Los nuevos espacios de aprendizaje llegan para promover el talento de los estudiantes

Dpto. de MediaLab UCJC

El espacio tiene el poder de transformar. Influye directamente en la forma de trabajar y en el desarrollo de las personas y de las organizaciones. La nueva cultura organizativa del siglo XXI y los avances tecnológicos han hecho que empresas, universidades y colegios busquen nuevos espacios que favorezcan la interacción, la comunicación y el trabajo colaborativo, como el coworking o los nuevos entornos inteligentes de aprendizaje.

La idea de que la relación con el entorno y el espacio influye en el desarrollo neuronal de las personas era uno de los principales puntos de estudio para muchos investigadores y estudiosos del cerebro a finales del siglo XX.

Fred H. Gage y Peter Eriksson fueron quienes en 1998 afirmaron que el cerebro humano se favorece en entornos que son estimuladamente ricos. Por ejemplo, el Instituto SALK de San Diego, en California, de la mano de Louis Kahn, ha sido considerado uno de los primeros referentes de la “neuroarquitectura”.

Por ello, se ha incrementado el número de empresas que trabajan en el sector con importantes resultados y un gran impacto en la sociedad. Un claro ejemplo es WeWork, una empresa de referencia en esta línea de negocio: la transformación de la oficina tradicional en un área de coworking. O Steelcase, con la introducción de este tipo de espacios en contextos educativos. Un área de trabajo que representará el 30 % en 2030.

Cambio de paradigma educativo

En España, la apertura en 1995 del “Aula Inteligente” en los centros educativos de la Institución Educativa SEK (de la que forma parte la UCJC) supuso un nuevo paradigma educativo, con el uso del aula como un espacio abierto y tecnológicamente equipado. Una comunidad de aprendizaje cuyo objetivo principal es el desarrollo de la inteligencia y de los valores de los alumnos, con métodos didácticos diversificados y tareas evaluadas por alumnos y profesores según los principios de calidad y mejora continua.

Este modelo holístico, resultado de una visión muy innovadora de la educación, se adelantó más de tres décadas a la revolución del espacio educativo en el que nos encontramos en la actualidad, reflejado en los espacios de aprendizaje innovadores que poseen sus centros hoy.

Algunos de los mejores centros educativos del mundo tienen también esta visión de los espacios de aprendizaje, relacionando la innovación con la trasformación del entorno de trabajo y estudio. Es el caso de Wapping High School, en Londres, o Branksome School, en Canadá, o la Escuela Vittra Södermalm, en Suecia, realizada por el estudio de la artista Rosan Bosch.

A este movimiento de innovación y educación se suman numerosas empresas del ámbito tecnológico, creando sus laboratorios de experiencias educativas, como es el ejemplo de Microsoft en Madrid, con la apertura de #MicrosoftEDULab.

Un entorno tecnológico abierto a empresas y colaboradores de Microsoft en el ámbito educativo, inspirado en la iniciativa europea Future Classroom Lab, desarrollada con el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF) y el EuropeanSchoolnet, creado en 2012.

De la universidad al mundo profesional

La influencia de la tecnología en el acceso al conocimiento, la innovación educativa y las nuevas estratégicas pedagógicas cada vez más presentes en los centros educativos, requieren un cambio metodológico que promueva la atención a esta manera personal de aprender de los estudiantes que llegan a la universidad.

El objetivo es generar espacios de aprendizaje que les formen para trabajar en las empresas del futuro. Un claro ejemplo de esto es el caso de CATS College Cambridge, donde acuden los estudiantes de todo el mundo para prepararse con el fin de acceder a las mejores universidades de Reino Unido.

Estos nuevos espacios han de atender a las necesidades del proceso de aprendizaje y a las demandas pedagógicas. Han de estar diseñados e implementados con la participación de todos los agentes implicados, profesores y alumnos, a partir de estudios e investigaciones sistemáticas que permitan poner en valor el potencial de cada uno de ellos.

Es el caso de la Universidad de Cardiff con el desarrollo del proyecto Physical Learning Spaces, cuyo objetivo es promover el talento de sus estudiantes y profesores.

La tecnología, la innovación educativa y las nuevas estratégicas pedagógicas requieren un cambio metodológico que promueva la atención a esta manera personal de aprender de los estudiantes que llegan a la universidad.
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Tres dimensiones del diseño

Por otro lado, y para una mayor efectividad en el proceso de aprendizaje, es importante que la configuración de los espacios atienda a las tres dimensiones del diseño conceptual:

  1. La dimensión ambiental.

  2. La dimensión pedagógica, a la que la OCDE hace referencia a través del proyecto Innovative Learning Environments.

  3. La dimensión tecnológica-digital, como una oportunidad para el cambio en el sistema educativo.

Stephen Heppell, uno de los referentes mundiales en transformación educativa en países como China, Singapur, Australia, Inglaterra, Nueva Zelanda o Dinamarca y director de la cátedra Felipe Segovia para la Innovación en el Aprendizaje, considera que la creatividad se promueve únicamente en espacios abiertos que permitan la movilidad y la comunicación entre los alumnos y los profesores, donde la tecnología está al servicio de la educación.

Como responsable y encargado del proyecto Aprender en el Tercer Milenio de la Institución Educativa SEK, y tras la experiencia iniciada en los colegios SEK, lidera nuevamente un proceso de transformación de los espacios educativos en la Universidad Camilo José Cela (UCJC).

Espacios que desarrollan habilidades

Con una fuerte apuesta por la innovación y el diseño de espacios que promuevan habilidades y competencias clave para la vida personal y profesional de sus estudiantes, ha creado los espacios LearningLab y DesignLab para el desarrollo de experiencias educativas.

Los Learning Spaces UCJC son espacios abiertos y flexibles que promueven la cultura y el trabajo colaborativo, el desarrollo de la creatividad, las habilidades sociales, comunicativas y el pensamiento crítico.

La relación entre el rediseño de espacios y la formación de los estudiantes ha sido secundada en España por la Universidad Complutense de Madrid con la creación de un aula abierta denominada “Hiperaula” en la Facultad de Educación y Formación del Profesorado.

Esta reinvención de los espacios en la universidad y a gran escala es un movimiento social de modernización en respuesta a la innovación tecnológica. Pero no olvidemos que cada uno de los cambios y procesos deben estar al servicio de la educación y del aprendizaje.

The Conversation

Silvia Carrascal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Author: Silvia Carrascal, Vicerrectora de Docencia y Aprendizaje, Universidad Camilo José Cela