Una extraña sensación te recorre el cuerpo cuando escuchas aquello que muchas veces has pensado.

Una cosa es que tu tengas pensamientos recurrentes y otra, escuchar tus pensamiento en la voz de otro interlocutor. Esa extraña sensación tuve ayer en la LIBRERÍA GIL.

En la presentación de DIARIO DE OPINIONES 2018 intervino Isidro Cicero. El periodista y Presidente de la Asociación de Escritores de Cantabria habló del vértigo que produce un folio en blanco.

Vale Isidro, voy a desnudarme a diario. Voy a intentar coger el toro por los cuernos y realizar ese duro ejercicio, diario, que supone enfrentarse a un folio en blanco.

Como bien dices la crónica, el reportaje o la entrevista es otra cosa mucho menos estresante pero voy a ello, tu has tenido la culpa, tus palabras me han retado. Tu has sido mi «muso», utilizando, pienso que incorrectamente, el nuevo lenguaje de género.

Lo primero elegir, desechando, varios tema cada día. Maestro permíteme, el primer día expresar dos inquietudes relacionadas con la muerte anónima.

La muerte anónima

Para comenzar esta serie de reflexiones quiero tener un recuerdo para los 16 muertos anónimos que se llevó la gripe este año en Cantabria. Algo tan cercano, tan de todos los dias, tan hogareño y familiar como la gripe ha vestido de luto a 16 familias de forma anónima. ¡Vacunense por favor!

Mi segunda reflexión también tiene que ver con la muerte anónima. Un piloto de avioneta del que nada sabemos ni nadie se ha ocupado ha desaparecido en el canal de la Mancha y a nadie importa. El reto era encontrar al futbolista que le acompañaba en el fatídico viaje. La noticia a saltado en todos los informativos. La familia de Emiliano Sala ya descansa confortada, al haberse localizado su cadáver. Mientras tanto la anónima familia del anónimo piloto es olvidada y menospreciada por todas las informaciones. Las autoridades anuncian que no buscarán el cadáver. Ya apareció el futbolista, al piloto se lo pueden comer los peces. C’est la vie.

Antonio Mora Ayora (CPICK)