Gobiernos democráticos de progreso. En las pasadas elecciones del 28 de Abril y del 26 de Mayo se ha vuelto a demostrar que existe una mayoría de progreso y por la regeneración democráticaEsto debe dar lugar a Gobiernos de Progreso, que amplíen derechos y libertades, y apliquen políticas de redistribución de la riqueza en beneficio de la mayoría. Es lo que han expresado las urnas.

Debemos evitar que los pactos poselectorales den como resultante que fuerzas que representan a la ultraderecha o al Procés entren en los gobiernos autonómicos o municipales.

En Madrid, como en otras capitales y autonomías donde las políticas de recortes y la corrupción han sido rechazadas con un retroceso en las urnas, el Partido Popular quiere conservar poder territorial a través de pactos que legitimarían a la ultraderecha. Sin embargo, España ha sido el país europeo donde la ultraderecha ha obtenido menos representación. VOX ha perdido la mitad de los votos de las Generales. No debemos permitir que ahora obtengan representación o influencia en gobiernos locales.

En Barcelona, las fuerzas del ‘Procés’ aspiran a conquistar la alcaldía, a pesar de que suponen menos del 40% de los votos y tienen menos concejales que hace cuatro años. Representan a una élite que quiere imponer de forma antidemocrática la independencia a una mayoría que lo rechaza, y que, desde la Generalitat, ha ejecutado recortes sociales contra la población. Entregar la alcaldía al ‘Procés’ sería violentar lo que los votos han expresado.

Ni Madrid, como ninguna ciudad española, puede quedar bajo un gobierno donde la ultraderecha tenga presencia o influencia. Ni Barcelona, como otras ciudades catalanas con resultados similares, puede quedar en manos de quienes promulgan la división y el enfrentamiento. Abascal y Torra o Puigdemont, son dos caras de una misma moneda, excluyente y reaccionaria.

PSOE, Ciudadanos, Podemos, IU, Más Madrid, Barcelona en Comú, Compromís, y una larga lista de fuerzas que han sido votadas para impulsar políticas progresistas o regenerar la democracia, pueden formar mayorías estables de gobierno. Y deben contribuir a que esta alternativa, emanada de los votos, se materialice.

Especialmente, cuando en 23 capitales, como Barcelona, Madrid o Zaragoza, y en comunidades como Aragón, Castilla y León, Murcia o Madrid, con una población de 12 millones de habitantes, se pretenden formar gobiernos contrarios a la voluntad de la mayoría. Sin embargo, algunos hechos recientes demuestran que sí es posible conseguir gobiernos democráticos de progreso

Los y las abajo firmantes, de variada adscripción ideológica y de distintas culturas políticas, llamamos a todas las fuerzas de progreso o por la regeneración democrática a:

  1. Alcanzar acuerdos que traduzcan en Gobiernos de Progreso la mayoría expresada, para regenerar la democracia combatiendo la corrupción y aplicar políticas contra los recortes y las desigualdades.
  2. Evitar que la ultraderecha pueda tener, en gobiernos autonómicos y municipales, una influencia que las urnas le han negado, colocando así a España a la cabeza de la defensa de la democracia en Europa.
  3. Lograr un acuerdo progresista en todos los municipios de Cataluña donde sea posible, para impedir que las fuerzas del Procés, que dividen y enfrentan a la sociedad catalana, ganen la alcaldía.