Joseph Turner es un modesto funcionario de la CIA (Robert Redford) que bajo el nombre de CONDOR, trabaja leyendo libros bajo la tapadera de la Sociedad de Literatura Histórica de Nueva York, con el fin de detectar mensajes cifrados que permitan desvelar operaciones secretas susceptibles de perturbar la estabilidad del país. Un día, cuando vuelve al trabajo, encuentra a todos sus compañeros muertos. Consciente de que sólo el azar lo ha salvado de una muerte segura, huye tratando de salvarse, pero también para encontrar una explicación a lo sucedido. En su fuga se verá obligado a secuestrar a una mujer (Faye Dunaway) con la que, además de compartir su aventura, vive una intensa historia de amor. La cinta fue un gran éxito de público, pero parte de la culpa de ello fue que, poco antes de su estreno, los Estados Unidos fueron sacudidos por una serie de escándalos post Watergate, todos ellos con trasfondo político. Ello hizo que la trama de la película adquiriese un grado de credibilidad inimaginable pocos meses antes.

FICHA TECNICA

Título: THREE DAYS OF THE CONDOR (Los Tres Dias del Condor)
Duración: 117 min. (1975 – EE.UU.)
Director: Sydney Pollack
Guión: Lorenzo Semple Jr., David Rayfiel. Novela : James Grady
Música: Dave Grusin
Fotografía: Owen Roizman
Reparto: Robert Redford, Faye Dunaway, Cliff Robertson, Max von Sydow, John Houseman, Addison Powell, Tina Chen, Walter McGinn
Producción: Stanley Schneider – Paramount Pictures

Premios:

1975: Nominada al Oscar: Mejor montaje

1976: Nominada al Globo de Oro: Mejor actriz en drama (Faye Dunaway)

ALGUNAS OPINIONES

  • “Una obra maestra” – Carlos Boyero: Diario El Mundo
  • “Un thriller muy bien elaborado, tenso y absorbente. Lo más aterrador de todo es pensar que, meses después del caso Watergate, todo resulta demasiado creíble (…) Puntuación: ★★★½ (sobre 4)” – Roger Ebert: com 
  • “Básicamente es una película de serie B elevada en forma (pero no en sustancia) gracias a sus cuatro estrellas, a la ubicación de su rodaje y a sus valores de producción. El método a veces funciona, pero no en este caso.”  – Variety Staff: Variety
  • “Genera sin ningún tipo de esfuerzo (…) esa sensación de aislamiento (…) en la que las agencias de los super Gobiernos pueden operar con total inmunidad.” – Vincent Canby: The New York Times
  • “Un trabajo muy refinado (…) Su excelente reparto compensa los tropiezos ocasionales que Pollack comete con el ritmo de la película (…) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)” – David Parkinson: Radio Times

MIS IMPRESIONES

Hoy he vuelto a ver una vieja película, de las que en esos años no hacia MIS IMPRESIONES, en esos años 70 no siempre tenía tiempo y posibilidades, y en más de una ocasión, aprovechaba algún amigo que había conseguido prestado un video, entonces de VHS, para verlas en algún lugar “especial” – bien en el despacho de algún ejecutivo de la TV o en un taller de reparación y mantenimiento de las “caseteras de video del ICRT”, como fue este caso… Fueron años especialmente interesantes con respecto al cine estadounidense, a los que Cuba no tenía acceso comercialmente.

En los años 70 emergió una nueva generación de directores norteamericanos que cultivaban las técnicas y estilos de los clásicos de su país pero que estaban bajo los influjos de otras cinematografías, como la vanguardia europea. También en el aspecto ideológico se culminó, por así decir, un giro hacia la izquierda ideológica de aquel cine. Un giro que le permitió desembarazarse de los tradicionales estereotipos patrióticos (al menos por un tiempo, hasta que el reaganismo hizo que los recuperase de la manera más burda e indisimulada y, no digamos durante las dos eras Bush) como dice Emilio de Gorgot en jotdown.es.

Los asesinatos de Kennedy y Martin Luther King, la guerra de Vietnam, el Verano del Amor y el escándalo Watergate… fueron sin dudas factores que favorecieron al éxito de Los Tres días del Condor y que este nuevo tipo de películas transmitiesen un mensaje que no era exactamente nuevo en el cine americano, pero que nunca había sido tan predominante: la desconfianza hacia el poder establecido.

El director nos deleita con el arte de la dosificación de información elevado a lo sublime. Como muchas grandes obras, Los tres días del Cóndor parece una película sencilla a fuerza de descansar sobre un complejo entramado de recursos narrativos. Toda esta habilidad a la hora de tenernos en vilo con ese juego de preguntas sin responder y de respuestas para preguntas que aún no sabemos que vamos a formular, consigue un efecto emocional poderoso: compartimos el desvalimiento del protagonista, su vértigo ante lo desconocido.

Un magnifico reencuentro con el estilo de Pollack en el apasionante relato de este film, que saca a la luz métodos y procedimientos criminales, que tristemente no solo se usaron, sino que siguen usándose por los servicios de espionaje, intrigas y política al servicio del poder.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 27 de agosto de 2021