MIS IMPRESIONES SOBRE EL LIBRO “HACIA OTRA ESPAÑA” de Ramiro de Maeztu

Editorial Biblioteca Nueva, S.L. Madrid, 1997 – ISBN: 84-7030-432-1

SINOPSIS

Hacia otra España, se divide en tres secciones: “Páginas sueltas” analiza causas de la decadencia española: la falta de oportunidades, de proyectos y de profesionalidad. Su crítica es más dolida que satírica, aunque seguidora de Larra. La segunda sección, “De las guerras”, se centra en la de Cuba, consentida por los políticos y la prensa irresponsable. España pagó su torpeza ante una potencia superior, la América anglosajona. La tercera sección, “Hacia otra España”, asociaba su progreso a una prensa eficaz, a una burocracia ágil y a un desarrollo industrial, no separatista. Se distancia Maeztu de la visión idílica castellana, propia del 98. Su apuesta por una industrialización, realizada por “hombres de negocio”, lo aproxima a un capitalismo no estatal.

MIS IMPRESIONES

Este libro, como muchos, me vino de la mano de otro que le mencionaba y casi te inducia a leerle, no obstante pertenecer al Siglo XIX (1899) esta obra de Ramiro de Maeztu, “Hacia otra España” sigue teniendo vigencia en sus conceptos y validez en sus planteamientos. Yo recuerdo con cierta permanencia a este político español, por varias razones: la primera es que el Instituto de Segunda Enseñanzas donde ejerció su docencia mi amigo Juan Peñate en Madrid, llevaba su nombre y constantemente hablamos de la familia Maeztu y sus legados; lo segundo, es la trayectoria y evolución política de Ramiro de Maeztu en la España de entonces que abrazó con un anarquismo juvenil en sus primeros años hasta evolucionar a un autoritarismo reaccionario y conservador en su madurez, por otra parte muy común en la clase política de entonces.  Menéndez Pelayo, ya la definía como: “España, evangelizadora del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio. ¡Ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad, no tenemos otra! El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vetones o de los reyes de taifas. A este término vamos caminando más o menos apresuradamente, y ciego será quien no lo vea[1]

Hoy, con mas de un siglo de distancia de aquella fecha nos encontramos ante “otra España”, pero impuesta por los hechos y mas que transformada, en mi modesta opinión, desfigurada. Nadie puede negar los inmensos cambios de la España actual con respecto a la decimonónica empezando por el cambio, en diferentes velocidades con el tiempo, de la sociedad agraria de entonces con los valores emergentes y crecientes del sector secundario y terciario que hoy tiene primacía. En 1900 el 70% de la población activa residía en el campo, hoy apenas supera el 15%[2], con un acelerado ritmo, de “vaciado de la España rural”, y sus consecuencias en estratificación social y el cambio de mentalidad y servicios que inducen.

El conflicto armado de las “dos España” de 1936-1939, puede considerarse un shock con efectos de tratamiento como Naomi Klein plantea, que hizo de la Guerra Civil una catarsis de la conciencia nacional. Fue la culminación de un proceso: el de las guerras civiles, los enfrentamientos que España arrastraba entre la sociedad agraria (carlismo) y la urbana (liberalismo), cambiando el peso de una u otra en la realidad española. Una repetición de esos trágicos sucesos es hoy inconcebible.

La inmigración es un hecho determinante del siglo XXI, que estamos iniciando. España ha pasado de ser un país de emigración a ser otro de inmigración. Un cambio radical de escala de valores. El ratio de natalidad decrece y la inmigración crece desde 1898 los inmigrantes asentados en España se han multiplicado, llegando a representar el 12% de la población en 2010. Esto se traduce en otra realidad, con cambios étnicos, con incidencias en el cambio de valores.

Si con los Reyes Católicos se fundó una España monolítica y centralista, adalid de la evangelización en America y defensora de los valores espirituales de Occidente. “Se exaltó una España vertical en que Dios era el fin, el Imperio era el camino y la base territorial – nuestra península Ibérica – una plataforma elegida por la Providencia para cumplir ese destino trascendente”.[3] Una interpretación que olvidaba los siglos que la península Ibérica había sido sucesivamente invadida por pueblos y culturas muy diversas, produciendo un mestizaje étnico-cultural, creando un sincretismo que fue base de la “España de las tres religiones” y base del posterior gran mestizaje latinoamericano realizado en América, mientras en España se imponía un catolicismo dogmático y unidireccional y la Inquisición como su garante. Como diría más tarde Ortega y Gasset en una frase muy conocida y comentada: la tibetización de España[4].

