Básicamente nos encontramos ante una verdadera tomadura de pelo que se limita a explotar lo poco que quedaba ya de aprovechable de la franquicia, si es que quedaba algo.

Apuesto a que el guion fue preparado de la siguiente manera. Un ejecutivo de los estudios le dijo a su hijo de seis años que escribiera una historia de acción que molara mucho. Después, se la pasó a su hija de dieciséis para que le hiciera unos retoques con contenido social. Y esto es la purga, una purga de verdad, de lo que sale por nuestro aparato excretor cuando tomamos Evacuol después de varias semanas estreñidos.

Tarda en arrancar. Esa primera media hora me importa una mierda. No he venido a ver una crítica de cómo se encuentra el suelo estadounidense; yo voy a ver sangre y tiros, blindados y hostias. No sé un…despliegue de medios (claro que, quizá con más pasta). Aquí de eso, no encontrarás gran cosa. Mucho póster y mucha mierda, pero luego a la hora de la verdad, rajada a full.

Los personajes, fatal, ni siquiera se molestan en dibujarlos un poco, actúan a la buena de Dios y aparecen y desaparecen de la trama por las buenas (mención especial para la fugaz intervención del personaje negro). La historia es una bazofia en la que intentan tratar el tema de la inmigración y del odio al diferente con la misma profundidad con que lo haría el pato Donald. La acción es mala, poco atractiva, tiros, alguna que otra trampa y poco más.

Las metáforas sobre la esperanza y la nueva vida… más toscas que Rambo lavándose los calzoncillos. Encima es larga, demasiado larga, aburridísima, y ni siquiera hay un malo carismático, hay gente que va saliendo sin que se sepa muy bien por qué, un paleto racista asesino por aquí, un indio de metro y medio que lucha en la frontera por ahí… De esas pelis que a la media hora, cuando te das cuenta de lo que te has metido a ver, ya todo te da igual y solo esperas que la tortura termine lo antes posible.

Vomitiva. Una estafa.

Patxi Álvarez Gonzalo