El Gobierno de Cantabria acata el auto dictado hoy por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) que deja en suspenso, cautelarmente, el punto primero de la Resolución del 30 de octubre de 2020, que establecía el carácter lectivo para las jornadas del 2 al 6 de noviembre, y no lo recurrirá para no generar más incertidumbre a las familias, aunque cree que podría obtener una «resolución favorable ante un eventual recurso de reposición» que avalase la medida.

El Ejecutivo sostiene que la renuncia al recurso es «la decisión más responsable» que puede adoptar en este momento, dado que, en caso de resolverse en las próximas horas, podría suponer el retorno a las aulas al final de esta misma semana y, si se resolviese posteriormente, «ya no tendría ningún sentido».

Por otro lado, ha recordado que la decisión se tomó, junto al cierre perimetral de la Comunidad Autónoma, para frenar la expansión del coronavirus. «Se consideró entonces y se considera ahora una actuación proporcionada y adecuada para reducir los desplazamientos dentro de la Comunidad Autónoma», afirma el Gobierno, que insiste en que adoptó la medida por «responsabilidad», pese al «desagrado» que podría generar.

«Se hizo lo que se tenía que hacer y ahora corresponde, como no puede ser de otra manera, acatar el auto del TSJC y no contribuir a generar más incertidumbre con un recurso cuya resolución llegaría al final de la semana o una vez finalizada», concluye.

Las jornadas de mañana, del jueves y del viernes serán no lectivas para todos los estudiantes no universitarios de Cantabria.