Nos llenan de titulares los medios de prensa, de supuestas trifulcas tras bambalinas de los socios de Gobierno, que realmente me cuesta creerlos. Hace ya tiempo que viajo por el mundo con la conciencia de que NADA de lo que nos dicen es como nos lo dicen, en esa permanente diatriba de engaño y manipulación, que es la desinformación, a la que nos someten día a día.

El Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, habla de medidas urgentes para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación. Se trató de que fuera una ley pionera en el desarrollo legislativo de los derechos de igualdad de género en España.

La sociedad, en gran medida desinformada, aplaudió esta Ley de Igualdad de Género, sin mas relato que el oficial, que en la compleja trama administrativa y jurídica en la que le encierran hacen impredecible cualquier pronostico para el ciudadano de a pie.

Ahora la Nueva Ley de las Personas Trans y la Autodeterminación de Género, remueve el cotarro sin que, en mi modesta opinión, fuese el momento para estos desaguisados, lo que en términos coloquiales se denomina “el horno no está para galleticas” …. No creo que con las secuelas de la Pandemia en desbandadas, la deuda generada en la estratosfera y las subsecuentes consecuencias sociales y económicas sin luz de certidumbre, estemos para este desaguisado, contando con derechos adquiridos y aplicados de avanzada en la Igualdad de Género, que aún están en fase de asentamiento e implementación en toda la geografía, pero mas importante aun en la vida cotidiana de la ciudadanía.

No sé porqué la urgencia, porque lo verdaderamente urgente, esta postergado o adormecido por las imposiciones pandémicas, y las tensiones de las medidas del indulto a los políticos presos del independentismo catalán.

Gobernar no es solo mandar, es actuar con sensatez y mesura, en aras de garantizar el bienestar de TODOS, sin estridencias, ni trepidaciones, pero sobre todo actuando en lo imprescindible y postergando lo prescindible, que por interés electoralista muchas veces se invierten.

Que siga la algarabía de las manifestaciones, con tambores y festines, pero que ello no lleve a quienes tienen que tomar decisiones a bailar al ritmo de esa música. Por suerte, toda propuesta de Ley, necesita del aval de la Cámara de Diputados, en el que reside la voluntad del pueblo, y donde de seguro, se reprobara o aplazara esta propuesta.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 29 de junio de 2021