Para ello acude a dos conceptos anteriores, el de absorción y el de hermetización. Del primero, absorción, se sirve Ortega para señalar que un pueblo, en ciertos momentos de su vivir, se retrae hacia sí mismo, tiende a ensimismarse, atento exclusivamente a lo que pasa dentro de él. Le parece este fenómeno normal en toda nación que ha derrochado sus energías en múltiples avatares externos, pues llega un momento en que, a semejanza del organismo, la nación se repliega sobre sí para restaurar sus energías perdidas. Esto, al ser fenómeno normal en el desarrollo de los pueblos, no puede dar motivo a inquietud. Lo grave es que a este primer repliegue restaurador siga lo que expresa el segundo concepto mentado: la hermetización. Esta tiene lugar cuando una nación exagera tanto la absorción que se hace impermeable al resto del mundo. Esto fue lo que acaeció a España en el siglo XVII, al cerrarse al mundo hispánico, afirma con algo de desmadre Ortega. Este encierro total de España sobre sí misma dio lugar a su histórica “tibetización”[5].

La incorporación de las nuevas oleadas de inmigrantes, será un punto de no retorno de esta “otra España” con necesarios cambios y ajustes, que Maeztu no aborda en su libro, pero que las realidades actuales imponen. En mi criterio, transformaciones de consenso que reestructuren las estructuras del Estado y creen una nueva hispanidad mas acorde con el proceso de globalización en el que estamos inmerso. Además hay que ser consciente de que el 1899 “Hacia otra España” era un bien deseo, una incipiente y naciente realidad, que hoy tiene mayores metas, retos y riesgos, pero de urgente afronta.

Ramiro de Maeztu junto a Azorín y Baroja formaron el grupo fundador de “los tres”, tres jóvenes procedentes de la periferia española, vasca y levantina, que se hicieron amigos en las tertulias y las mesas de redacción del Madrid de finales de siglo. Se le sumaron Miguel de Unamuno y Jose Maria Salaverria, de la Vasconia y Ramon Menéndez Pidal el gran historiador, de la periferia asturiana, cuyos temas guardaban estrecho vínculos con los de esta generación. En el 98 constituyeron el primer grupo intelectual, en el sentido moderno del término.

Maeztu, con este libro “Hacia otra España” de 1899, su primer aporte a una trilogía que continuó con “La crisis del humanismo” (1919) y “Defensa de la hispanidad” (1934) aparte de algunas conferencias sueltas, menos que la bibliografía maciza de Baroja o Azorín. Maeztu no cultivó, la novela, ni el teatro, ni ningún otro género de creación literaria, solo el periodismo político. Un periodista muy influyente de su tiempo y quizás, el miembro mas interesado en la política de su generación.

Hay que seguir leyendo y estudiando para lograr configurarse una idea cada día mas precisa de la realidad de la España posterior al 1898, y sus desastrosas consecuencias.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 4 de mayo de 2022

[1] Menéndez Pelayo, “Epílogo de Historia de los heterodoxos españoles, 1880-1882”. Marcelino Menéndez Pelayo (Santander, 3 de noviembre de 1856-Santander, 19 de mayo de 1912), fue un académico, historiador, bibliógrafo y político español. 

[2] La población empadronada en municipios rurales es de 7.538.929 personas en España en 2020 (15,9% del total), con una densidad media de 17,8 habitantes/km2.

[3] Artículo de Jose Luis Abellán en El País el 7 de octubre de 2004.

[4] La «TIBETIZACION» DE ESPAÑA EN EL SIGLO XVII Análisis histórico-crítico de Ia tesis orteguiana. Pensamiento Hispánico. Universidad Pontificia de Salamanca.

[5] J. Ortega y Gasset, “Una interpretación de la historia universal En torno a Toynbee”, O. C., t. IX