En noviembre de 2017, se estrenaba la ‘Liga de la Justicia’. En los meses previos, entre todo el caos que sonaba desde las oficinas de Warner, idas y venidas, la única luz que tuvieron aquellos fans de DC fue una ‘Wonder Woman’ que, lejos de ser una película perfecta, se alzó como un producto sólido, de una belleza envidiable y con el estilo y sello que caracteriza al director Zack Snyder. Hasta ese momento, ninguna película del macroproyecto DCEU había sido un fracaso comercial. Ni siquiera la tan “odiada” cinta de David Ayer, ‘Escuadrón Suicida’. Tampoco la polémica y divisora cinta ‘Batman v. Superman’, una película ya sí con pleno estilo Snyder, sin la “tutela” de Christopher Nolan, que sí se había involucrado en la primera piedra del proyecto: ‘El hombre de Acero’. Pero ese choque de titanes entre dos colosos de la cultura pop, dos mitos, dos marcas, no consiguió la recaudación deseada por Warner Bros.

Con la mirada más puesta en el vecino, que ya había estrenado dos cintas de Los Vengadores que superaban la barrera de los mil millones, con una Iron Man 3 que también superaba esa cifra, y a sabiendas de que ‘Capitán América: Civil War’ también iba a cosechar otro gran éxito en las taquillas de todo el mundo, Warner quería comer de ese pastel. ¿Quién no querría? Este universo cinematográfico de DC ya tenía un rumbo establecido, una ruta, pero en Warner miraban a su director estrella, Zack Snyder, como el principal y fundamental obstáculo que debían sortear si querían aspirar a tocar el cielo como lo estaba haciendo Marvel Studios.

Una tragedia familiar, lo peor que le puede pasar a un padre, fue el recurso perfecto para un intercambio de cromos. Warner, junto con los ya conocidos como niñeros Geoff Johns y Jon Berg, pusieron a Joss Whedon al frente de la Liga, con el objetivo de recortar y modificar la película y conseguir así un producto accesible, amable para el gran público. Que fuese alegre, colorido, divertido e iluminador. El resultado ya lo conocemos. Y sin tratarse de un mal producto en sí, pues es eficiente, es justo decir que cualquiera debería esperar más de estos mitos del siglo XX adaptados a la pantalla grande. Por tener, ni siquiera tuvimos una banda sonora poderosa. La operística y épica había desaparecido dejando paso al humor, a veces terriblemente infantil, otras veces acertado, pero también en algunas ocasiones, y es pertinente decirlo, de muy mal gusto.

Warner lo sabía, sabía perfectamente lo que había hecho. Desde que se estrenó ‘Liga de la Justicia’, poco a poco se han ido desvelando todas las verdades que han rodeado a este proyecto, las circunstancias que han vivido sus protagonistas. Una película que debería haber sido un acontecimiento para los amantes de la cultura pop y geek, acabó convirtiéndose en la punta de una lanza, como aquella que Superman usa para terminar con DoomsDay y poder salvar su mundo. Esta vez no obtuvimos un mundo salvado, sino uno destruido. ¿Dónde quedó la esperanza? ¿Dónde quedó el amor? ¿Dónde quedó ese anillo?

Un movimiento, una guerra en Internet, dos bandos enfrentados y otros que guardaron silencio. También hubo agresividad. Y radicalismo. Lo hubo por ambas partes. También hubo muchas humillaciones. Hoy, los que lucharon, son héroes. Hicieron honor a la S de Superman que porta en su pecho. Siempre hubo esperanza. También días de oscuridad, pero la chispa siempre estuvo ahí, tan fuerte y tan eterna como el recuerdo de un amor de la adolescencia. Lo que iba a ser un producto pop para las masas, se convirtió en el fenómeno cinematográfico más importante de los últimos años. Con las lágrimas de la tragedia, Zack Snyder tampoco se rindió. Esta película es para él y, más importante, para ella. Es para nosotros. Es para los que creen. Y por ello, es aún más doloroso ponerse en el lugar de Zack Snyder.

Podría pensarse, erróneamente, que todo esto nos debería llevar a un producto absolutamente perfecto, apoteósico y magistral. No, ‘Zack Snyder’s Justice League’ no es perfecta. Todo lo dicho anteriormente refiere a lo que ha rodeado a la película: un camino. La película, aun con esa aura de obra de culto instantáneo, no puede renegar de lo que es: una película sobre superhéroes. Pero esta vez sí, esta vez hemos obtenido aquello que íbamos a recibir. Esta vez sí podemos saludar a la Liga. Vienen acompañados de una banda sonora que resuena y engrandece el espíritu. Esta vez, no quedas únicamente “satisfecho”. Habrá muchos que odiarán esta película. Y tendrán sus razones. Otros que simplemente la odiarán por el mero hecho de odiarla. Estos son inevitables. También habrá aquellos que amarán esta película incondicionalmente como si se tratase de la nueva venida del ángel salvador. Estos también son inevitables. Y también están los que, como yo, han visto esta película y pueden decir que esto sí, definitivamente sí, es cine.

