La irrupción de la nueva variante de coronavirus ómicron ha tambaleado los mercados, ha cerrado fronteras, cancelado vuelos y hecho a los medios volver a contar caso por caso los primeros pacientes que se han contagiado con esta nueva cepa. No es un viaje al pasado. Es la aparición de una nueva variante, amenaza de la que se venía advirtiendo ante el desigual ritmo de vacunación a nivel mundial.

Mientras la comunidad científica se afana a obtener datos reales que indiquen cuán más transmisible y patológica es ómicron, así como si presenta escape a la protección de las vacunas, la tensión ha inundado despachos y hogares. Con el puente de la Constitución a las puertas y las Navidades dos semanas después, la incertidumbre lleva a plantearse si nos encontramos de nuevo en una situación similar a la que vivimos hace un año, a finales de 2020, justo antes de que la tercera y mortífera ola de covid en España atropellara de nuevo el sistema sanitario tras las celebraciones navideñas.

«No es comparable«, afirman los tres expertos consultados por 20minutos. «Es bastante obvio que estamos en una incidencia de aumento, pero la situación no se puede comparar con la de hace un año, cuando la incidencia era similar», explica el catedrático en Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid Víctor Jiménez Cid. Expone que la clave es la vacuna, que aún no estaba disponible hace un año (a España llegó el 27 de diciembre de 2020). «En España tenemos una cobertura vacunal envidiable, a la cabeza en Europa junto a Portugal. Las personas vacunadas tienen mucho menos riesgo de entrar en hospital, UCI y morir de covid-19. La situación no se traduce en el drama que supuso un aumento de la incidencia similar el año pasado«, sostiene.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, recopilados de las Comunidades, este jueves 2 de diciembre de 2021 la incidencia acumulada a 14 días se situaba en los 234 casos por cada 100.000 habitantes, y muestra una tendencia al alza puesto que la incidencia a siete días es más de la mitad que la de a 14 días. Concretamente, 131 casos por cada 100.000 habitantes. Hace justo un año, el informe de Sanidad relativo al segundo día de diciembre de 2020 arrojaba cifras similares: 251 casos a 14 días y 102 a siete días.

«Ahora lo que esperamos es que la presión en los hospitales, incluso aunque la incidencia suba a los niveles del año pasado, no sea comparable a la del año pasado. Para una misma incidencia acumulada esperamos como mínimo entre diez y quince veces menor ocupación hospitalaria. No obstante, el virus circula de manera preocupante y la mayoría de los cuadros graves y hospitalizados son personas no vacunadas. Ellos sí están en el mismo riesgo que en 2020″, continúa Jiménez Cid.

Datos UCI y fallecimientos

Los datos relativos a la ocupación hospitalaria, a los que ahora las autoridades piden prestar atención para evaluar la evolución epidemiológica en un contexto de amplia cobertura vacunal, sí distan bastante de los del año pasado. Si el dos de diciembre de 2020 el porcentaje de camas UCI ocupadas por enfermos de covid-19 era del 25,6%, un año después, con el 90% de la población mayor de 12 años vacunada en España, es del 8,4%. Respecto a los ingresos, este jueves eran por covid el 3,3%, mientras que hace un año este guarismo ascendía al 11%. En cuanto a los fallecimientos, si este jueves se reportaban 131 en los últimos siete días, esta misma cifra era hace un año de 1.051.

La positividad, otro valor para medir la situación, sí se acerca más entre ambas fechas: este jueves era del 7,2% y hace un año, del 8,6%.

Aumento en las aguas residuales

Pilar Domingo-Calap es la investigadora principal del grupo de Virología Ambiental y Biomédica del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto del CSIC y la Universitat de València. Ella es una las personas que vigila la carga viral presente en las aguas residuales de la Comunitat Valenciana, un sistema de detección precoz de coronavirus.

La científica cuenta que la carga viral detectada actualmente es menor que la presente hace un año. Sin embargo, en las últimas dos semanas han observado un incremento. «Un aumento significativo que podría deberse a ómicron pero por ahora no se puede confirmar, además este tipo de fluctuación es habitual, lo hemos visto antes sin tener que dar lugar a una nueva ola. El aumento que estamos observando a día de hoy es como el que tuvimos a principios de verano. Ahora no podemos predecir qué va a pasar, la mayoría de la población en España está vacunada y, por tanto, aunque estemos viendo carga viral, pueden ser pacientes asintomáticos o que no van a precisar atención hospitalaria», señala.

«Las condiciones no son las mismas que hace un año, cuando llegamos a las Navidades con la carga viral que no había llegado a bajar durante los meses previos, desde el verano», concluye. Con todo, la investigadora advierte de que las circunstancias actuales –nos adentramos en los meses más fríos y un periodo de movilidad y reuniones sociales en interiores- sí nos pueden llevar a una nueva ola que terminará con pacientes en el hospital y fallecimientos, pero «se espera que no afecte a la presión hospitalaria como en olas anteriores».

Sobre ómicron, insiste que de momento hay que esperar a tener datos reales de escape vacunal. Si así fuera, habría que vmodificar las vacunas actuales para adecuarlas a las nuevas variantes, tanto ómicron como las que sigan llegando. «Ir reformulando las vacunas es normal, igual que se hace cada año con las de la gripe«, apunta.

«Se puede complicar»

«La situación actual no tienen nada que ver con la que vivimos en las Navidades pasadas», afirma tajante el inmunólogo Alfredo Corell. Con su habitual sosiego, señala la vacunación y los datos de ocupación hospitalaria y de UCI actuales son «más favorables». No obstante, recuerda, la situación «se puede complicar, pero no creo que tanto como en la tercera ola del año pasado». Por tanto, el experto insta a la población a vacunarse y a continuar con las medidas preventivas como la mascarilla (también en exteriores con aglomeraciones), la ventilación de interiores y el lavado de manos

Para cerrar, el catedrático de Inmunología en la Universidad de Valladolid pide a las autoridades sanitarias, que este jueves descartaron obligar a la población a vacunarse como ha planteado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, «hacer mucha más pedagogía» para que esos casi cuatro millones de adultos residentes en España que todavía no se han vacunado acudan a poner el brazo. «Esas personas están entre los 20 y 50 años, son justamente la franja de edad que más se socializa y les animaría a vacunarse, no solo por ellos sino por el bien de sus seres queridos y la sociedad».

«El problema es que no vacunándonos somos un eslabón más en la cadena de transmisión del virus, que puede llegar eventualmente a las personas mayores o con el sistema inmunitario debilitado, a quienes las vacunas no ofrecen una protección tan eficaz», agrega al respecto Jiménez Cid.

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Author: redaccion@20minutos.es (Lolita Belenguer/GRÁFICO: HENAR DE PEDRO)

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