En declaraciones a los medios al término de la Junta de Portavoces, Pumares ha asumido la parte de «responsabilidad» que pueda tocarle en el proceso, toda vez que los partidos partidarios de la reforma y la cooficialidad suman 26 escaños y se requieren 27 para que pueda salir adelante.

No obstante, insiste en que tiene un voto para una reforma de calado que «después de 40 años» de vigencia del actual texto debe ser «amplia», por lo que avanza que no puede admitirse que «se circunscriba» únicamente a la cuestión de la oficialidad.

Al respecto, Pumares insiste en la posición de Foro acerca de la «voluntariedad y no imposición» del asturiano y reitera que no debe utilizarse como «arma política». Por ello, se ha mostrado preocupado por los «intentos de algunos partidos de crispar». «La sociedad nos exige que seamos capaces de buscar el acuerdo y los puntos de unión», afirma, confiando en que se pueda dejar a un lado la «táctica electoral» para «pensar en los próximos 40 años».

«Acudimos con espíritu constructivo», ha dicho Pumares sobre la primera reunión de este jueves, aunque lamenta no disponer de «documento previo» para saber la propuesta del Gobierno del socialista Adrián Barbón.

Además, considera que el PSOE y Vox se están «retroalimentando» con la exclusión de Vox de las reuniones por parte del Ejecutivo y exige que no se utilice a Foro en esas «cuitas».

En ese punto, se ha dirigido a Vox para apuntar que desde Foro no se va a «tolerar» que se trate de incluirle en «estrategias» por parte del «partido que tiene menos votos en esta Junta General». «No me voy a reunir con Vox porque no tenemos ningún punto de unión con Vox en este asunto», ha confirmado, remarcando que sus posiciones sobre «el respeto» al Estatuto y al estado de las autonomías son «diametralmente opuestas».

Desde Vox, su portavoz parlamentario Ignacio Blanco ha señalado que ni Foro, ni Ciudadanos ni el PP han respondido a su planteamiento de no participar en la reunión de reforma de un Estatuto que «agravó los problemas de Asturias».

Blanco ha calificado de «error» que vayan a darle una «coartada» al presidente cuando se va a abordar una reforma que no quieren. Así, ha reiterado en su propuesta de «devolver competencias» y sostiene que la reforma se abre «solo para la oficialidad del bable».

Para el diputado de Vox, la exclusión de Vox se enmarca en la «deriva antidemocrática» de Adrián Barbón, al tiempo que dijo que si el presidente le hubiera llamado para la reforma estatutaria «no hubiera asistido».

Por su parte, el portavoz adjunto del PP, Pablo González ha confirmado que su formación «irá a la reunión», lo que no quiere decir que vaya a iniciar «la negociación» sobre la reforma. De este modo, aplaza hasta después del encuentro la posición de su grupo sobre el proceso.

PODEMOS E IU RECLAMAN LA OFICIALIDAD

Desde Podemos e IU se han mostrado optimistas con el inicio de las reuniones y consideran «fundamental» que la reforma incorpore la oficialidad del asturiano.

«Estamos muy, muy felices de que comience un proceso que Asturias lleva esperando años», ha dicho el portavoz de Podemos, Daniel Ripa, que considera a su partido «heredero» de las décadas de reivindicaciones sociales en favor de la cooficialidad.

No obstante, el también secretario general de la formación morada en Asturias advierte de que comienza una «batalla contra el tiempo» para lograr que la reforma culmine en la presente legislatura. Junto al asturiano, desde Podemos también quieren abordar el incremento de cotas de autogobierno y el blindaje de derechos sociales.

La portavoz de IU, Ángela Vallina, esperará a conocer el planteamiento del Gobierno para realizar propuestas y tratar de llegar a acuerdos, señalando como puntos clave para su formación la cooficialidad y la reforma de la ley electoral. «El consenso tiene que marcar la reforma», ha defendido.

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Author: redaccion@20minutos.es (20M EP)

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