Con personalidad, con estilo, Zack Snyder nos brinda una obra que saluda de tú a tú a grandes joyas del género, como lo son Spider-Man 2 de Sam Raimi, El caballero oscuro de Christopher Nolan o Logan de James Mangold. Una construcción de personajes exquisita, realista y convincente, que nos lleva a la épica más clásica. Cada personaje importa, y cada vez que visionas una pérdida, lo sientes, aunque sea un mero personaje secundario. Hay corazón. Impresionantes escenas de Amy Adams, que nos recuerda que toda película que merezca un reconocimiento desde la temática heroica, debe transmitirnos amor. ¿Por qué luchamos? Lo haces por una niña que quiere crecer y convertirse en su heroína favorita. Lo haces para redimirte por no haber perdonado el pasado. Lo haces porque, a veces, lo único que importa es defender el amor y la vida misma.

Ahora comentaré sus personajes.

Batman: Una vez más, mi ídolo comiquero y cinematográfico. Ha sido lo bestial, aquí ha vuelto el Batman de los cómics, sigue en la búsqueda de su reafirmación sobre lo ocurrido en Batman v Superman. En Justice League Ben Affleck ha tenido cada plano, cada secuencia de acción y cada momento comunicativo, que me he emocionado. Ben Affleck es el mejor Batman que tendremos para este universo y es el mejor Batman de todos los que han salido hasta ahora.

Wonder Woman: Gal Gadot ha estado brillante, manteniendo presente su antecesora película. Aquí Wonder Woman será la única que apoye en la locura del plan de Batman, que no podrán reclutar a la Justice League, no cree que los hombres puedan juntarse por una guerra pasada. Hasta que Bruce le hace ver que sí, que es posible que todos volvamos a unirnos por el bien común. Sus escenas de lucha similares a las que hace la excelentísima Patty Jenkins, dejan con unas ganas enormes de que en el futuro podamos ver una pelea contra las Furias Femeninas de Apokolips.

Flash: Ezra Miller me ha parecido fabuloso, siendo muchísimo mejor que el Flash de CW. Aquí Flash será el «pequeño» del grupo, siendo nuevo en todo este asunto entre las batallas o conflictos con seres más superiores. En definitiva, Flash ha sido una pasada. El MVP de la película.

Aquaman: Jason Momoa ha estado ENORME, aquí Snyder nos quiso mostrar que el rey de Atlantis está buscando su lugar en el mundo, tanto en lo terrestre y acuático, pero él sabe que tendrá que unirse a la Justice League por el mundo. Y por no decir, que es mil veces mejor que el de su película, sin comer flores y hacer chistes de ballenas y libros.

Cyborg: No tenía esperanzas en este personaje, no le veía algo «prometedor», pero me ha dejado con un punto en boca. Es un personaje fantástico y la química que tuvo con Flash fue perfecta. Pero sobre todo, lo que hizo Whedon y Geoff Johns a su personaje fue criminal, aquí es otro personaje y con más corazón que el de su versión del 2017.

Superman: He dejado a Superman a lo último, porque es lo más vital de la película. Todos esperamos el regreso de Superman, no podéis engañar a nadie, teníamos que ver el regreso de un grandioso personaje y cómo fue. Fue asombroso, al principio tenía miedo de que le ocurriría algo extraño en ciertas escenas, si habéis leído Injustice lo entenderéis. Henry Cavill ha estado asombroso, ha vuelto como el Superman de Man of Steel, dando esperanza a sus integrantes de liga.

La Liga de la Justicia de Zack Snyder no es una obra perfecta. Pero no necesitamos películas perfectas. Necesitamos películas que queden en el recuerdo. Que perduren. Que evoque y emocione. Gracias a los que habéis luchado en primera línea. Ayer luchabais por este “corte”. Mañana lucharemos para que esta historia tenga un final.

Para terminar, me gustaría decir, sin pecar en el oportunismo, que Jared Leto es el Joker que nos merecemos. Me faltan palabras para exAhora comentaré sus personajes.

Patxi Álvarez Gonzalo