alimentos suficientes y más de 700 millones viven en la más extrema pobreza. El 70% de las personas pobres son mujeres. Las 85 personas más ricas del mundo tienen el mismo dinero que los 3500 millones de personas más pobres del planeta.

El actual modelo de desarrollo es insostenible, depredador con el medio ambiente y con las personas; genera injusticias globales y está orientado a enriquecer a minorías vulnerando los derechos humanos de las mayorías. Las políticas globales, controladas por las grandes corporaciones, se centran en conseguir un crecimiento económico infinito y están cerradas a la participación de las mayorías sociales que luchan por poner la sostenibilidad de la vida en el centro.

Las élites del capitalismo mundial están inmersas en una ofensiva de negociaciones de tratados, como el Tratado de Libre Comercio e Inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea, que únicamente favorecen los intereses de las grandes empresas trasnacionales en detrimento de los pequeños productores, consumidores, comerciantes, y de la ciudadanía en general, y que tendrán un impacto muy negativo sobre el medio ambiente, los derechos sociales y los derechos laborales, y aumentarán de forma irreparable el déficit democrático en todas nuestras sociedades.

Denunciamos las nefastas consecuencias de estos acuerdos comerciales y de inversión, que en otras regiones del planeta ya han demostrado que aumentan los niveles de pobreza y de desigualdad y vulneran los derechos humanos, además de destruir el medio ambiente.

Por ello hoy salimos a la calle a denunciar que la pobreza y la desigualdad tienen responsables, pero también celebramos que la ciudadanía europea ha tomado conciencia de la amenaza que suponen los tratados de libre comercio.

Son precisamente los derechos humanos, económicos y sociales los que deben ser plenamente garantizados por las políticas públicas, haciendo frente de manera especial a tres cuestiones: pobreza, desigualdad e insostenibilidad. La lucha contra estos problemas es una cuestión de justicia.

La persistencia de la pobreza y de las desigualdades no son justificables ni inevitables, es una cuestión de voluntad ciudadana y política. Toda la ciudadanía puede reivindicar su fin, a través de la denuncia, la movilización, la participación social o a través de nuestra vida cotidiana.

Por ello en esta semana de lucha para la erradicación de la Pobreza EXIGIMOS:

-Un nuevo modelo económico y social que transforme radicalmente muchas de las reglas del juego, poniendo a las personas en el primer lugar. Un modelo alternativo que nos permita escapar de los mitos del crecimiento, del consumo y de la competitividad. Reivindicamos un sistema sostenible social y medioambientalmente, que nos lleve a la felicidad y al bienestar.

-EXIGIMOS que el sector empresarial, además de cumplir las leyes nacionales, opere con escrupuloso respeto a los Derechos Humanos, garantizando el trabajo decente en todos los territorios donde opere, con independencia de que estos estén o no debidamente asegurados en sus respectivas normativas, y que también contribuya al mantenimiento de sistemas fiscales suficientes, equitativos y progresivos.

-EXIGIMOS regular los mercados financieros que son los principales responsables del aumento de la pobreza y la desigualdad a nivel mundial, en connivencia con gobiernos dóciles, o abiertamente cómplices, y con el apoyo de organismos como la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional o la Unión Europea.

-EXIGIMOS que los Estados adopten compromisos que vinculen la política fiscal con el cumplimiento y la garantía de los derechos humanos. Exigimos medidas contra la evasión y la elusión fiscal y que los Estados dediquen estos ingresos a más y mejores políticas públicas sociales, con una gestión transparente y participativa.

-EXIGIMOS que las políticas sean coherentes y consecuentes con los compromisos constitucionales, europeos e internacionales en materia de derechos humanos y medioambientales y que pongan a las personas por encima de los beneficios económicos de las multinacionales.

En base a los compromisos adquiridos con la Alianza Cántabra contra la Pobreza, solicitamos al Parlamento de Cantabria que dé traslado de estas exigencias al Gobierno de Cantabria y al Gobierno de la nación.

Por eso nosotras ciudadanas y ciudadanos decimos una vez más:

¡¡¡ NO a los Tratados de libre comercio e Inversión!!! y no a sus consecuencias de deterioro climático y empobrecimiento de la sociedad.

¡¡¡NO A LA DESGUALDAD Y A LA POBREZA!!!

¡¡¡Las Personas y el Planeta por encima de las multinacionales!!!”