Entrevista a Ramón Tamames en el 46º Curso de CEMIDE

P.- La economía española se está enfriando. ¿Estamos ante una desaceleración, preámbulo de una nueva crisis?

R.- El propio Gobierno reconoce ya (por el enfriamiento de la economía). En el cuadro general de los presupuestos marca el 2,2% (de crecimiento de PIB) cuando empezó con 2,6%. Es reflejo también de unas previsiones colectivas para la Unión Europea, que se sitúan en 1,6%. Hay una atenuación (del PIB) pero no creo que sea un indicador líder, en cuanto a lo premonitorio, de que estemos ante una recesión. Llegar a una recesión sería muy largo todavía, es decir, un crecimiento negativo de la renta como la que tuvimos entre 2008 y 2013, que fue una caída del 10,5% del PIB, en términos de cuentas nacionales. No estamos en esa situación.

P.- ¿Qué le lleva a pensar eso?

R.- Los servicios están muy fuertes. Los resultados del turismo en 2018 han sido muy buenos, con un crecimiento del 0,9% sobre el año anterior que se consideraba una plusmarca de la que íbamos a bajar; y no ha sido así. Las exportaciones de bienes y servicios, siguen bien, aunque con un aumento de las importaciones. Las inversiones extranjeras van bien, especialmente para Madrid, más que para Barcelona; y la Bolsa, que no es un barómetro de la economía, parece que tiene un soporte en los 8.000, puede subir a los 9.000. No hay que asustarse. Lo que pasa es que este Gobierno está creando muchas dudas, cambia de opinión, ha presionado hacia la elevación de impuestos en IRPF, ha aprobado la Tasa Tobin que, aunque sea una miseria, asusta; y la Tasa Google que, aunque no sea mucho dinero, crea una conciencia de que no se está por atraer capitales. Es un Gobierno con poca coordinación.

P.- ¿No comparte los anunciones de una crisis en 2020?

R.- Yo creo que no. Parte importante de la recuperación de España ha sido la internacionalización del modelo. Hemos adquirido una mayor competitividad y están los tipos de cambio con un euro bajo. Y los crudos, a pesar del acuerdo Rusa-OPEP, se mantienen en la cota en torno a los 60 dólares el barril, que no es nada malo para la actividad económica. Yo no soy tan negativo y además creo que tenemos los mejores empresarios que hemos tenido nunca. Sobre todo en servicios en el exterior. Y la prueba es que el IBEX 35 tienen el 65% de su negocio fuera de España.

P.- A los economistas siempre se les pide vaticinar el futuro. ¿Habrá un Brexit duro?

R.- El Brexit es bueno para Europa, que se marchen los británicos. Han sido ‘el perro del hortelano’, ni comen ni dejan comer, no están en Schengen, no están en la moneda común, no se han integrado en la PAC… El marcharse es bueno, pero están tardando tanto en decidirse, en saber lo que quieren, que no lo saben, que están haciendo mucho daño y daño sobre todo a los propios británicos. Hay muchas empresas que están trasladando su sede. La libra está en caída y no se ve fácil un acuerdo comercial con Estados Unidos, porque siguen en la unión aduanera por la dichosa historia de la frontera irlandesa.

P.- ¿Se han pegado un tiro en el pie?

R.- No se han pegado un tiro en el pie. Lo que pasa es que no saben lo que quieren y cuando Cameron, estúpidamente, puso en marcha el referéndum, la gente pensó que iba a ser tan positivo el resultado que no se movió. Yo prefiero que no siga Inglaterra porque vamos a tener posibilidad de arreglarnos en la política exterior común, en la defensa, en la agricultura, en muchas cosas. Yo creo que las instituciones europeas van a mejorar, pero (los británicos) están haciendo mucho daño con estos titubeos.

P.- ¿Fue un error incorporar a la UE a países como Rumanía, Hungría y Polonia?

R.- Era inevitable que se incorporaran. No han perjudicado tanto y, aunque haya mucha corrupción en países como Rumanía, van mejorando. Me lo dijo el rey Simeón, que fue presidente del Gobierno: La gente piensa que ha sido malo para Europa pero ha sido muy bueno para ellos, porque asumieron unas normas y aprovechan las ayudas. Y luego la Comisión tiene fuerza. Ha parado un poco lo de Hungría y en Italia ha tenido un gran resultado, llegando a un acuerdo que no era lo que quería Salvini.

P.- ¿Cómo ve la situación en España?

R.- La coalición con populistas e independentistas es muy mala. No se avanza. El problema catalán se está soterrando, pero no se resuelve. Si hubiera un gobierno distinto, de otra orientación, se aplicaría de nuevo el 155 y yo creo que es inevitable porque son muy tozudos Quim Torra y Puigdemont. Hay que decirles que no hay otro camino que volver a la Constitución. El Brexit está demostrando lo que es marcharse de la Unión Europea. Es trágico.

P.- ¿La Unión Europea sigue siendo el gran referente?

R.- La Unión Europea es la solución. Como dijo Ortega: España es el problema y Europa, la solución. Thomas Mann quería una Alemania europea y no una Europa alemana.

P.- ¿Y no está necesitada de reformas?

R.- Necesita reformarse, pero la base principal está hecha y el intercambio fluye veloz y las relaciones económicas son importantes. Es la gran conquista del siglo XX, que continuará en el siglo XXI.