Dicen que hecha la ley, hecha la trampa… Lo cierto es que cada día parece más difícil el inocente hecho de confiar en las personas, pues cada vez parece más difícil saber mantenerse fiel, no solamente a una persona, sino con unos propios principios y al final, de la última persona que se puedan tener sospechas resulta que era la que más vigilada debía estar.

Exactamente lo mismo ocurre dentro del marco empresarial, donde el trabajador modélico en ocasiones lo único que tiene de formal es esa fachada que esconde una harpía dentro.  

No todo es tan bonito como parece

Estos contextos lo más que hacen es que a la larga, las personas tanto cuando actúen como tales como cuando actúen como miembros de una empresa prefieran esconderse un as bajo la manga y siempre se muestren más desconfiados aunque aparentemente indiquen lo contrario.

Y lo peor de todo es que estas traiciones suelen venir por parte de quien menos se espera y en el momento más inoportuno, añadiendose el agravante de que una traición por esa persona que no se espera siempre es mucho más dolorosa.

Para resolver esas dudas o esas sospechas, en caso de que hayan motivos suficientes para desconfiar siempre se puede contar con los servicios de detectives privados, como Detectives Vestigio 8, que comprobarán sin ningún tipo de sospechas si habían motivos reales o no para desconfiar con la actitud de esa persona o trabajador.

Con el dinero por delante todo cambia

Si hay algo que haga a las personas a renunciar a sus principios, ese es sin duda el dinero. Y el entorno laboral está lleno de situaciones donde el dinero parece expuesto con un anzuelo.

Los servicios para empresas de las agencias de detectives están precisamente para eso, para certificar si a algún trabajador le ha perdido la codicia y ha desviado fondos a su cuenta personal o está jugando a dos bandos.

Asimismo, estos mismos servicios también se encargan de certificar si un trabajador está fingiendo una baja o por contra puede comprobar si una empresa está ofreciendo trabajos clandestinos o tiene toda la documentación en regla.

Nunca se sabe por donde va a venir la puñalada

Los servicios de este tipo de agencias están enfocados tanto para empresas como para particulares.

En el caso de las personas hay que tener en cuenta que existen varios contextos personales distintos. Un relación de pareja, la desaparición de un ser querido, un caso de bullying… Nadie, indistintamente de su edad, está libre de pecado y en ocasiones las tentaciones son más grandes que los propios principios.

¿De verdad todo el mundo está seguro de las intenciones de esa persona con la que se va a casar? ¿Está todo el mundo seguro de qué hacen sus hijos cuando van a la escuela? Los servicios para particulares están pensados para que esa persona que de pronto (o de no tan pronto) tiene una actitud extraña sea investigada y el cliente averigüe si sus sospechas tenían fundamento o por contra es demasiado desconfiado.

Investigadores privados, de la mano con la ley

En el marco legal de los detectives privados en España se explica detalladamente en la Ley de Seguridad privada.

Aquí se explica el alcance de los detectives y sus limitaciones y anuncia que su labor en la búsqueda e investigación de hechos privados vinculados a distintos ámbitos es completamente legítima.

Asimismo, un detective privado puede investigar hechos relacionados a lo económico, mercantil, financiero, personal, familiar o social, a excepción de los llevados a cabo en lugares reservados estipulados en la ley.

Puede conseguir la información en lugares públicos como ferias, convenciones, espectáculos, certámenes, entre otros: sin embargo en ninguno de los casos el detective privado podrá violar los derechos constitucionales primordiales del honor del investigado, la intimidad personal y familiar, secreto de las comunicaciones, y protección de datos.

El investigador privado es considerado un testigo acreditado ante la ley, lo que le garantiza al cliente un material válido jurídicamente en la mediación de sus litigios empresariales y personales.