Hay algo que tiene el Flamenco que no se puede explicar, solo sentir

En una hora el espectador desconecta de todos los problemas que le rodean al igual que desconectan los artistas flamencos de sus vidas y dan lo más puro de su alma y su arte, forjado en años de tablas y ensayos, desde la más tierna infancia.

El cuadro flamenco consigue compartir con el espectador su energía para hacer vibrar las emociones más intrínsecas de las personas, llenando de sensaciones a todo aquel que se acerca a disfrutar de un cuadro flamenco en acción, es lo más parecido a una celebración de la vida.

Desde los orígenes del Flamenco, este arte fue concebido para congregar a las personas, culturas y músicas de distintas procedencias, unos tocando, otros cantando y otros bailando para compartir y para desconectar de todo aquello que les hacía sufrir.

Durante el tiempo que eso sucedía, desaparecían las guerras, desaparecían las persecuciones, desaparecía el hambre, aunque tan solo fuera por unos minutos, desaparecía.

El flamenco es terapéutico.

La gente de Madrid, está viniendo al Tablao Flamenco Cardamomo, eligiéndonos como ese lugar especial donde celebrar sus momentos más íntimos, donde desconectar de todo lo que en estos momentos nos tiene tan preocupados, para volver a sus casas con una sensación de haber recargado las pilas.

Este fin de semana celebraremos tres cumpleaños a la vez, nuestros clientes han elegido nuestro Tablao, para celebrar su día especial, su cumpleaños, arropados por nuestro cuadro flamenco.

En el cuadro flamenco del Tablao Cardamomo estarán:

Laura Abadía (cante), David Jimenez (toque), Paula Rodríguez (baile), José Escarpín (baile), Lisi Sfair(baile) y Cancu (cante).