El 50% de los equipos tecnológicos de los hospitales del Sistema Nacional de Salud tienen más de 10 años, lo que supone una «inadmisible» obsolescencia por los riesgos que conlleva tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios, según se desprende del estudio Perfil tecnológico hospitalario y propuestas para la renovación de tecnologías sanitarias, elaborado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), con la colaboración de empresas del sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica.Como en trabajos anteriores, se ha analizado el nivel de obsolescencia de 13 familias de tecnología sanitaria tanto de hospitales públicos como privados de la mayor parte de comunidades autónomas, si bien en esta ocasión se han incluido los sistemas digitales de inyección de contraste (SDIC) y la endoscopia flexible-torres (ENDO). «Hemos comprobado que, a fecha de 31 de diciembre de 2018, se mantiene el deterioro de la tecnología española por la obsolescencia», ha comentado la secretaria general de Fenin, Margarita Alfonsel.En concreto, el estudio ha excluido de manera independiente los datos de Cantabria, La Rioja, Navarra, Ceuta y Melilla por tener una muestra muy pequeña.Por comunidades, Castilla- La Mancha es la que cuenta con las tecnologías más obsoletas, según este informe. Por ejemplo, el 52% de los equipos de Tomografía Axial Computarizada (TAC) en esta comunidad tiene más de 10 años, un porcentaje que se eleva hasta el 77% en tecnología de radiología convencional y sube al 82% en el caso de los equipos de soporte vital. Asimismo, el 100% de los aparatos de tomografías por emisión de positrones tienen una antigüedad superior a los 10 años.Extremadura es la segunda comunidad con los equipos sanitarios más obsoletos, especialmente en tecnologías de terapias de calor (el 55% de ellas tienen más de 10 años), tomografía por emisión de positrones (100%) y ecógrafos (40%).En el otro lado de la tabla se encuentran Asturias y Baleares, las autonomías mejor paradas en cuanto a innovación tecnológica. En el caso de Asturias, cuenta con el porcentaje más bajo de obsolescencia en cinco tipos de equipos: tomografía computarizada (22%), sistemas de intervencionismo (9%), terapias de calor (56%) y sistemas digitales de inyección de contraste (24%). Además, tanto Asturias como Baleares no poseen ningún equipo de acelerador lineal de partículas con más de 10 años en sus hospitales.En Baleares, por su parte, solo el 45% de los equipos de soporte vital tienen más de 10 años, y también cuenta con el menor porcentaje de obsolescencia en equipos de monitorización (40%) y ecografías (21%).El modelo de referencia para el cálculo de la obsolescencia se ha basado en el criterio europeo, en el que se señala que al menos el 60% de los equipos instalados en un centro deben tener menos de cinco años, el 30% entre 6 y 10 años y limita a un máximo de 10 años la tecnología disponible con más de 10 años.Sin embargo, en España la mitad del equipamiento tecnológico supera la década, situación especialmente «preocupante» en los equipos de terapia de calor (el 72% supera los 10 años), soporte vital (67%), radiología (61%), monitorización (55%), SDIC (54%), resonancias magnéticas (44%) o mamógrafos (41%).»El déficit de inversión acumulado en los pasados años ha provocado un perfil tecnológico donde los equipos obsoletos superan en más de cinco veces el máximo recomendado en muchas de las administraciones regionales. Por tanto, estamos ante un deterioro relevante que provoca una situación insostenible», ha dicho Alfonsel.Y es que, por ejemplo, en los equipos de tomografía computarizada (TAC), el 35% tiene menos de cinco años, el 31% de cinco a diez años y el 34% más de una década, lo que sitúa a España en el penúltimo lugar de los países de la Unión Europea, solo por delante de las Repúblicas Bálticas. Lo mismo ocurre con las resonancias magnéticas que, con el 44% de equipos con más de diez años, sitúan a España en el mismo lugar en el ranking europeo, superando esta vez solo a Croacia.En este sentido, el presidente del sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica de Fenin, David García, ha llamado la atención sobre los equipos de soporte vital, ya que solo el 14% tiene menos de cinco años, al igual que el 18% de los SDIC. «Esta obsolescencia supone un riesgo mayor porque un fallo un mal mantenimiento de estos equipos puede suponer un desenlace fatal para los pacientes», ha avisado García.Y es que, se ha constatado que en la actualidad hay equipos que están emitiendo radiaciones más elevadas de lo que sería necesario y aportando «mucha menos información» de la que puede proporcionar uno de última generación, especialmente en lo que se refiere al área del diagnóstico por imagen.No obstante, el responsable del informe, Carlos Sisternas, ha reconocido que las tecnologías de imagen y tratamiento médico han experimentado un «avance positivo» gracias a los 320 millones donados por la Fundación Amancio Ortega. En concreto, en el ámbito de la Oncología Radioterápica esta donación ha supuesto el 70% del total de la cantidad donada, lo que ha supuesto la incorporación de 99 equipos distribuidos entre las comunidades autónomas, de los cuales la mayoría han sido renovación de equipos obsoletos que tienen más de diez años. Ante este «desolador panorama», como así lo ha calificado el vocal de la Junta de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), Ángel Gayete, desde Fenin se ha destacado la necesidad de que se elabore, de forma conjunta, un plan estructural específico que aborde la situación, con «presupuestos finalistas» y con las garantías de que se involucren los ministerios de Sanidad y Hacienda, así como de todas las comunidades autónomas.Asimismo, ha propuesto a la Administración Central y Autonómica llevar a cabo planes de renovación de tecnología sanitaria estructural incorporando el principio de gestión del ciclo de vida; usar criterios y referencias internacionales para el cálculo de obsolescencia; realizar un mantenimiento adecuado e incorporación de innovación incremental; explorar alternativas contempladas en la Ley de Contratación Pública y elaborar un plan de choque con financiación finalista específica, así como desarrollar bandas Tecnológicas para la dotación de equipamiento.También aboga por diseñar un plan de actualización tecnológica del equipamiento, establecer criterios de valor en los procesos de adquisición y renovación, establecer criterios de valoración de las inversiones en tecnología que tengan en cuenta el ciclo de la vida, la calidad y el servicio, evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en la eficiencia de los procesos asistenciales e inventariar los recursos tecnológicos disponibles.Finalmente, Fenin ha propuesto asegurar un proceso de mantenimiento adecuado y cualificado que se ajuste a los protocolos del fabricante, designar y reforzar las funciones del responsable de vigilancia en los centros sanitarios, disponibilidad en cada centro superior a 200 camas de un técnico especialista en electromedicina, promover en colaboración con la industria la formación continua de los profesionales e implicar a los diferentes profesionales sanitarios en el proceso de decisión.
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Author: redaccion@20minutos.es (EUROPA PRESS)