La tebeoteca de Felipe H. Navarro. Autoeditor, dibujante, colorista… Felipe H. Navarro es, sobre todo, un enamorado del medio que muestra su pasión en todo tipo de formatos. El creador de Hopper nos acerca a su biblioteca.

¿Cuál fue el primer tebeo que recuerdas haber leído?

Cuando estaba en párvulos tuve la suerte de tener una vecina que me leía los tomitos de Mafalda editados por Lumen, con el tiempo acabé leyéndolos con su ayuda. Desencolamos los libros de tanto uso. Más tarde, mi madre empezó a comprarme revistas de Bruguera cuando la acompañaba a su trabajo; Astérix, en Navidades y cumpleaños; Don Miki (solo los que contenían alguna historia de Patomas), cuando íbamos en verano a la playa

¿Y el primero que has comprado?

Los sábados, y durante los meses de verano, solía acompañar a mi madre a la tienda donde trabajaba en el centro de Madrid. Para que no diese mucha guerra, me compraba algún Mortadelo, Pulgarcito, algún tebeo que me gustase por su portada, que era como yo elegía el material por aquel entonces. Un día se nos olvidó pasar por el kiosco y la encargada de la tienda me dio dinero para que me comprase un tebeo en la librería que había cerca de la tienda. Me compré Astérix y los godos.  Entonces no lo sabía, pero en ese momento se encendió la llama del coleccionista en mi interior.

¿Mantienes los tebeos que te enamoraron de pequeño?

No conservo ninguno. Imagino que en alguna limpieza de armarios mi madre tiró o regaló esos tebeos. Hace unos años me propuse recuperarlos y comencé un proyecto de rescate al que llamo “Pack Nostalgia”. Desde entonces he ido recomprando esos tebeos que me marcaron durante mi niñez y preadolescencia.

¿Cuál es tu Rosebud particular?

El soldadito de plomo. La de veces que pude disfrutar de ese libro de Jan… Jan era mi autor preferido, junto a Raf y Soglow. Nunca he podido con Ibáñez…

Hace un tiempo conseguí una copia en perfecto estado del libro.

¿Cómo organizas tus bibliotecas? ¿Por colecciones, por autores, por formatos?

Por autores y tamaño, que dispongo de un espacio finito y hay que optimizar.

¿Cómo compaginas los álbumes europeos con las novelas gráficas o las grapas? ¿Las pones en las mismas estanterías? ¿Las estanterías se adaptan a los formatos de los tebeos o al revés?

Las estanterías se adaptan, pero siempre dentro de un orden e intentando optimizar el espacio lo mejor posible, así que los álbumes más grandes tienen su balda específica, los americanos tienen su espacio separados del álbum europeo, los mangas y las novelas gráficas de 17 x 24…

¿Compras grapas habitualmente? Si es así ¿cómo te las arreglas para guardarlas?

Compro fanzines con frecuencia y solo alguna grapa USA muy de vez en cuando. Normalmente, las guardo en un armario puestas en vertical, pero hay fanzines que por tener un formato algo especial, los guardo en cajas.

¿Hay algún tebeo que te arrepientes de haber dejado y que no te han devuelto?

Hay un par de casos que tengo grabados a fuego.

A mediados de los ochenta yo solo coleccionaba Conan, y la única colección que compraba fuera del universo del bárbaro era Dreadstar. Recuerdo que volvía del kiosco con el número 10 de Dreadstar en la mano cuando me crucé con un amigo mío que me pidió que se lo dejase. Cedí a regañadientes, ya que él tenía un hermano pequeño que era un demonio, y si un tebeo caía en sus manos, ya te podías despedir de él. Como te puedes imaginar, ese Dreadstar sufrió de lo lindo a manos de ese niño diabólico, y mi amigo me lo devolvió roto por todos lados. No se salvaba ni una página. Insistí a mi amigo para que me lo pagase, pero al final me lo tuve que comprar de nuevo con mi dinero.
El otro caso… El negro día que dejé el Venecia Celeste de Moebius a una amiga de una amiga y jamás lo recuperé.

¿Regalas tebeos a los no lectores?

Sí, alguna vez. Siempre que puedo trato de regalar tebeos a mis sobrinas y sobrinos, he hecho donaciones a ONGs…

¿Cuál es, para ti, la joya de tu colección?

Creo que mis joyas son esas primeras lecturas que me formaron e impactaron como lector, y que irían desde 1974, con El soldadito de plomo de Jan, hasta los primeros 2000 con la aparición de Astiberri, Under Comics, Sins Entido, Glénat… Tras esos primeros años de sorpresas y descubrimientos ha habido obras que me han gustado muchísimo, pero ninguna me ha impactado como lo hicieron, por ejemplo, el Batman de Miller, o La cosa del pantano de Moore, los primeros Súper López de Jan, o las obras de Charles Burns, Daniel Clowes, Ricard Castells, Alberto Breccia, José Muñoz,  Hernández Cava junto a Federico Del Barrio y Raúl… Por mencionar solo a unos cuantos.

¿Hay algún cómic que no te canses de releer?

Ya no releo mucho, la verdad, eso es algo que hacía cuando coleccionaba menos y había sequía entre una lectura y otra, pero pese a eso, en cuanto tengo ocasión le hinco el diente a El triunfo del señor de la noche, al Batman 406, a Las memorias de Amorós o a Berlín 1931.

¿Hay alguno que hayas comprado varias veces?

