«Aparecimos aquí hace 7.000 años. Ordenaron no interferir. Ver el mundo en primera fila” y lo dicen mientras patean el culo a varios bichos malos delante de los humanos. No interferir, pero si enseñaros las maravillas de la técnica como el motor a vapor, el arado, el lenguaje de los signos, la bomba atómica, etc.Lo de los 7.000 años ha sido el tiempo que me ha debido parecer que duraba la película.

Resumen: https://youtu.be/f7aFqw3eYSs

Lo que más me ha gustado es como fueron ellos los que inventaron el lenguaje de signos, unos seres con superpoderes, excepto algún fallo que otro como el de no poder hablar. Pero no hay problema que no sepan resolver, creando un aparato para… a no espera, que lo que han creado es el lenguaje de los signos.

Larga, pesada, intensita, plomiza, eterna. Había oído hablar que venía a revolucionar las películas de superhéroes y me he encontrado con un tostón largo e insoportable. Y con final abierto, amenazando con hacer más partes. Por favor Disney, no sigas por ahí porque vas por mal camino.

Para finalizar no quiero terminar sin dar las gracias por la enésima vez que USA nos vende el bulo del genocidio español a los aztecas, encima dando a entender que la victoria española fue por las superarmas que tenían (como que los indios que ayudaron a los españoles no hubieran existido). Anda que no ha habido genocidios en el mundo para enseñar, que vuelven a vender el bulo del genocidio español en América, los indios nativos estadounidenses tienen que estar contentos por haberse muerto ellos solitos, para dejar espacio a los gloriosos anglosajones blancos.

Muchos fans están sorprendidos de que algunos espectadores critiquen el bulo del genocidio español, porque según ellos a una peli de Marvel no le puedes pedir rigor histórico. Está claro que es una peli palomitera, pero eso no sirve para mentir y manipular la historia, si querían hablar de genocidio indio en América, que lo hubieran hecho de los nativos o negros estadounidenses, pero cuando hablan de los malos, siempre son los mismos, los extranjeros españoles, fundamentalistas islámicos (los cristianos ni de broma) comunistas rusos o nazis alemanes. No vale lo de “es otro universo” cuando hablan del descubrimiento de América, de la máquina de vapor, de Babilonia, de Egipto, de la bomba atomica, no sé si será otro universo pero es igual a nuestra historia.

Sinopsis: un Fido Dido cósmico con cara de semáforo crea un indio que se pasa la película haciendo el indio, un gay gordiñafas que inventa mierdolos a lo profesor Bacterio, una loca del coño que lo mismo te da un beso que te hace un pincho moruno (Angelina Jolie no tuvo que prepararse mucho para este papel), una sordomuda con mucha prisa, un Superman llorica de Hacendado, un nerd más resentido que Echenique, une eterne niñe enamorade que es como el Mago Pop pero con muy mala hostia, una mejicana más inoperante e inútil que el doble de luces del niño polla, un coreano pastelero pagafantas y una china buenorra adicta al postureo de Instagram.

Y es que no va de mucho más. De la trama y sus propósitos no se ha enterado bien ni el guionista. Hay que matar unos perretes malos y pajarúes de los que chinchan y que, por lo visto, pueden evolucionar en un primo de Snoke con cuatro ojos (menos mal que está ahí Alain Afflelou y sus ofertas Chin Chin). Todos los responsables de este bodrio están tan preocupados en el discurso woke y la social justice de mierda que no saben qué hacer con tanta peña desfilando por ahí, por eso más de uno tiene que ir picando billete de la forma más anodina y estúpida. La localización de cada personaje es un lío: aparecen y se pierden cuando les sale de los eternals. Eso sí, siempre que se juntan hay posado de grupo….

Lo peor de cuando se juntan todos es que te sueltan unos discursos que dan ascopena, todo está envuelto en una pseudofilosofía humanista de mercadillo, tan mema y tan llena de frases de Mr.Wonderful que da un bochorno espantoso. Son debates de cuñada —de esas que no pisan una peluquería en meses— sobre la naturaleza humana, la intervención divina y otras muchas mierdas que la propia película contradice todo el rato o ni siquiera tiene en cuenta; pero eso qué más da, si tampoco hay una trama ni un tema claro al que atenerse. Cuando ven que se les va de las manos el rollo Paulo Coelho, intentan salvar los muebles con gags sonrojantes y fuera de tono y chistes de Chiquito de la Calzada, pero ya es tarde. ¿Porque la película esconde un gran secreto? No, el secreto es una puta mierda. Lo que pasa es que a nadie le importa ya nada desde hace dos horas.

Mención aparte para el bueno de Kit Harington. Aquí su personaje es una clara muestra de antimontaje; es decir, que debería aparecer en las escenas eliminadas de las escenas eliminadas, pero no… porque lo que le importa a Marvel/Disney es lo que nos va a sugerir en la cochambrosa escena poscréditos. Y solo por eso ofrece una subtrama irrisoria a un personaje descompensado que deambula por ahí como un chupatimbres.

Del romance entre el Superman lloreras y la china de Instagram ni hablo, porque nos lo meten con calzador creando la misma empatía que Carlota Corredera (que, por cierto, pegaba un montón como otro Eternal). La niñe enamorade importa otra mierde y el coreano pagafantas con la Jolie, también. Al final, mucho rollito woke, pero los feos no pillan cacho a menos que sean gays.

Un truño monumental, queridos espectadores, un tipo de engendro que va a seguir produciéndose mientras prime la ideología sobre la narrativa. Y, por ahora, es lo que hay en la agenda. A ver si despertamos.

Patxi Álvarez @patxosovic