Génesis de las Excéntricas de El Soplao. Desde el punto de vista químico todas las concreciones se forman del mismo modo. Por Las fisuras de la roca, por milimétricas que sean, corre el agua que contiene numerosas sales disueltas, la principal de las cuales es el bicarbonato de calcio; la circulación es lenta bajo presión, sin contacto con el aire.

Cuando la solución acuosa entra en contacto con la atmósfera de la cueva, la presión a que está sometida cae repentinamente y se produce una reacción química que, gracias a la pérdida de anhídrido carbónico, convierte el bicarbonato de calcio en carbonato de calcio (en forma de calcita). Mientras la primera es una sal soluble, la segunda no lo es y par tanto se precipita como sólido.  

 Normalmente, pues, las concreciones son de carbonato de calcio cristalino pero, si bien más raras, existen concreciones de otros minerales; los más comunes son la aragonita (que tiene la misma fórmula química de la calcita pero una estructura cristalina diferente) y el yeso (sulfato de calcio hidratado).

La velocidad de deposición de las concreciones depende de Las condiciones ambientales y es muy variable; en nuestras latitudes y con nuestro clima Las concreciones crecen de 3 a 400 milésimas de milímetro par año. Cabe tener en cuenta, sin embargo, que pueden dejar de crecer durante largos periodos o incluso, si se dan determinadas condiciones, redisolverse parcialmente.

Las concreciones se clasifican, en función de su génesis, en cuatro grandes grupos: Las formadas por goteo, que se subdividen a su vez en estalactitas, tubulares y cortinas (colgantes) y en estalagmitas y concreciones de salpicadura (casos en que el agua llega al suelo); par circulación de agua (coladas, capas y gours); por fenómenos de capilaridad (excéntricas) y, finalmente, par depósitos subacuáticos (pisolitas o perlas).