La miel de Manuka, originaria de Nueva Zelanda y Australia, se ha convertido en uno de los productos naturales más utilizados por las celebrities como tratamiento de belleza por sus potentes propiedades antibacterianas. La primera persona en analizar su actividad beneficiosa para la salud y su acción contra un amplio espectro de bacterias fue el profesor Peter Molan, de la Universidad de Waikato (Nueva Zelanda), en la década de 1980.

Esta miel proviene del néctar de los árboles de la especie conocida como Leptospermum scoparium y, aunque la miel posee propiedades antimicrobianas naturales gracias al peróxido de hidrógeno, la principal peculiaridad de la miel de Manuka es su alto contenido de metilglioxal (MGO), un componente con importantes propiedades curativas.

La miel de Manuka es monofloral y se califica utilizando el sistema conocido como Factor Único de Manuka (UMF). Este sistema de clasificación, según la Unique Manuka Factor Honey Association, refleja dos componentes principales: el etiquetado (que muestra que se trata de auténtica miel de Manuka) y el número UMF.

Este último representa los compuestos únicos característicos de este tipo de miel para asegurar su calidad e incluye los niveles de leptosperina, DHA y metilglioxal. Para que esta miel sea considerada efectiva y activa con propiedades antibacterianas tiene que contener, al menos, un número UMF 10+.

En este sentido, esta miel es capaz de liberar peróxido de hidrógeno con mayor estabilidad, incluso al exponerse a la luz o al calor, y es altamente recomendable para los procesos de infección y cicatrización de heridas, como ocurre con otro tipo de mieles. De hecho, diversas investigaciones han asegurado que la miel de Manuka tiene una potente actividad antimicrobiana contra un amplio espectro de organismos, incluidos aquellos resistentes a fármacos.

Esta miel con propiedades antisépticas, antioxidantes y antibióticas naturales puede ser utilizada como alternativa complementaria para la hidratación de la piel y para la regeneración de tejidos, ya que contribuye a su proceso de cicatrización.

Además, también posee propiedades que contribuyen a la salud digestiva, ayudan a evitar infecciones provocadas por distintos tipos de bacterias e incluso pueden prevenir el acné, según algunos estudios.

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Author: redaccion@20minutos.es (20minutos)

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