Firmas para eliminar pensión a expresidentes… en México. Al parecer en Mexico el pueblo ya esta reaccionando a esta forma de VIVIR DEL CUENTO A COSTA DEL PUEBLO durante toda la vida.

En México

La diputada Verónica Delgadillo dijo que los mexicanos rechazan los millonarios recursos que se destinan a los exmandatarios de México.

Más de 58.000 personas respaldaron la petición para eliminar las pensiones vitalicias de los expresidentes de México a través de la plataforma Change.org, anunció hoy la diputada Verónica Delgadillo.

Estas firmas fueron llevadas a la residencia presidencial de Los Pinos por la legisladora del partido Movimiento Ciudadano junto con una petición al presidente Enrique Peña Nieto para que diga si renunciará o no a la pensión que recibirá al concluir su mandato el 30 de noviembre.

La diputada sostuvo que eliminar «las millonarias pensiones que reciben los expresidentes» del país es una las demandas más importantes que tienen los mexicanos.

Al concluir su mandato, los expresidentes de México tienen derecho a recibir una pensión vitalicia de unos 205.000 pesos mensuales (10.956 dólares)

Los exmandatarios Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000) renunciaron a recibirla y la mantienen Luis Echeverría (1970-1976), Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012), quien anunció que la donaría a una organización de niños con cáncer.

En Expaña tambien pagamos de forma vitalicia pensión a expresidentes

España es uno de los países del mundo desarrollado que paga a sus expresidentes y exministros después de dejar su cargo, informa nuevodiario.es.
La que fuera vicepresidenta del Gobierno Rajoy afirmó en su día «que los sueldos vitalicios de los expresidentes existen desde 1983 y ha explicado que sirven para que estos «puedan prestar mientras vivan las funciones inherentes a su persona de representación a la democracia que los ha votado y al parlamento que los ha elegido» conformandose asi la mejor forma para VIVIR DEL CUENTO A COSTA DE LOS ESPAÑOLES.
Las pensiones a políticos son poco comunes en Europa. Sólo algunos países compensan a sus políticos tras abandonar los cargos durante los años que están obligados a permanecer lejos de los puestos directivos de la empresa privada.

Felipe González fue presidente del Gobierno del año 82 al 96. José María Aznar tuvo el mismo cargo entre el 96 y el 2004 y fue sustituido por José Luis Rodríguez Zapatero hasta 2011. Al margen de su cargo de presidente durante unos años, todos ellos tienen algo más en común. Como apunta el abogado Victor de Gregorio Alcaide, se asemejan también en que «por el simple hecho de haber sido presidentes tienen derecho a cobrar una pensión vitalicia, a tener chófer, escolta, oficina y más privilegios«.

En España la pensión vitalicia para cada expresidente es de unos 75.000€ euros. Una medida que, según algunos partidos, debería ser incompatible con otros ingresos privados. Según el diputado y portavoz adjunto de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, «tiene que ser una dedicación pero no una especie de entrada a unos privilegios interminables e inalcanzables».

Pero hay más. Una vez que abandonan el puesto, pueden entrar en el Consejo de Estado. Otros 100.000€ con carácter vitalicio pero, ahora sí, incompatibles con la empresa privada. Algo similar ocurre con los exministros durante dos años tras su cese. De Gregorio explica que «si ha estado durante cuatro años, tiene derecho a dos años. Si han estado solo un tiempo determinado, no los cuatro años, es el 50% del tiempo que han sido ministros».

El sueño de Susana
Asi vive el ex dirigente socialista que avala a Susana Diaz

El socialista Felipe González también aprovecha su sueldo vitalicio como expresidente del Gobierno y su larga experiencia política le ha permitido fundar diferentes empresas como Ialcon Consultoría en 2001 y Tagua Capital en 2011. En ese mismo año entró a formar parte del Consejo de Administración de Gas Natural cobrando alrededor de 164.000 euros anuales, un puesto que abandonó tres años después.

 

Aznar

José María Aznar, tras su marcha del Ejecutivo ha mantenido estrechas relaciones con un importante número de multinacionales que van desde compañías mineras hasta consultorías legales. También ha sido profesor y ponente en al menos doce centros de estudios superiores, muy vinculados a las relaciones internacionales.

Sin dejar a un lado el sueldo vitalicio que recibe como expresidente del Ejecutico español, desde que se incorporó al mundo de la empresa privada su carrera despegó de manera muy veloz. Se incorporó en 2004 a News Corp, empresa de Rupert Murdoch, como asesor. Entre 2007 y 2009 Centauros Capital, un fondo de inversiones de capital riesgo, lo fichó también en condición de asesor. Asimismo y entre otros, la red global de firmas de servicios profesionales que ofrece servicios de auditoría, fiscales y de asesoramiento financiero y de negocio, KPMG, requirió los servicios de Aznar para consultas puntuales.

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero abandonó La Moncloa decidió en 2012 ocupar el puesto de consejero nato del Consejo de Estado por el que cobraba 74.000 euros anuales con carácter vitalicio, en virtud de una ley que aprobó su Gobierno en 2004 que convertía en consejeros natos a los expresidentes que quisieran ingresar. Al entrar en este órgano, Zapatero renunció a la pensión que le correspondía como expresidente por incompatibilidad.

Ahora, el último expresidente del Gobierno socialista abandona su sillón en en el Consejo de Estado por desempeñar la Presidencia del Consejo Asesor de la Fundación alemana Instituto de Diplomacia Cultural. Un puesto remunerado y que previsiblemente ocupará durante dos años.

En Cataluña, por ejemplo, a la figura del expresident le corresponde una pensión durante cuatro años después de su cese y, a partir de su jubilación, una pensión vitalicia de 100.000 € anuales.

En el País Vasco, el lehendakari cobra unos 8.000 euros y el 40% de su sueldo durante un año y, tras su jubilación y de forma vitalicia, la mitad de su sueldo. En comunidades como Galicia, Castilla y León, Valencia o Asturias, los expresidentes pueden entrar a formar parte de los Consejos Consultivos para quienes también se asigna un sueldo tras abandonar su cargo.

Pero no son los únicos, otros piden su parte del pastel. Son por lo general políticos de segunda fila, a los que se les premia como consejeros, en empresas públicas etc. Puestos que se reparten como cromos, pasando de una empresa publica a otra, en eso que llaman puertas giratorias y sobre las que estamos preparando un dosier con nombres y apellidos, así como del dinero que estos privilegiados cobran, siendo la comunidad andaluza la más beneficiada y entre sus provincias, la de Almería.