Sí, por descuido, en más de una ocasión. Pero tampoco tantos.

¿Compras las nuevas ediciones si incluyen extras o nuevas recopilaciones para tener toda la colección en el mismo formato?

Compro nuevas ediciones de obras muy concretas de Pratt, Moebius, Miller, Mazzucchelli y Barry Windsor-Smith, si veo que mejoran el material que ya tengo. La palma se la llevan el Batman: Año uno, del que tengo seis ediciones distintas; el Dark Knight Returns, del que tengo también seis versiones; Red Nails, con nueve ediciones distintas; Jesuita Joe, con cuatro; y El garaje hermético, con tres.

¿Eres completista?

Cada vez menos.

¿Hay alguna serie o autor del que esperes con ansiedad su nuevo trabajo?

Con ansiedad, no, ese entusiasmo desapareció hace mucho tiempo, pero espero con ilusión nuevos trabajos de Raúl, Federico Del Barrio, Hernández Cava, Max, Juan Berrio, Javier Olivares, Santiago Sequeiros, Javier y Rayco Pulido, Pablo Auladell, Jorge García, Gustavo Rico, Fidel Martínez, Pedro Rodríguez, Andrés G. Leiva, David B., Chistophe Blain, Eleanor Davis, Luna Pan, Jill Thompson, Camille Jourdy, Amanda Baeza, Oliver Schrauwen, Charles Burns, Seth, López Lam, Taiyô Matsumoto, Jaime Hernández…

¿Cuántos tebeos tienes?

Unos 6000. En los últimos años he vendido muchísimos. Creo que en su mejor momento mi colección debería de rondar sobre 12000. Mi idea es bajar de los 6000 a unos 3000, pero ya veremos.

¿Catalogas los tebeos que tienes? ¿Tiene cada tebeo su lugar asignado o dónde entre lo metes?

En general, cada tebeo está donde debe de estar, sí. Los catalogo en Whakoom.

Europeo, manga, americano, novela gráfico ¿Qué tipo de tebeo lees más asiduamente?

Compro un poco de todo. Mis últimas adquisiciones han sido: The Best of Witzend, Tito Andrónico, Green Lantern: Sector 2814, No lo abras jamás, La tumba de Drácula, Tonta, La belleza de las jirafas, Akira, La espada salvaje de Conan, Corto Maltés en Siberia… La gracia es sacar tiempo para leer.

¿Cómo guardas los tebeos de Chris Ware?

No tengo muchas cosas de Ware, y lo que tengo es fácil de guardar. El más complicado es Monograph, que es grande y pesado, así que lo tengo junto a las Artist’s Editions.

¿Cuál es el último tebeo que te ha sorprendido?

Ya no me sorprendo con la facilidad de antes, la verdad, pero destacaría Prisonnier des glaces de Simon Roussin que es gráficamente la hostia. También me ha gustado la frescura de La caza, el nuevo trabajo de Alberto Vázquez; la fuerza de las tintas de Javier Hernández en Killmasters; y los delirios y fuegos artificiales de Tradd Moore en Silver Surfer: Black.

¿Qué haces cuando ya no tienes más sitio para guardarlos?

Regalo y/o vendo.

¿Qué haces con un tebeo cuando no reúne las expectativas? ¿Lo cambias, vendes, donas o lo guardas para darle una segunda oportunidad en otro momento?

Vendo. Aunque últimamente voy a tiro hecho y es difícil que algo de lo que compro no reúna las expectativas.

¿El tebeo digital desplazará al de papel en algún momento? Si consigues la versión digital de un tebeo ¿te deshaces de la edición impresa que ya tenías?

Mira, hace unos meses, Pau Valls lanzó su nuevo fanzine, Bigfoot, en digital, yo lo compré al momento y sin dudarlo, pero no saqué tiempo para su lectura. Hace cosa de un mes, Pau se puso a vender la versión en papel, y en cuanto llegó a casa me senté a leerlo. Creo que esto responde a tu pregunta. La gente que coleccionamos tebeos preferimos el papel, así que no veo el digital como “una amenaza” muy cercana. El digital está ahí, e imagino que poco a poco irá sumando fieles, pero yo veo al papel como la gente ve ahora los vinilos; algo que trasciende épocas.

¿Dudas mucho a la hora de comprar un tebeo o te mueves por impulsos?

Compro cosas muy concretas, impulsos ya, los justos.

¿Hay algún cómic que te llame pero no te acabes de decidir?

La saga de Grimr, los tebeos de Simon Hanselmann…

¿Compras habitualmente cómics en inglés o francés?

Sí, y cosas en italiano, alemán y japonés.

Si sale la edición en castellano ¿los vuelves a comprar?

Es bastante probable.

¿Algún tebeo inconfesable?

No.

Después de tantos años como lector ¿consigues mantener la ilusión al abrir un nuevo tebeo?

Sí, nunca sabes que te va a deparar al pasar la página. Si ese cosquilleo desapareciese sería el fin.

¿Tapa dura o blanda?

Habría que ver cada tebeo en concreto, cada caso requiere de una u otra, no es o blanco o negro. No estoy a favor de la tapa dura para hacer “bonita” una edición.

¿Brillo o mate?

Mate y papel poroso, a ser posible, pero si la edición pide otras calidades, bienvenidas sean.

¿A que huelen los tebeos?

A viajes en el tiempo.

Infame&Co latebeoteca.es @Kikeinfame