La Guardia Civil desmantela una producción continua de marihuana desde una casa de Potes

Las estancias de la casa tenían marihuana en diferentes fases de crecimiento, salvo una habitación, donde dormía el ahora detenido.

La vivienda carecía de contrato de electricidad.

La Guardia Civil de Cantabria en la denominada operación “Claridad” contra el cultivo y tráfico de marihuana, ha procedido a la detención de un hombre de 64 años de edad, como presunto autor de los delitos contra la salud pública, por cultivo de marihuana, y defraudación de fluido eléctrico.

En una casa de la localidad de Potes, se han intervenido 400 plantas de marihuana en diferentes fases de crecimiento, así como más de 3 kilos de cogollos preparados para su distribución o comercialización.

La operación comenzó en el pasado mes de marzo, cuando componentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Compañía de la Guardia Civil de San Vicente de la Barquera, averiguaron que, en una casa situada en el casco urbano de Potes, podía existir un cultivo de marihuana.

Las indagaciones sobre la vivienda, provista de varias plantas, permitieron percibir olores procedentes de la misma compatibles con la marihuana. Igualmente se constató que a la vivienda solo accedía un hombre, el cual además residía en la misma.

Producción continua

Con las diferentes pruebas conseguidas, la tarde del pasado 12 de mayo se realizó una entrada y registro en la citada vivienda, donde los agentes encontraron en diferentes estancias de la casa, cultivos de marihuana en diferentes estados de crecimientos. De esta forma se consigue que durante todo el año se tenga producción de esta sustancia.

Además de desmantelar la instalación “indoor” para el crecimiento rápido y continuo de la marihuana, se intervinieron 400 plantas de esta sustancia. Igualmente se localizaron en cajas más de 3 kilos de cogollos secos de marihuana, preparados para su distribución o comercialización.

Carecía de contrato eléctrico

Durante la investigación, los agentes averiguaron que la casa no tenía dado de alta el suministro eléctrico en la vivienda, lo que les hizo sospechar de una posible defraudación de fluido eléctrico.

Tras la intervención sobre la casa, se averiguó que la  electricidad para la plantación y la vivienda eran tomadas directamente del suministro de la compañía eléctrica, sin pasar por contador alguno.