La Guardia Civil averigua que una denuncia por cargos procedentes de juegos online, los realizó la pareja del denunciante

  • El hombre que presentó la denuncia, al saber que su pareja era la causante de los cargos, no paró la reclamación bancaria.

Efectivos de la Guardia Civil de Cantabria especializados en la investigación de delitos telemáticos, han instruido diligencias en calidad de investigados, a una pareja vecina de Laredo, ambos de 24 años de edad, a los que se considera presuntos autores de un delito de estafa, en el marco de unas indagaciones por supuestos cargos fraudulentos a una tarjeta bancaria, procedentes los mismos de webs situadas fuera de España.

La Guardia Civil de Laredo recibió una denuncia en junio de este año, en ella, un hombre relataba haber sido víctima de un total de 25 cargos fraudulentos en su tarjeta bancaria, por un valor superior a 2.000 euros.

Los cargos, que oscilaban entre los 20 y 200 euros, se habían realizado durante los meses de marzo, abril, mayo y junio de este año, coincidiendo con el primer estado de alarma por la pandemia.

Delito telemático

La investigación puso al descubierto que las empresas que habían realizado los cargos, se dedicaban a los juegos y apuestas online, con diferentes webs desde donde el usuario podía interactuar. También había cargos por la adquisición de tarjetas prepago para realizar pagos en internet.

La Unidad especializada de la Guardia Civil de Cantabria en delitos telemáticos, tras múltiples gestiones con las empresas donde están alojadas las webs que emitieron los cargos, concluyeron que los mismos fueron realizados por una mujer, que resultó ser la pareja del denunciante, haciendo uso de la tarjeta bancaria del reseñado.

Reclamación bancaria de los cargos

El denunciante, tras poner los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, comenzó el trámite de reclamación bancaria de los supuestos cargos fraudulentos en la tarjeta.

Posteriormente, su pareja le informó que esos gastos los había originado ella con la tarjeta del denunciante, al parecer, autorizada para el uso de la misma.

Aunque los cargos ya quedaban justificados, ninguno de los dos  comunicó tal circunstancia a la Guardia Civil, ni paralizó las gestiones para que les reintegraran los cargos denunciados.

Por todo ello, la Guardia Civil les instruye diligencias en calidad de investigados, como presuntos autores de un delito de estafa.