La exposición “La densidad del viento” de Vicky Uslé, comisariada por Carmen Quijano, presenta en Santander el trabajo más reciente de la artista cántabra.

El trabajo más reciente de la artista cántabra, que no había expuesto individualmente en un espacio institucional en la región desde el año 2009, podrá verse en la Sala Concepción Arenal del Centro Cultural Los Arenales, del 5 al 28 de octubre de 2021, gracias al Programa Comisariado 2021 del Gobierno de Cantabria.

El Programa Comisariado 2021 es una iniciativa enmarcada dentro de las acciones de consulta y participación llevadas a cabo desde la Mesa de Artes Plásticas y Visuales del Consejo Cántabro de Cultura, desarrollado con el apoyo de la Consejería de Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria con el objetivo de promocionar y difundir el talento de artistas y comisarios de la región y diversificar la exposición de proyectos en instituciones y espacios culturales de Cantabria. Al frente de la coordinación y gestión del Programa se encuentran Emma Meruelo, Wendy Navarro y Alfredo Santos. El proyecto “La densidad del viento” comisariado por Carmen Quijano sobre la artista Vicky Uslé fue uno de los 5 proyectos elegidos como parte de este programa y permitirá ver en la Sala Concepción Arenal del Centro Cultural Los Arenales la creación más reciente de la artista cántabra.

“La densidad del viento” recoge el trabajo y los intereses que Vicky Uslé viene desarrollando durante los últimos años en torno a la idea del jardín, la naturaleza, la arquitectura, la luz, el color, etc. La idea constaste de mirar la naturaleza y el entorno, de detenerse y contemplar asimilando todo lo que la rodea es algo inherente a su práctica pictórica y vital. Decisivo, para esta etapa creativa, fue el viaje que realizó a Japón en el año 2018 mientas estaba trabajando para la exposición “Borrowed Landescapes” con Brett Littman, director del Museo Noguchi de Nueva York. Durante este periplo pudo experimentar personalmente la cultura japonesa, la arquitectura y los jardines de Tokio y Kyoto lo que le hizo profundizar en la idea del “paisaje prestado” en el que la vegetación de un paraje se suma a la del entorno generando un mundo sin fronteras, un jardín único y cambiante como lo es la naturaleza misma y el mundo.

El título de la exposición, a través del planteamiento de un oxímoron, alude a la idea de la ligereza, el movimiento, el cambio, la amplitud y la multiplicidad de las percepciones y enlaza con el pensamiento de Henry David Thoreau que en sus “Diarios” comenta “Aunque no haya nada nuevo sobre la Tierra, sí lo hay en los cielos. Siempre tenemos un recurso en las alturas. Allí no dejan de pasar de página. El viento define los caracteres en este fondo azul y el curioso siempre puede leer una nueva verdad”. (17 de noviembre de 1837).

 

La muestra, que se inaugura en Santander, tiene un marcado carácter instalativo en el que el espacio expositivo se va a convertir en un gran jardín, en uno de los muchos posibles a realizar y que tiene que ver con lo arquitectónico, lo sensorial y lo emocional… Con ella continua la investigación emprendida en sus últimas exhibiciones en torno a la intervención en el espacio expositivo como son “Autum Blaze” (Galería Travesía Cuatro, Madrid), “Borrowed Landscapes” (Galería Carles Taché, Barcelona) y “Light and Passage” (House of Chapaz, Valencia). Este gran jardín contiene dentro de sí otro espacio que es a la vez otro jardín, uno que se relaciona con el Tsuboniwa, o pequeño jardín interior, que es un espacio abierto al cielo y a la naturaleza y que en general tiene un tamaño reducido. En él se pretende fundir o romper el concepto de interior/exterior, integrando la naturaleza en un espacio más íntimo, de meditación, contemplación y de conexión entre la artista y su proceso creativo.

“La densidad del viento” se compone de un conjunto de lienzos de gran formato, pinturas sobre papel de gran y mediano formato, fotografías y de una serie de collages que no se habían expuesto anteriormente, que forman parte del proceso de creación de la artista generando una visión global de su quehacer artístico, sin olvidar el propio espacio expositivo que ha sido intervenido y pintado como parte integral de la muestra.

La obra del Vicky Uslé se relaciona con el paisaje, pero no de una manera literal o figurativa, sino que entronca con una experiencia emocional, subjetiva e interna “Mi obra se asocia a veces a la idea de paisaje, quizás por la presencia de color, estructura, ritmos y gestos primordialmente orgánicos, pero entiendo que el paisaje, como género, enmarca la naturaleza tal y como se percibe, como se retrata y como se imagina. Veo mi obra como el resultado de la acción e interacción de factores naturales y factores humanos, con todo lo que esto connota: vínculos, humanidad, interacción, vivencias…, infancia”.

