Los que más lo necesitan, más protegidos. Las instalaciones de la Cocina Económica cuentan con un nuevo toldo de 12 metros de longitud, donado por la compañía Viesgo, para mejorar en lo posible la espera de las personas que necesitan recoger alimentos en esta institución cántabra, que ayuda a los más desfavorecidos, tan afectados por la actual crisis.

Debido a las medidas de seguridad que ha sido necesario aplicar durante este periodo de pandemia de la COVID-19, desde Cocina Económica nos vimos obligados a adaptar los servicios que prestamos, por ejemplo modificando la forma de entregar los alimentos a las casi 200 personas que asisten habitualmente al comedor de la institución. Como ya no es posible dar de comer en el comedor, desde el mes de marzo entregamos la comida cocinada en packs que incluyen desayuno, comida y cena y que se entregan a las personas que acuden a la Calle Tantín de Santander, formando colas que cada vez son más largas debido a la crisis que afecta al país.

Ahora que llega el mal tiempo, en Cocina Económica vimos la necesidad de instalar un toldo para que las personas que hacen cola puedan guarecerse de las inclemencias del tiempo. Dicho toldo se extiende a lo largo del lateral de toda la fachada de nuestro edificio, donde se hace entrega cada jornada de los menús diarios.

Cuando comentamos esta necesidad a Viesgo, que es colaborador habitual de La Cocina Económica, la compañía eléctrica se comprometió a la compra del toldo, ayuda que se une a otras que nos han entregado a lo largo de este año, como la aportación de unos 20.000 euros para la adquisición de alimentos para el comedor y el economato, y también el encargo de cuadernos realizados de forma artesanal por los integrantes del Programa de Creación de Empleo “Manipulados Solidarios”, que nuestra institución tiene en sus instalaciones y que tiene como finalidad la inserción socio laboral de personas en situación o riesgo de exclusión social.

Según ha señalado Sor Clara Gallego, directora de la Cocina Económica, “agradecemos la ayuda desinteresada de todas las empresas, instituciones y particulares que colaboran con La Cocina Económica tanto con aportaciones económicas o de alimentos, como con labores de voluntariado, pues solo gracias a ellos podemos ayudar a los que más lo necesitan”.