• Se decomisan 31 caballos y se intervienen de forma cautelar 22 reses bobinas.
  • Las instalaciones presentaban malas condiciones higiénico sanitarias

La Guardia Civil de Cantabria, ha procedido a instruir diligencias en calidad de investigado a un hombre de 55 años,  como presunto autor de un delito de maltrato animal, al tener más de 50 caballos y reses bobinas, en unas instalaciones en malas condiciones higiénico sanitarias, incluso con 9 animales muertos.

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Torrelavega, realizaron el pasado 1 de octubre una inspección a una explotación ganadera de Quijas.

Nada más llegar observaron la presencia de un potro muerto fuera de la explotación, momento en que solicitaron la presencia del responsable del mantenimiento de estos animales.

Continuando la inspección, encontraron un total de 32 caballos que presentaban delgadez, algunos de ellos extrema. Junto a estos caballos había también 9 terneros que compartían el habitáculo. Durante la inspección al recinto de los caballos observaron a uno postrado y en mal estado, muriendo en un corto espacio de tiempo.

En la parte trasera de la cuadra, localizaron 6 reses bobinas muertas en diferente estado de descomposición. En el mismo lugar, con los animales muertos, había otras 13 reses vivas, que presentaban delgadez. Al igual que pasó con los caballos, durante la inspección otra ternera falleció.

Ante lo hallado, los agentes solicitaron la presencia de un facultativo del Servicio de Producción Animal de la Dirección General de Ganadería del Gobierno de Cantabria, quien constató las malas condiciones higiénico sanitarias de las instalaciones.

De las indagaciones realizadas tampoco se pudo verificar que hubiera solicitado en algún servicio veterinario asistencia para los animales de la explotación.

Decomiso de los caballos

Como resultado de la actuación del SEPRONA y del facultativo del Servicio de Producción Animal de la Dirección General de Ganadería, al considerarse que los animales pudieran estar en un estado de abandono, con falta tanto de alimentación adecuada como de cuidados higiénicos, se procedió al decomiso de los 31 caballos que permanecían vivos.

Tras diferentes gestiones, la protectora SOS pitbull and horses, se hizo cargo de los caballos. Por lo que respecta a las reses bovinas fueron intervenidas de forma cautelar.

Finalmente y del análisis de las actuaciones realizadas, en la mañana del pasado 5 de octubre se procedió a instruir diligencias en calidad de investigado al responsable del mantenimiento de los animales, como presunto autor de un delito de maltrato animal.