La exposición se ha configurado como un jardín dentro de otro que a la vez se compone de múltiples visiones, jardines, memorias, sensaciones y que está directamente relacionado con el espacio que ocupa. El espectador deberá emprender su propio camino y experimentar la instalación con una mirada que se aleje de las ideas preconcebidas, abierta a nuevas reflexiones y sensaciones, dando importancia tanto a los detalles como al conjunto. La muestra estimula a percibir la arquitectura como un espacio sensorial. Esta idea entronca directamente con la desarrollada por el arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa en su ensayo “Los ojos de la piel”: “Una obra de arquitectura no se experimenta como una serie de imágenes retinianas aisladas, sino en su esencia material, corpórea y espiritual plenamente integrada”.

 

Vicky Uslé (Santander, 1981) está Licenciada en Bellas Artes por la Rhode Island School of Design (Providence, EEUU), vive y trabaja entre Nueva York y Saro (Cantabria). Algunas de sus obras se pueden ver en las siguientes colecciones institucionales: Museo Reina Sofía, Madrid; Museo MAS, Santander; Fundación Caja Madrid, Madrid; Fundación Cañada Blanch, Valencia; “Colección Norte”, Consejería de Cultura de Cantabria, Cantabria; Colección Navacerrada, Madrid; CAC Málaga, Malaga; Museo de Pamplona, Navarra; Colección Banco Central Europeo, Frankfurt; Colección Los Bragales, Cantabria y Colección Simon de Pury de Phillips, NY. Entre sus últimas exposiciones individuales destacan: Exposiciones Individuales “Light and Passage” Galería Espai Tactel, Valencia, 2020; “Borrowed Landscapes” Galería Carles Taché, Barcelona , 2019;  “Autumn Blaze” Galería Travesía Cuatro, Madrid y “Password” Galería Espai Tactel, Valencia, 2018 y  “Open shear” Galería Alexander Levy, Berlín, “Un ligero cielo amarillo” Galería TatArt, Barcelona, “Ventana rota” Galería Maior, Mallorca y “Aquilón y Katsura” Galería Manuel Ojeda, Las Palmas de Gran Canarias, 2017.

Carmen Quijano Fernández (Santander, 1976). Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca (1998). Gestora Cultural, comisaria independiente y diseñadora. Es miembro del equipo docente de los Grados Oficiales en Diseño del Centro Universitario Cesine. Responsable y codirectora del “Programa Confluencias”, proyecto de residencias culturales y creativas pensadas para generar redes de trabajo y posibilitar a profesionales foráneos un conocimiento profundo sobre la actualidad cultural de Cantabria y del “Proyecto Espora”, programa de cultura y ciudadanía que promueve el acercamiento al arte contemporáneo. En el ámbito de la gestión de programas expositivos y culturales ha coordinado proyectos de Internacionalización en el Instituto Cervantes de Nueva York, Varsovia, Bruselas y Tokio, la Embajada de España en Washington y en Art Beijing Art Platform. Fue redactora en la revista de arte “Arte y Parte”. Ha dirigido numerosos proyectos culturales como Santander Showcase y coordinado la tercera edición del Festival Nacional Miradas de Mujeres y el proyecto Creativas de Cantabria entre otros. Fue la directora del Festival Miradas de Mujeres en Cantabria en 2014 y codirectora del Festival eme en 2015. Entre sus exposiciones comisariadas destacan “La edad de la inocencia” (2014) y “Tejiendo el futuro” (2015) en la Biblioteca Central de Cantabria, “Tesoros del devenir” (2015) y “Naturae Imago” (2016) en Espacio Alexandra, Santander y “Cultura y simulacro. Reflexiones en torno a la identidad en la Colección Norte”, en Sala de exposiciones Concepción Arenal del Centro Cultural Los Arenales, Santander (2018).

Ha trabajado en colaboración con otros agentes culturales Itsaso Iribarren & Germán de la Riva con quienes ha colaborado en “Paseando Santander” (proyecto de paseos creativos basados en la performatividad y la arquitectura, 2017) y “Una Isla en un Barrio” (proyecto sobre el Cementerio Británico ubicado en el barrio de Cazoña en Santander, 2019).

Durante el 2020 ha coordinado el proyecto “Arqueo Santander”. Proyecto que buscó fomentar la actividad de los comercios y establecimientos culturales, organizando de una serie de actividades promocionales de pequeño formato de actuación: sesiones de videoartistas, visitas guiadas a galerías y salas institucionales y ‘cápsulas performáticas’.