Esta crepuscular tragedia de honor oculta una profunda reflexión sobre el poder, la justicia, la responsabilidad, el amor y el deseo, ambientada en el contexto político de las ciudades-estado enfrentadas en la convulsa Italia de finales del quattrocento.

Atrapados en la tela de araña de un palacio de susurros, espejos y secretos, los personajes se enfrentan a su conciencia con una intensidad secreta y desconocida; la belleza de los versos se alía con la aspereza brutal de los conflictos y con un delicado ritmo casi cinematográfico en que las escenas se entrelazan y yuxtaponen. De fondo, la fama como eje de unas vidas abocadas a la mentira va gobernando una trama que desemboca en un desenlace sangriento sin resquicio de esperanza.

Desoladora, hermosa, magistral, El castigo sin venganza nos ofrece un espejo trágico de la condición humana. Obra maestra de la senectud del Fénix, reflejo de su desencanto por la sociedad y el dolor de sus circunstancias personales y familiares pero, a la vez, audaz superación de un arte destilado y preciso ante la irrupción de los poetas y dramaturgos jóvenes que se van adueñando de la primacía escénica, este canto de cisne lopesco mantiene hoy la implacable vigencia del arte de la tragedia: un lúcido viaje a las sombras de nosotros mismos.

La Compañía Nacional De Teatro Clásico es una unidad de producción del INAEM (Instituto Nacional de la Artes Escénicas y de la Música) que depende del Ministerio de Cultura y Deporte. Creada por Adolfo Marsillach en 1986, es la institución de referencia en la recuperación, preservación, producción y difusión del patrimonio teatral anterior al siglo XX, con especial atención al Siglo de Oro y a la prosodia del verso clásico.

A lo largo de su historia la Compañía ha llevado a cabo más de un centenar de producciones que han viajado no sólo por todo el Estado español, sino también por muchos lugares de Europa y América, afianzando con su presencia en ellos, la voluntad de difusión de nuestro patrimonio dramático.

La directora de escena Helena Pimenta dirige la Compañía desde septiembre de 2011. Anteriormente fue dirigida por Adolfo Marsillach, Rafael Pérez Sierra, Andrés Amorós, José Luis Alonso de Santos y Eduardo Vasco.

Sus objetivos prioritarios, desarrollados en el Plan Director de la Compañía son:

– Consolidar los grandes títulos del repertorio y recuperar obras menos conocidas del patrimonio teatral clásico español, pero de gran valor artístico.

– Difundir y facilitar a los ciudadanos el acceso a sus producciones y proyectos.

– Promover la presencia regular de La Compañía en los principales festivales de teatro clásico, así como en todo el territorio nacional y en el extranjero.

– Promover la colaboración con profesionales de prestigio en todas las facetas artísticas y oficios teatrales.

– Potenciar la formación especializada en el seno de La Compañía, con especial atención a programas como el de La Joven Compañía.

– Cooperar con instituciones y compañías, públicas y privadas, nacionales y extranjeras, en proyectos singulares.

– Impulsar iniciativas didácticas que faciliten el acceso y el disfrute de nuestra programación a grupos de edades diversos, y otras que potencien la formación de los profesionales en la poética del teatro clásico.

Teatro

Compañía Nacional de Teatro Clásico | Directora, Elena Pimenta

“El castigo sin venganza”, de Lope de Vega

Versión, Álvaro Tato

Dirección, Helena Pimenta

Con Beatriz Argüello, Lola Baldrich, Rafa Castejón, Carlos Chamarro, Nuria Gallardo, Joaquín Notario, Íñigo Álvarez de Lara, Javier Collado, Fernando Trujillo, Alejandro Pau y

Anna Maruny

Asesor de verso, Vicente Fuentes

Coreografía, Nuria Castejón

Asesor de Canto, Juan Pablo de Juan

Selección y adaptación musical, Ignacio García

Iluminación, Juan Gómez Cornejo

Escenografía, Mónica Teijeiro

Vestuario, Gabriela Salaverri

Creación y producción CNTC